Jueves, Junio 13, 2024

Director regional de Obras Hidráulicas del MOP: Los SSR más complicados por la crisis hídrica son los que se encuentran en el secano costero

EL RANCAGÜINO – La sequía que afecta al país por más de una década, está afectando también al consumo humano de agua potable, y es en la zona rural donde más se ve reflejada las consecuencias a esta problemática que nos compete a todos.

Para la población es importante que las empresas sanitarias y el Estado, a través de los Sistemas Sanitarios y de Agua Potable Rural, garanticen hoy la disponibilidad de agua potable en las localidades más alejadas y rurales del país. Es que la escases hídrica no solo afecta gravemente en la región, a sectores económicos como la agricultura por ejemplo. También lo hace sobre el consumo de este vital elemento para la subsistencia de sus habitantes. Para abordar esta preocupación, conversamos con el director regional de Obras Hidráulicas del MOP, Norberto Candia Soto, sobre el estado de los sistemas rurales sanitarios, su organización y cómo afecta a estas la grave sequía.

Sabemos que los APR (Agua Potable Rural), llamados desde 2017 Servicios Sanitarios Rurales (SSR) tras la aprobación de la ley N°20.998, son administradas, operadas y mantenidas por organizaciones dependientes y por la misma comunidad, además de ser sostenidas por el Estado(MOP) en cuanto a infraestructura(diseño, conservación y obras para su mejoramiento o ampliación). Este nuevo marco normativo, reconoce a las organizaciones sociales como los operadores y administradores de los servicios sanitarios en su territorio y establece el rol del Estado como proveedor de la infraestructura, ejecutando obras para servicios existentes y nuevos.

La región de O’Higgins cuenta con 221 sistemas de Agua Potable Rural abarcando todas las comunas con casi 329 mil habitantes beneficiados con este programa del Ministerio de Obras Públicas. Esto equivale entre un 35 y un 40% de la región que utiliza estos sistemas para el abastecimiento de este vital recurso, “convirtiéndose en la mayor región en Chile con número de usuarios abastecidos gracias a los APR”, explicó Candia.

DÉFICIT HÍDRICO

La Dirección de Obras Hidráulicas, junto a una serie de instituciones, realiza el monitoreo continuo de una gran cantidad de pozos de los sistemas de Agua Potable Rural. En el periodo 2019-2020 se monitorearon una treintena de estos en 18 de las 33 comunas de O’Higgins. En la temporada 2020-2021 esta cifra bajó a 24 sistemas en monitoreo. Proporcionalmente es menor, pero no deja de importarnos. A ello se suma que en algunas comunas se utilizaron camiones aljibes para el abastecimiento en sistemas que estaban por debajo de su capacidad. Esta acción es realizada por los municipios y la ONEMI, indicó el director de la DOH.

“Cerrando 2021, tuvimos un déficit del más del 50% en nuestra región (Rancagua) lo cual no deja de ser importante (San Fernando 36 %, Convento Viejo 45 %, Pichilemu 48 %). Los últimos seis años ha sido igual. Es por ello que el año pasado el MOP invirtió en O’Higgins más de 19 mil millones de pesos en 111 sistemas cubriendo una población de más de 158 mil personas”, añadió Candia.

Según sus datos, los sistemas más complicados con el déficit hídrico son los que se encuentran en el secano costero, como las comunas de Navidad, Litueche, Pichilemu, Pumanque, Paredones o parte de Marchigue. “Esto se debe principalmente a cómo se abastecen sus fuentes. En la región la cuenca del Rapel se abastece con el río Cachapoal y el río Tinguiririca, ambas de tipo nivopluviales, no así las del secano que es solamente pluvial. