Lunes, Mayo 27, 2024

Obras Públicas: Fast track en infraestructura es el primer paso, pero deben venir más gatilladores de inversión privada

EL MERCURIO – Junto con debutar mañana en la cartera de Obras Públicas, el ministro Alfredo Moreno se encontrará con su primer desafío. Es que el 17 de junio es el plazo dado por el Gobierno a las concesionarias de autopistas urbanas para que presenten sus propuestas al MOP en el marco de la negociación mandatada por el propio Presidente Piñera para rebajar el reajuste anual de los peajes, hoy de 3,5% + IPC.
Pero más allá de esa coyuntura, en el rubro destacan el plan de aceleración de inversiones por cerca de US$ 1.400 millones —conocido como fast track en infraestructura—, anunciado a inicios de junio por Juan Andrés Fontaine, en ese entonces ministro de Obras Públicas.
“Hay una cartera importante de proyectos de ampliaciones de las carreteras (como la Ruta 68 y la 5 Sur) que ha estado retenida durante mucho tiempo y que debe ponerse en ejecución a la mayor brevedad. Eso ya será una señal importante, además de agilizar la iniciación de obras hospitalarias (el hospital de Curicó, Sotero del Río)”, señala Carlos Cruz, director ejecutivo del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).
Pero advierte que esto es una señal económica que debe complementarse con otros planes. “Para que la aguja del crecimiento cambie de verdad, tiene que darse el segundo, tercero y cuarto paso, que es poner en marcha efectiva el programa de concesiones que el Ministerio de Obras Públicas ha comprometido y llevar adelante el plan de inversiones en obras viales secundarias, 10 mil kilómetros de obras viales. Y, el plan de inversiones en La Araucanía, tema en el que el ministro Moreno va a ser muy sensible”, señala.
Coincide con el diagnóstico Patricio Donoso, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, quien señala que el plan por US$ 1.400 millones puede ser un gatillador inversiones privadas. “Del total de inversiones en infraestructura del país, el 36% viene del mundo público, con una participación importante del MOP, y el 64% restante, invierte el sector productivo privado: proyectos de minería, energía, industria, y ese es motor que nos generará crecimiento. Este plan nacional de infraestructura es una condición base, es un gatillador, relevante, pero no el único. Para que la inversión privada se concrete, hay que tener ciertos niveles de certeza a largo plazo”, afirma.
Agrega que el gran objetivo es concretar el plan por US$ 22.700 millones a 2022, ya sea con recursos propios, concesiones y obras mandatadas por otros estamentos. “Hay otra cartera de obras que ha anunciado el propio Presidente de la República en su Cuenta Pública, que aún no están valorizadas y hay que ejecutarlas, las extensiones de líneas de metro, los trenes suburbanos y la extensión del Merval” asegura.

El gran objetivo es concretar el plan por US$ 22.700 millones a 2022 ya sea con recursos propios, concesiones y obras mandatadas por otros estamentos, señalan en la industria.

Fuente: El Mercurio, Domingo 16 de Junio de 2019

EL MERCURIO – Junto con debutar mañana en la cartera de Obras Públicas, el ministro Alfredo Moreno se encontrará con su primer desafío. Es que el 17 de junio es el plazo dado por el Gobierno a las concesionarias de autopistas urbanas para que presenten sus propuestas al MOP en el marco de la negociación mandatada por el propio Presidente Piñera para rebajar el reajuste anual de los peajes, hoy de 3,5% + IPC.
Pero más allá de esa coyuntura, en el rubro destacan el plan de aceleración de inversiones por cerca de US$ 1.400 millones —conocido como fast track en infraestructura—, anunciado a inicios de junio por Juan Andrés Fontaine, en ese entonces ministro de Obras Públicas.
“Hay una cartera importante de proyectos de ampliaciones de las carreteras (como la Ruta 68 y la 5 Sur) que ha estado retenida durante mucho tiempo y que debe ponerse en ejecución a la mayor brevedad. Eso ya será una señal importante, además de agilizar la iniciación de obras hospitalarias (el hospital de Curicó, Sotero del Río)”, señala Carlos Cruz, director ejecutivo del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).
Pero advierte que esto es una señal económica que debe complementarse con otros planes. “Para que la aguja del crecimiento cambie de verdad, tiene que darse el segundo, tercero y cuarto paso, que es poner en marcha efectiva el programa de concesiones que el Ministerio de Obras Públicas ha comprometido y llevar adelante el plan de inversiones en obras viales secundarias, 10 mil kilómetros de obras viales. Y, el plan de inversiones en La Araucanía, tema en el que el ministro Moreno va a ser muy sensible”, señala.
Coincide con el diagnóstico Patricio Donoso, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, quien señala que el plan por US$ 1.400 millones puede ser un gatillador inversiones privadas. “Del total de inversiones en infraestructura del país, el 36% viene del mundo público, con una participación importante del MOP, y el 64% restante, invierte el sector productivo privado: proyectos de minería, energía, industria, y ese es motor que nos generará crecimiento. Este plan nacional de infraestructura es una condición base, es un gatillador, relevante, pero no el único. Para que la inversión privada se concrete, hay que tener ciertos niveles de certeza a largo plazo”, afirma.
Agrega que el gran objetivo es concretar el plan por US$ 22.700 millones a 2022, ya sea con recursos propios, concesiones y obras mandatadas por otros estamentos. “Hay otra cartera de obras que ha anunciado el propio Presidente de la República en su Cuenta Pública, que aún no están valorizadas y hay que ejecutarlas, las extensiones de líneas de metro, los trenes suburbanos y la extensión del Merval” asegura.

El gran objetivo es concretar el plan por US$ 22.700 millones a 2022 ya sea con recursos propios, concesiones y obras mandatadas por otros estamentos, señalan en la industria.

Fuente: El Mercurio, Domingo 16 de Junio de 2019

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