Domingo, Mayo 16, 2021

¿Por qué no despega la inversión? Cinco socios de grandes estudios explican el fenómeno

DIARIO FINANCIERO – La industria legal por su naturaleza es quizá el mejor termómetro de lo que hoy está sucediendo en materia de inversiones en el país. Su nexo con las empresas, el financiamiento de los proyectos y el mundo regulatorio los hace referentes obligados a la hora de preguntarnos ¿Por qué no despega la inversión con el ímpetu que se esperaba a comienzos de este año?

Cincos socios de grandes estudios con destacada práctica corporativa y asesores de grandes empresas locales y multinacionales, responden esta interrogante y también ponen foco en las señales que a su entender moverían definitivamente esta palanca del crecimiento que hoy se ve más esquiva.

El diagnóstico inmediato, de acuerdo a los especialistas, es que el buen ánimo que se mostraba a fines del año pasado y comienzos de este fue chocando con la inercia de un período extenso de estancamiento.

“Han bajado las expectativas. Claro, existen ciertos indicadores positivos, pero la verdad veníamos de un periodo muy estancado”, dice Juan Pablo Schwencke, socio de Aninat Schwencke & Cia. Lo anterior es compartido por Andrés Sanfuentes de PPU, quien coincide en este punto y agrega que dado el grado de madurez de la economía chilena, difícilmente podrá volver a existir un “boom” o despegue más acelerado.

El socio administrador de Prieto Abogados, Alberto González, hace hincapié en la situación base de la economía, la que fue mucho más mala de la esperada, particularmente en materia de recursos fiscales y gastos, lo que ha impedido “bajar impuestos a las empresas”, medida ampliamente esperada por el empresariado y clave, según los encuestados, para el despegue de la inversión.

Esta visión menos optimista también está marcada por otros factores, como la creciente pérdida de competitividad. “El ambiente más gravoso para hacer negocios ha hecho también que durante el año pasado y éste hayamos visto varios casos de compañías que están cerrando sus negocios en Chile o están evaluando su cierre. Lo de Maersk y el resto de los casos que han tenido visibilidad, no es un fenómeno aislado. No podemos seguir haciéndonos más caros para producir”, agrega un enfático Juan Pablo Schwencke.

El socio de Morales & Besa, Carlos Silva también percibe esta situación. “Chile ha perdido competitividad relativa en relación a la región, pero aún es percibido como un país que destaca por su estabilidad y Estado de derecho”, menciona dentro de lo positivo. Advierte también que esto ha mantenido el interés de los inversionistas extranjeros en el país, los que están expectantes de los anuncios que se puedan realizar en el ámbito de nuevos proyectos de infraestructura y concesiones, particularmente.

Bernardo Simian, socio de Barros & Errázuriz, está confiando de que a pesar del lento arranque de la economía en esta nueva administración, ve un mayor movimiento en el empresariado, particularmente de capitales extranjeros. “Vemos mucho interés en las compañías multinacionales y fondos extranjeros (private equity, de infraestructura, fondos soberanos y de pensiones)”, menciona el experto.

Siguiendo con los sectores que se ven más activos, los especialistas mencionan a la agroindustria, el consumo, servicios y viviendas como los de más inmediato despegue, versus los temas energéticos, de infraestructura y minería, donde recién están viendo “brotes” más optimistas, a la espera de señales más concretas de parte del gobierno.

“La nueva administración ha hecho anuncios, pero falta concretarlos, ya sea por demora en la instalación o porque el ciclo de proyectos es de mayor duración. A modo de ejemplo, los cambios anunciados en la institucionalidad ambiental, aceleramiento en la obtención de permisos, etc”, agrega Sanfuentes.

Ecos de la guerra comercial
Aunque el impacto de la guerra comercial en lo inmediato se ha dejado sentir en el precio del cobre, los asesores legales de los grandes grupos creen que es muy prematuro afirmar que esta coyuntura va a afectar la inversión. “Probablemente falte tiempo para ver efectos de la guerra comercial en esta materia; obviamente hay empresas que están preocupadas, pero no me parece que se estén tomando decisiones de largo plazo en uno u otro sentido, solo por temor a los efectos de esta guerra comercial”, menciona Simian.

