Sábado, Junio 22, 2024

Eric Martin, presidente de EFE y el nuevo marco que regirá la construcción del tren Santiago-Melipilla: “No dejaremos sola a la contratista en los conflictos que surjan”

DIARIO FINANCIERO – La Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) es la primera entidad pública que se aventura a modificar su relación con los contratistas, de cara a disminuir los conflictos a través de contratos colaborativos. Esto hizo que el presidente de la compañía, Eric Martin, hiciera una ronda con bancos, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y futuros socios para explicar el nuevo sistema que tendrá la construcción del proyecto Santiago-Melipilla, cuya licitación por casi US$ 800 millones fue lanzada hace unos días.

Junto a su asesor en esta materia, Victor Ríos -socio de Molina Ríos Abogados-, la firma explicó en el Colegio de Abogados esta “innovación contractual”, que consiste en incluir mecanismos de alerta temprana para incentivar a contratistas a informar sobre posibles conflictos que puedan paralizar las obras. Además, se añadirá la creación de comités de administración y se “premiará” a aquellos que cumplan con hitos anticipadamente.

“En el caso de que aparezca algo que no estaba previsto, se abordará en un anexo de contrato específico y se resolverá no al final, sino en paralelo al proyecto central”.

– ¿Por qué modernizarán su sistema de contratos?

– La forma en que se desarrolla infraestructura en el país es una asociación pública privada potente. Este paso nos permite armar un espacio de confianza, pese a que cada uno defiende sus intereses, pero la forma de relacionarnos no debe ser de manera cancerbera. Cuando se construyen megaproyectos, siempre hay variables que nadie calculó, no es un problema de buenas o malas intenciones; entonces, esto nos permite abordarlas.

– ¿Cuáles son las modificaciones más sustanciales?

– La iniciativa tiene planes de ejecución que sirven como base de estudio de los contratistas para hacer las ofertas, pero lo interesante es que ahora se pueden abordar en conjunto las singularidades que aparezcan. Toda esta modernización no es para buscar la pillería, sino que al contrario, permite dar un espacio en que la empresa puede reconocer la ausencia de ciertos elementos.

– ¿Por ejemplo?

– Hay un tramo que tendrá mucho conflicto con la comunidad: el eje urbano de Maipú. Hay una Resolución de Calificación Ambiental que nos indica cómo proceder, pero a veces es mezquino sobre lo que pasa con lo cotidiano. Con este nuevo contrato podemos aproximarnos con más herramientas para resolver el problema.

El compromiso es que no dejaremos sola a la empresa contratista en los conflictos que surjan, sino que son parte de nuestro desarrollo. El resultado debe ser que cumplimos en plazo, calidad y costo. En el caso de que aparezca algo no previsto se abordará en un anexo de contrato específico y se resolverá no al final, sino en paralelo al proyecto central. Eso da tranquilidad no solo a la constructora, sino que a sus financistas.

– ¿Por qué esto permitirá inyectar mayor tranquilidad a los bancos a la hora de invertir en estos proyectos?

– Cada vez que hay un conflicto entre empresa constructora y mandante, eso genera un riesgo a la banca que se anticipa y cobra una tasa mayor para protegerse de la judicialización. Entonces, nuestra iniciativa de modernización de contratos hacia un esquema colaborativo ayudará a la transparencia, porque aparecerán nuestras diferencias y soluciones. Eso generará un ambiente de más cordialidad. No es ingenuidad.

– ¿Estos nuevos contratos buscan atraer mayor competencia en esta licitación?

– Esperamos que esto nos permita traer más competencia. Hemos hecho un trabajo de visitar a la banca para explicar nuestra nueva tecnología contractual. Estamos abiertos a que nos hagan sugerencias. Esto no es una apuesta, es una evolución de nuestros contratos tradicionales. Este megaproyecto es nuestra fórmula de contratación y aspiramos a reducir los niveles de conflicto. Seremos severos en el presupuesto y por eso vamos a cumplir en plazo, calidad y presupuestos. Tenemos la visión de que para el segundo semestre de 2027 entregar un tramo en operación, porque en paralelo el Metro está avanzando en una extensión de la Línea 6 hasta Lo Errázuriz y la idea es que sea una estación intermodal. El proyecto definitivo Santiago-Melipilla estará en 2028.

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Fuente: Diario Financiero, Lunes 11 de Septiembre de 2023

DIARIO FINANCIERO – La Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) es la primera entidad pública que se aventura a modificar su relación con los contratistas, de cara a disminuir los conflictos a través de contratos colaborativos. Esto hizo que el presidente de la compañía, Eric Martin, hiciera una ronda con bancos, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y futuros socios para explicar el nuevo sistema que tendrá la construcción del proyecto Santiago-Melipilla, cuya licitación por casi US$ 800 millones fue lanzada hace unos días.

Junto a su asesor en esta materia, Victor Ríos -socio de Molina Ríos Abogados-, la firma explicó en el Colegio de Abogados esta “innovación contractual”, que consiste en incluir mecanismos de alerta temprana para incentivar a contratistas a informar sobre posibles conflictos que puedan paralizar las obras. Además, se añadirá la creación de comités de administración y se “premiará” a aquellos que cumplan con hitos anticipadamente.

“En el caso de que aparezca algo que no estaba previsto, se abordará en un anexo de contrato específico y se resolverá no al final, sino en paralelo al proyecto central”.

– ¿Por qué modernizarán su sistema de contratos?

– La forma en que se desarrolla infraestructura en el país es una asociación pública privada potente. Este paso nos permite armar un espacio de confianza, pese a que cada uno defiende sus intereses, pero la forma de relacionarnos no debe ser de manera cancerbera. Cuando se construyen megaproyectos, siempre hay variables que nadie calculó, no es un problema de buenas o malas intenciones; entonces, esto nos permite abordarlas.

– ¿Cuáles son las modificaciones más sustanciales?

– La iniciativa tiene planes de ejecución que sirven como base de estudio de los contratistas para hacer las ofertas, pero lo interesante es que ahora se pueden abordar en conjunto las singularidades que aparezcan. Toda esta modernización no es para buscar la pillería, sino que al contrario, permite dar un espacio en que la empresa puede reconocer la ausencia de ciertos elementos.

– ¿Por ejemplo?

– Hay un tramo que tendrá mucho conflicto con la comunidad: el eje urbano de Maipú. Hay una Resolución de Calificación Ambiental que nos indica cómo proceder, pero a veces es mezquino sobre lo que pasa con lo cotidiano. Con este nuevo contrato podemos aproximarnos con más herramientas para resolver el problema.

El compromiso es que no dejaremos sola a la empresa contratista en los conflictos que surjan, sino que son parte de nuestro desarrollo. El resultado debe ser que cumplimos en plazo, calidad y costo. En el caso de que aparezca algo no previsto se abordará en un anexo de contrato específico y se resolverá no al final, sino en paralelo al proyecto central. Eso da tranquilidad no solo a la constructora, sino que a sus financistas.

– ¿Por qué esto permitirá inyectar mayor tranquilidad a los bancos a la hora de invertir en estos proyectos?

– Cada vez que hay un conflicto entre empresa constructora y mandante, eso genera un riesgo a la banca que se anticipa y cobra una tasa mayor para protegerse de la judicialización. Entonces, nuestra iniciativa de modernización de contratos hacia un esquema colaborativo ayudará a la transparencia, porque aparecerán nuestras diferencias y soluciones. Eso generará un ambiente de más cordialidad. No es ingenuidad.

– ¿Estos nuevos contratos buscan atraer mayor competencia en esta licitación?

– Esperamos que esto nos permita traer más competencia. Hemos hecho un trabajo de visitar a la banca para explicar nuestra nueva tecnología contractual. Estamos abiertos a que nos hagan sugerencias. Esto no es una apuesta, es una evolución de nuestros contratos tradicionales. Este megaproyecto es nuestra fórmula de contratación y aspiramos a reducir los niveles de conflicto. Seremos severos en el presupuesto y por eso vamos a cumplir en plazo, calidad y presupuestos. Tenemos la visión de que para el segundo semestre de 2027 entregar un tramo en operación, porque en paralelo el Metro está avanzando en una extensión de la Línea 6 hasta Lo Errázuriz y la idea es que sea una estación intermodal. El proyecto definitivo Santiago-Melipilla estará en 2028.

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Fuente: Diario Financiero, Lunes 11 de Septiembre de 2023

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