Jueves, Junio 24, 2021

Los resguardos necesarios para resolver la desigualdad, por Carlos Cruz

EL MERCURIO – Sostenemos que la exigencia de garantías bancarias suficientemente altas como para proteger al Estado de cualquier riesgo financiero es un requisito necesario. Eso asegura que será el sistema financiero el que evaluará la capacidad de la empresa de cumplir con el cometido al que se está comprometiendo.
El gobierno está llevando a cabo un nuevo plan de concesión de hospitales que tiene por propósito poner al día la infraestructura hospitalaria y así abordar las necesidades de la comunidad, especialmente de los sectores más vulnerables.
Esta modalidad, que en algún momento despertó una serie de aprehensiones de parte de organizaciones gremiales vinculadas a las actividades de la salud, es una alternativa muy efectiva para avanzar en resolver un problema de desigualdad profunda que enfrenta el país.
En efecto, quienes tienen acceso a la salud privada reciben servicios de una calidad distinta de quienes solo tienen posibilidad de recurrir a la salud pública, generándose diferencias odiosas que solo provocan irritación entre los afectados.
A través del sistema de concesiones se pretende construir, entre los llamados a licitación de fines de 2018 y del presente año, tres redes de hospitales que representan aproximadamente una inversión de US$ 1.200 millones para cerca de 1.500 camas.
El esfuerzo antes señalado es una buena noticia, en la medida que exista la certeza de que quienes se adjudiquen su construcción y la mantención de la infraestructura, por el plazo que contemple el contrato, den la seguridad que contarán con la capacidad financiera para responder frente al Estado de Chile por el compromiso que han asumido.
Requisito necesario
Una concesión no es sino una forma de asociación entre el Estado y una entidad privada para construir y, en este caso, mantener una obra por un período a determinar, para luego devolver al Estado el establecimiento en las mismas condiciones en que fue recepcionado para comenzar a prestar el servicio.
Por ese compromiso, el concesionario adquiere el derecho de recibir un pago periódico de parte del Estado, pago que goza de las seguridades que este otorga para este efecto. Quien postule a establecer una sociedad de esta naturaleza con el Estado debe dar las seguridades que corresponden. Para ello deberá quedar establecido en las bases de licitación las exigencias comerciales, técnicas y financieras que debe tener esa entidad.
Los equipos técnicos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), responsable de representar el Estado en estas contingencias, han desarrollado suficiente capacidad para evaluar las competencias comerciales y técnicas de los postulantes. Sin embargo, ha quedado demostrado que, por las dificultades que algunas empresas concesionarias han develado una vez asumida las responsabilidades que le corresponden por contrato, no se cuenta con las mismas capacidades para evaluar la solvencia financiera de los postulantes.
Es por ello que sostenemos que la exigencia de garantías bancarias suficientemente altas como para proteger al Estado de cualquier riesgo financiero es un requisito necesario. Eso asegura que será el sistema financiero el que evaluará la capacidad de la empresa de cumplir con el cometido al que se está comprometiendo.
Podrá argumentarse que ello restringe la competencia al concentrar las posibles ofertas solo en empresas de un tamaño relativo a la magnitud del encargo. Al respecto, creemos que eso no es así. En el mundo hay muchas empresas interesadas en asociarse con el Estado de Chile para estos propósitos. Si no han llegado hasta ahora, habrá que ir a buscarlas.
Lo que no puede suceder es que empresas a las que se les haya asignado un contrato de la significación que tiene la construcción de hospitales dejen botadas las obras, como ha sucedido en algunos casos recientes. Eso tiene un costo extremadamente alto para quienes son usuarios del sistema público que, por su condición, no pueden seguir esperando.
Ver artículo
Fuente: El Mercurio, lunes 28 de enero de 2019

EL MERCURIO – Sostenemos que la exigencia de garantías bancarias suficientemente altas como para proteger al Estado de cualquier riesgo financiero es un requisito necesario. Eso asegura que será el sistema financiero el que evaluará la capacidad de la empresa de cumplir con el cometido al que se está comprometiendo.
El gobierno está llevando a cabo un nuevo plan de concesión de hospitales que tiene por propósito poner al día la infraestructura hospitalaria y así abordar las necesidades de la comunidad, especialmente de los sectores más vulnerables.
Esta modalidad, que en algún momento despertó una serie de aprehensiones de parte de organizaciones gremiales vinculadas a las actividades de la salud, es una alternativa muy efectiva para avanzar en resolver un problema de desigualdad profunda que enfrenta el país.
En efecto, quienes tienen acceso a la salud privada reciben servicios de una calidad distinta de quienes solo tienen posibilidad de recurrir a la salud pública, generándose diferencias odiosas que solo provocan irritación entre los afectados.
A través del sistema de concesiones se pretende construir, entre los llamados a licitación de fines de 2018 y del presente año, tres redes de hospitales que representan aproximadamente una inversión de US$ 1.200 millones para cerca de 1.500 camas.
El esfuerzo antes señalado es una buena noticia, en la medida que exista la certeza de que quienes se adjudiquen su construcción y la mantención de la infraestructura, por el plazo que contemple el contrato, den la seguridad que contarán con la capacidad financiera para responder frente al Estado de Chile por el compromiso que han asumido.
Requisito necesario
Una concesión no es sino una forma de asociación entre el Estado y una entidad privada para construir y, en este caso, mantener una obra por un período a determinar, para luego devolver al Estado el establecimiento en las mismas condiciones en que fue recepcionado para comenzar a prestar el servicio.
Por ese compromiso, el concesionario adquiere el derecho de recibir un pago periódico de parte del Estado, pago que goza de las seguridades que este otorga para este efecto. Quien postule a establecer una sociedad de esta naturaleza con el Estado debe dar las seguridades que corresponden. Para ello deberá quedar establecido en las bases de licitación las exigencias comerciales, técnicas y financieras que debe tener esa entidad.
Los equipos técnicos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), responsable de representar el Estado en estas contingencias, han desarrollado suficiente capacidad para evaluar las competencias comerciales y técnicas de los postulantes. Sin embargo, ha quedado demostrado que, por las dificultades que algunas empresas concesionarias han develado una vez asumida las responsabilidades que le corresponden por contrato, no se cuenta con las mismas capacidades para evaluar la solvencia financiera de los postulantes.
Es por ello que sostenemos que la exigencia de garantías bancarias suficientemente altas como para proteger al Estado de cualquier riesgo financiero es un requisito necesario. Eso asegura que será el sistema financiero el que evaluará la capacidad de la empresa de cumplir con el cometido al que se está comprometiendo.
Podrá argumentarse que ello restringe la competencia al concentrar las posibles ofertas solo en empresas de un tamaño relativo a la magnitud del encargo. Al respecto, creemos que eso no es así. En el mundo hay muchas empresas interesadas en asociarse con el Estado de Chile para estos propósitos. Si no han llegado hasta ahora, habrá que ir a buscarlas.
Lo que no puede suceder es que empresas a las que se les haya asignado un contrato de la significación que tiene la construcción de hospitales dejen botadas las obras, como ha sucedido en algunos casos recientes. Eso tiene un costo extremadamente alto para quienes son usuarios del sistema público que, por su condición, no pueden seguir esperando.
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Fuente: El Mercurio, lunes 28 de enero de 2019

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