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Fuente: Diario Financiero, Lunes 23 de julio de 2018

DIARIO FINANCIERO – La industria legal por su naturaleza es quizá el mejor termómetro de lo que hoy está sucediendo en materia de inversiones en el país. Su nexo con las empresas, el financiamiento de los proyectos y el mundo regulatorio los hace referentes obligados a la hora de preguntarnos ¿Por qué no despega la inversión con el ímpetu que se esperaba a comienzos de este año?

Cincos socios de grandes estudios con destacada práctica corporativa y asesores de grandes empresas locales y multinacionales, responden esta interrogante y también ponen foco en las señales que a su entender moverían definitivamente esta palanca del crecimiento que hoy se ve más esquiva.

El diagnóstico inmediato, de acuerdo a los especialistas, es que el buen ánimo que se mostraba a fines del año pasado y comienzos de este fue chocando con la inercia de un período extenso de estancamiento.

“Han bajado las expectativas. Claro, existen ciertos indicadores positivos, pero la verdad veníamos de un periodo muy estancado”, dice Juan Pablo Schwencke, socio de Aninat Schwencke & Cia. Lo anterior es compartido por Andrés Sanfuentes de PPU, quien coincide en este punto y agrega que dado el grado de madurez de la economía chilena, difícilmente podrá volver a existir un “boom” o despegue más acelerado.

El socio administrador de Prieto Abogados, Alberto González, hace hincapié en la situación base de la economía, la que fue mucho más mala de la esperada, particularmente en materia de recursos fiscales y gastos, lo que ha impedido “bajar impuestos a las empresas”, medida ampliamente esperada por el empresariado y clave, según los encuestados, para el despegue de la inversión.

Esta visión menos optimista también está marcada por otros factores, como la creciente pérdida de competitividad. “El ambiente más gravoso para hacer negocios ha hecho también que durante el año pasado y éste hayamos visto varios casos de compañías que están cerrando sus negocios en Chile o están evaluando su cierre. Lo de Maersk y el resto de los casos que han tenido visibilidad, no es un fenómeno aislado. No podemos seguir haciéndonos más caros para producir”, agrega un enfático Juan Pablo Schwencke.

El socio de Morales & Besa, Carlos Silva también percibe esta situación. “Chile ha perdido competitividad relativa en relación a la región, pero aún es percibido como un país que destaca por su estabilidad y Estado de derecho”, menciona dentro de lo positivo. Advierte también que esto ha mantenido el interés de los inversionistas extranjeros en el país, los que están expectantes de los anuncios que se puedan realizar en el ámbito de nuevos proyectos de infraestructura y concesiones, particularmente.

Bernardo Simian, socio de Barros & Errázuriz, está confiando de que a pesar del lento arranque de la economía en esta nueva administración, ve un mayor movimiento en el empresariado, particularmente de capitales extranjeros. “Vemos mucho interés en las compañías multinacionales y fondos extranjeros (private equity, de infraestructura, fondos soberanos y de pensiones)”, menciona el experto.

Siguiendo con los sectores que se ven más activos, los especialistas mencionan a la agroindustria, el consumo, servicios y viviendas como los de más inmediato despegue, versus los temas energéticos, de infraestructura y minería, donde recién están viendo “brotes” más optimistas, a la espera de señales más concretas de parte del gobierno.

“La nueva administración ha hecho anuncios, pero falta concretarlos, ya sea por demora en la instalación o porque el ciclo de proyectos es de mayor duración. A modo de ejemplo, los cambios anunciados en la institucionalidad ambiental, aceleramiento en la obtención de permisos, etc”, agrega Sanfuentes.

Ecos de la guerra comercial
Aunque el impacto de la guerra comercial en lo inmediato se ha dejado sentir en el precio del cobre, los asesores legales de los grandes grupos creen que es muy prematuro afirmar que esta coyuntura va a afectar la inversión. “Probablemente falte tiempo para ver efectos de la guerra comercial en esta materia; obviamente hay empresas que están preocupadas, pero no me parece que se estén tomando decisiones de largo plazo en uno u otro sentido, solo por temor a los efectos de esta guerra comercial”, menciona Simian.

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Fuente: Diario Financiero, Lunes 23 de julio de 2018

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