Miércoles, Mayo 5, 2021

Grupo de organizaciones lanzará guía para la planificación de ciudades esponja como medida de adaptación climática

EL HERALDO AUSTRAL – Esta propuesta es una invitación a cambiar la mirada sobre cómo gestionar las aguas lluvias en la ciudad de hoy y sus respectivos desafíos, apoyándose en soluciones basadas en la naturaleza.

La escala y el acelerado crecimiento de las zonas urbanas han creado problemas comunes en todo el mundo. Uno de estos desafíos está dado por la impermeabilización de las ciudades, producto de la abundancia de pavimento y concreto -infraestructura gris- y la escasez de espacios de naturaleza para la interceptación de las aguas lluvias, dando lugar a inundaciones, cortes de caminos y anegamientos. Por otra parte, se proyecta que a consecuencia del cambio climático tendremos menos días de precipitación anual y más episodios de lluvias intensas.

Por lo mismo, no es posible lograr un desarrollo sostenible sin cambiar sustancialmente la forma en que entendemos, construimos y gestionamos nuestras ciudades. Desde esta premisa, la empresa B Patagua, Fundación Legado Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y Serviu Los Lagos, apoyados por Corfo a través de su línea de Bienes Públicos, elaboraron “Ciudades sensibles al agua: Guía de Drenaje Urbano Sostenible para la Macrozona sur de Chile”, que es una invitación concreta y didáctica para cambiar la mirada sobre la gestión de aguas lluvias en zonas urbanas, usando la ciudad de Llanquihue como modelo de adaptación climática.

“Por mucho tiempo, el agua en la ciudad ha sido abordada como un problema a resolver más que como un valor a resguardar”, dice Camila Teutsch, Directora Ejecutiva de Patagua, “humedales, esteros, quebradas y tantos otros elementos del paisaje de la macrozona sur del país han sufrido impactos negativos -y en algunos casos irreparables- de un paradigma que niega el agua y sus espacios, desconociendo los servicios ecosistémicos esenciales que nos brindan”.

Bajo esta visión, los sistemas convencionales de drenaje basados en la infraestructura gris se han diseñado tradicionalmente con el único objetivo de evacuar las aguas lluvias lo más rápido posible, contribuyendo a perpetuar un modelo de desarrollo urbano basado en la impermeabilización del suelo y la pérdida de valiosos espacios de naturaleza. La alteración del ciclo hidrológico producto de la reducción de la capacidad de infiltración y evapotranspiración en entornos urbanos, se traduce en un aumento de la escorrentía que acrecienta el riesgo de inundación, erosión y contaminación. Para muchas ciudades del sur de Chile, estos desafíos son ya una realidad que exige medidas urgentes, con una mirada integral y de largo plazo.

En este contexto, los sistemas de drenaje urbano sostenible -basados predominantemente en infraestructura verde, y ampliamente validados por países desarrollados- aparecen como una solución eficiente para gestionar las aguas lluvias y contribuir, simultáneamente, al cuidado y recuperación de espacios de naturaleza urbana, tanto para el disfrute de las personas como para la conservación de la biodiversidad. “Esta forma que proponemos para entender y gestionar el agua en la ciudad es bajo una mirada multifuncional”, dice Andrés Riveros, Encargado de Planificación Territorial de Fundación Legado Chile, “en otras palabras, planteamos avanzar hacia un punto de vista más sostenible que pueda resolver problemas y, a la vez, aprovechar la abundancia de beneficios que el agua puede entregar a las zonas urbanas”.

Sobre la guía y proceso de transferencia

Esta guía busca acercar el concepto de drenaje urbano sostenible y ofrecer herramientas para orientar su implementación, para lo cual se estructura en tres volúmenes correlativos que abordan los siguientes temas: marco conceptual, propuesta metodológica y caso aplicado. Todo este conocimiento está orientado a organismos públicos, municipalidades, desarrolladores privados, consultores y modeladores, y, por último, a personas y organizaciones con interés en la planificación urbana.

Un objetivo primordial del proyecto es la transferencia de todo este conocimiento que busca la generación de ciudades más sostenibles. Es por eso, que se entregarán 50 becas a profesionales de organizaciones públicas y privadas, para la participación de un curso que se dictará de forma online durante el primer semestre de este año.

Ver artículo

Fuente: El Heraldo Austral, Martes 13 de Abril de 2021

EL HERALDO AUSTRAL – Esta propuesta es una invitación a cambiar la mirada sobre cómo gestionar las aguas lluvias en la ciudad de hoy y sus respectivos desafíos, apoyándose en soluciones basadas en la naturaleza.

La escala y el acelerado crecimiento de las zonas urbanas han creado problemas comunes en todo el mundo. Uno de estos desafíos está dado por la impermeabilización de las ciudades, producto de la abundancia de pavimento y concreto -infraestructura gris- y la escasez de espacios de naturaleza para la interceptación de las aguas lluvias, dando lugar a inundaciones, cortes de caminos y anegamientos. Por otra parte, se proyecta que a consecuencia del cambio climático tendremos menos días de precipitación anual y más episodios de lluvias intensas.

Por lo mismo, no es posible lograr un desarrollo sostenible sin cambiar sustancialmente la forma en que entendemos, construimos y gestionamos nuestras ciudades. Desde esta premisa, la empresa B Patagua, Fundación Legado Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y Serviu Los Lagos, apoyados por Corfo a través de su línea de Bienes Públicos, elaboraron “Ciudades sensibles al agua: Guía de Drenaje Urbano Sostenible para la Macrozona sur de Chile”, que es una invitación concreta y didáctica para cambiar la mirada sobre la gestión de aguas lluvias en zonas urbanas, usando la ciudad de Llanquihue como modelo de adaptación climática.

“Por mucho tiempo, el agua en la ciudad ha sido abordada como un problema a resolver más que como un valor a resguardar”, dice Camila Teutsch, Directora Ejecutiva de Patagua, “humedales, esteros, quebradas y tantos otros elementos del paisaje de la macrozona sur del país han sufrido impactos negativos -y en algunos casos irreparables- de un paradigma que niega el agua y sus espacios, desconociendo los servicios ecosistémicos esenciales que nos brindan”.

Bajo esta visión, los sistemas convencionales de drenaje basados en la infraestructura gris se han diseñado tradicionalmente con el único objetivo de evacuar las aguas lluvias lo más rápido posible, contribuyendo a perpetuar un modelo de desarrollo urbano basado en la impermeabilización del suelo y la pérdida de valiosos espacios de naturaleza. La alteración del ciclo hidrológico producto de la reducción de la capacidad de infiltración y evapotranspiración en entornos urbanos, se traduce en un aumento de la escorrentía que acrecienta el riesgo de inundación, erosión y contaminación. Para muchas ciudades del sur de Chile, estos desafíos son ya una realidad que exige medidas urgentes, con una mirada integral y de largo plazo.

En este contexto, los sistemas de drenaje urbano sostenible -basados predominantemente en infraestructura verde, y ampliamente validados por países desarrollados- aparecen como una solución eficiente para gestionar las aguas lluvias y contribuir, simultáneamente, al cuidado y recuperación de espacios de naturaleza urbana, tanto para el disfrute de las personas como para la conservación de la biodiversidad. “Esta forma que proponemos para entender y gestionar el agua en la ciudad es bajo una mirada multifuncional”, dice Andrés Riveros, Encargado de Planificación Territorial de Fundación Legado Chile, “en otras palabras, planteamos avanzar hacia un punto de vista más sostenible que pueda resolver problemas y, a la vez, aprovechar la abundancia de beneficios que el agua puede entregar a las zonas urbanas”.

Sobre la guía y proceso de transferencia

Esta guía busca acercar el concepto de drenaje urbano sostenible y ofrecer herramientas para orientar su implementación, para lo cual se estructura en tres volúmenes correlativos que abordan los siguientes temas: marco conceptual, propuesta metodológica y caso aplicado. Todo este conocimiento está orientado a organismos públicos, municipalidades, desarrolladores privados, consultores y modeladores, y, por último, a personas y organizaciones con interés en la planificación urbana.

Un objetivo primordial del proyecto es la transferencia de todo este conocimiento que busca la generación de ciudades más sostenibles. Es por eso, que se entregarán 50 becas a profesionales de organizaciones públicas y privadas, para la participación de un curso que se dictará de forma online durante el primer semestre de este año.

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Fuente: El Heraldo Austral, Martes 13 de Abril de 2021

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