Martes, Mayo 21, 2024

Crisis del transporte público en el Gran Valparaíso: pasajeros disminuyen más de 40%

LA TERCERA – A la espera de la licitación que se realizará en 2025 para todo el sistema, el transporte en la región se debate entre la disminución de sus usuarios, la falta de conductores y, por ende, de máquinas, además del lento proceso del ministerio para renovar la oferta con buses modernos.

Paola (29) vive en Concón y trabaja medio tiempo en Valparaíso. En la mañana se va en auto con su jefa, que vive cerca, pero para volver, a eso de las 13.00, debe tomar una micro. Últimamente, dice, espera las 602 más de 20 minutos. “Antes pasaba cada cinco minutos”, reclama.

Otro caso. Roberto (36) vive en Viña del Mar, teletrabaja, pero a veces también tiene que ir a Valparaíso. La última vez -recuerda- él y todos los pasajeros se tuvieron que bajar antes del bus, a la altura de calle Chacabuco, luego de que el chofer se enfrascara en una discusión con otro conductor. Ambos, incluso, detuvieron sus vehículos, descendieron y se amenazaron con cadenas y fierros.

Josefa (32) y Cristián (29), amigos de la universidad, viven en Villa Alemana y Quilpué. Y a veces van al Puerto a actividades culturales. Un sábado de julio, recuerdan, perdieron el último tren hacia Limache, que parte pasadas las 22.00. Desesperados, tomaron la primera micro que pasó. Aunque tenían que esperar a que el chofer llenara la máquina de pasajeros, en el sector de Bellavista, no les quedó otra opción. Si no se subían, corrían el riesgo de no volver a sus casas esa noche.

Historias así, en el Gran Valparaíso, hay muchísimas. Las mayores dificultades las enfrentan quienes viven en los cerros de Viña del Mar y el Puerto, como estudiantes y adultos mayores, sin posibilidad de ir y volver del centro cuando los buses concluyen sus recorridos. Y quedan a merced de que pase un colectivo y tener que pagar un costo mayor.

Por eso, cuando el gobierno informó que la licitación de todo el sistema iniciaría en 2025, con la promesa de mejorar los recorridos y frecuencias, junto con incorporar el pago electrónico -en la región todavía es con dinero en efectivo-, voces locales criticaron los plazos, considerando, entre otros factores, que la participación ciudadana tomará al menos dos años. “La crisis es ahora”, plantearon. Y se nota.

Sin embargo, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) anunció en marzo la inyección de 140 buses eléctricos para aquellos sectores con menos locomoción. Pero a la fecha los vehículos comprometidos aún no llegan.

La empresa Trolebuses Chile, que en Valparaíso cuenta con 30 troles y lleva décadas trabajando con electromovilidad, es una de las que participan en el Plan de Fortalecimiento propuesto por el gobierno. No obstante, el director ejecutivo, Juan Antonio Massai, cuenta que todavía no pueden comprar los 44 buses eléctricos (no trolebuses) que dispondrán para Placilla y los cerros de Playa Ancha y Placeres. ¿La razón? Lleva tres meses esperando que la Contraloría tome razón del contrato para emitir la orden de compra.

“El mío es el primer proyecto que debería salir, pero a este ritmo no sé para cuándo. Cuando firmé el contrato en febrero el proyecto iba a partir en mayo”, cuenta.

“Como Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones se está trabajando con el mayor sentido de urgencia para responder a las necesidades de las personas. El desafío es grande y por eso el Plan de Fortalecimiento busca mejorar lo que actualmente existe, mientras se avanza con un nuevo sistema para el Gran Valparaíso. En ese sentido, 100 buses diésel y otros 40 buses eléctricos llegarán a la región para mejorar el servicio de transporte público en Quilpué, Villa Alemana, Viña del Mar y Valparaíso. El proceso está en marcha, en sus pasos administrativos y legales, y esperamos su avance para continuar hacia la operación”, informan desde la cartera. Sin embargo, todavía no hay fecha para su puesta en marcha.

Bajan los pasajeros en micros y aumentan en el tren

En la actualidad, la baja en la cantidad de buses y frecuencias puede ser uno de los resabios de la pandemia, pues las restricciones de desplazamiento y los toques de queda hicieron disminuir la cantidad de pasajeros. Y las cifras precuarentenas aún no se recuperan.

“Como todo lo que pasa en la ciudad, siempre las causas son múltiples. Claro que la pandemia es un factor que incide en el hecho de que haya una disminución en el transporte público en las distintas ciudades que conforman el Gran Valparaíso, pero el problema se arrastra también por otras cosas. No podemos olvidar que en el servicio de transporte, que es una función pública, tenemos la grave contradicción de que es realizado por empresas privadas”, explica Jaime Cortez, geógrafo y magíster en Urbanismo de la Universidad de Chile.

El académico del Instituto de Historia de la Universidad de Valparaíso plantea, además, que “uno puede discutir o no respecto de si es la mejor solución para el transporte público que este sea cometido vía concesiones. Yo creo que no. Es uno de los factores que también explica la crisis. Muchas veces los privados no cumplen, o no cumplirían, con lo que tienen establecido en los contratos”.

En específico, la empresa Trolebuses en Valparaíso antes de la pandemia movilizaba diariamente a 12.500 personas, versus los 7.000 pasajeros que transporta por estos días. La disminución es de 44%, estima Massai, por lo que actualmente circulan sólo 12 de la flota de 30 troles que tiene la empresa.

“La pandemia cambió algunas rutinas de vida”, explica el director ejecutivo de Trolebuses. Se impuso el teletrabajo y hay menos personas comprando en las calles del Puerto, dada “la cantidad de locales que quedaron cerrados después del estallido social”.

Algo similar ocurre a nivel de buses. Óscar Cantero, presidente de la Confederación Nacional de Conductores del Transporte Público de Valparaíso, comenta que “antes de la pandemia se transportaban 700.000 pasajeros diarios en la región, con todos los buses en la calle. Me atrevo a decir, aunque es difícil tener ese dato exacto hoy, pero (hoy) debe ser un 40% menos de pasajeros transportados” respecto de esos días.

El dirigente lo atribuye, en parte, a “la cantidad de buses parados en garitas por falta conductores y/o conductoras. Son cerca de 800 por día. Y, además, mucha gente compró auto y ya no usa el transporte público”.

Por el contrario, EFE Valparaíso, que cuenta con el servicio Puerto-Limache, pasó de transportar 80 mil pasajeros al día antes de la pandemia a 90 mil por estos días. Sin embargo, el incremento ha ido aparejado con un alza de robos e incidentes que la empresa ha intentado revertir.

A nivel nacional, la estatal informó en julio que en el primer semestre movilizó 31,1 millones de personas, la “cifra más alta en la historia del transporte en tren en el país, superando en 20% a igual período de 2022″. Y en Santiago, la Red Metropolitana de Movilidad superó durante 2022 el 60% de pasajeros transportados respecto de 2019. “Durante los dos primeros trimestres del 2023 se han evidenciado niveles por sobre el 70%”, añade el MTT.

Fuente: La Tercera, Martes 01 de Agosto de 2023

LA TERCERA – A la espera de la licitación que se realizará en 2025 para todo el sistema, el transporte en la región se debate entre la disminución de sus usuarios, la falta de conductores y, por ende, de máquinas, además del lento proceso del ministerio para renovar la oferta con buses modernos.

Paola (29) vive en Concón y trabaja medio tiempo en Valparaíso. En la mañana se va en auto con su jefa, que vive cerca, pero para volver, a eso de las 13.00, debe tomar una micro. Últimamente, dice, espera las 602 más de 20 minutos. “Antes pasaba cada cinco minutos”, reclama.

Otro caso. Roberto (36) vive en Viña del Mar, teletrabaja, pero a veces también tiene que ir a Valparaíso. La última vez -recuerda- él y todos los pasajeros se tuvieron que bajar antes del bus, a la altura de calle Chacabuco, luego de que el chofer se enfrascara en una discusión con otro conductor. Ambos, incluso, detuvieron sus vehículos, descendieron y se amenazaron con cadenas y fierros.

Josefa (32) y Cristián (29), amigos de la universidad, viven en Villa Alemana y Quilpué. Y a veces van al Puerto a actividades culturales. Un sábado de julio, recuerdan, perdieron el último tren hacia Limache, que parte pasadas las 22.00. Desesperados, tomaron la primera micro que pasó. Aunque tenían que esperar a que el chofer llenara la máquina de pasajeros, en el sector de Bellavista, no les quedó otra opción. Si no se subían, corrían el riesgo de no volver a sus casas esa noche.

Historias así, en el Gran Valparaíso, hay muchísimas. Las mayores dificultades las enfrentan quienes viven en los cerros de Viña del Mar y el Puerto, como estudiantes y adultos mayores, sin posibilidad de ir y volver del centro cuando los buses concluyen sus recorridos. Y quedan a merced de que pase un colectivo y tener que pagar un costo mayor.

Por eso, cuando el gobierno informó que la licitación de todo el sistema iniciaría en 2025, con la promesa de mejorar los recorridos y frecuencias, junto con incorporar el pago electrónico -en la región todavía es con dinero en efectivo-, voces locales criticaron los plazos, considerando, entre otros factores, que la participación ciudadana tomará al menos dos años. “La crisis es ahora”, plantearon. Y se nota.

Sin embargo, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) anunció en marzo la inyección de 140 buses eléctricos para aquellos sectores con menos locomoción. Pero a la fecha los vehículos comprometidos aún no llegan.

La empresa Trolebuses Chile, que en Valparaíso cuenta con 30 troles y lleva décadas trabajando con electromovilidad, es una de las que participan en el Plan de Fortalecimiento propuesto por el gobierno. No obstante, el director ejecutivo, Juan Antonio Massai, cuenta que todavía no pueden comprar los 44 buses eléctricos (no trolebuses) que dispondrán para Placilla y los cerros de Playa Ancha y Placeres. ¿La razón? Lleva tres meses esperando que la Contraloría tome razón del contrato para emitir la orden de compra.

“El mío es el primer proyecto que debería salir, pero a este ritmo no sé para cuándo. Cuando firmé el contrato en febrero el proyecto iba a partir en mayo”, cuenta.

“Como Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones se está trabajando con el mayor sentido de urgencia para responder a las necesidades de las personas. El desafío es grande y por eso el Plan de Fortalecimiento busca mejorar lo que actualmente existe, mientras se avanza con un nuevo sistema para el Gran Valparaíso. En ese sentido, 100 buses diésel y otros 40 buses eléctricos llegarán a la región para mejorar el servicio de transporte público en Quilpué, Villa Alemana, Viña del Mar y Valparaíso. El proceso está en marcha, en sus pasos administrativos y legales, y esperamos su avance para continuar hacia la operación”, informan desde la cartera. Sin embargo, todavía no hay fecha para su puesta en marcha.

Bajan los pasajeros en micros y aumentan en el tren

En la actualidad, la baja en la cantidad de buses y frecuencias puede ser uno de los resabios de la pandemia, pues las restricciones de desplazamiento y los toques de queda hicieron disminuir la cantidad de pasajeros. Y las cifras precuarentenas aún no se recuperan.

“Como todo lo que pasa en la ciudad, siempre las causas son múltiples. Claro que la pandemia es un factor que incide en el hecho de que haya una disminución en el transporte público en las distintas ciudades que conforman el Gran Valparaíso, pero el problema se arrastra también por otras cosas. No podemos olvidar que en el servicio de transporte, que es una función pública, tenemos la grave contradicción de que es realizado por empresas privadas”, explica Jaime Cortez, geógrafo y magíster en Urbanismo de la Universidad de Chile.

El académico del Instituto de Historia de la Universidad de Valparaíso plantea, además, que “uno puede discutir o no respecto de si es la mejor solución para el transporte público que este sea cometido vía concesiones. Yo creo que no. Es uno de los factores que también explica la crisis. Muchas veces los privados no cumplen, o no cumplirían, con lo que tienen establecido en los contratos”.

En específico, la empresa Trolebuses en Valparaíso antes de la pandemia movilizaba diariamente a 12.500 personas, versus los 7.000 pasajeros que transporta por estos días. La disminución es de 44%, estima Massai, por lo que actualmente circulan sólo 12 de la flota de 30 troles que tiene la empresa.

“La pandemia cambió algunas rutinas de vida”, explica el director ejecutivo de Trolebuses. Se impuso el teletrabajo y hay menos personas comprando en las calles del Puerto, dada “la cantidad de locales que quedaron cerrados después del estallido social”.

Algo similar ocurre a nivel de buses. Óscar Cantero, presidente de la Confederación Nacional de Conductores del Transporte Público de Valparaíso, comenta que “antes de la pandemia se transportaban 700.000 pasajeros diarios en la región, con todos los buses en la calle. Me atrevo a decir, aunque es difícil tener ese dato exacto hoy, pero (hoy) debe ser un 40% menos de pasajeros transportados” respecto de esos días.

El dirigente lo atribuye, en parte, a “la cantidad de buses parados en garitas por falta conductores y/o conductoras. Son cerca de 800 por día. Y, además, mucha gente compró auto y ya no usa el transporte público”.

Por el contrario, EFE Valparaíso, que cuenta con el servicio Puerto-Limache, pasó de transportar 80 mil pasajeros al día antes de la pandemia a 90 mil por estos días. Sin embargo, el incremento ha ido aparejado con un alza de robos e incidentes que la empresa ha intentado revertir.

A nivel nacional, la estatal informó en julio que en el primer semestre movilizó 31,1 millones de personas, la “cifra más alta en la historia del transporte en tren en el país, superando en 20% a igual período de 2022″. Y en Santiago, la Red Metropolitana de Movilidad superó durante 2022 el 60% de pasajeros transportados respecto de 2019. “Durante los dos primeros trimestres del 2023 se han evidenciado niveles por sobre el 70%”, añade el MTT.

Fuente: La Tercera, Martes 01 de Agosto de 2023

TITULARES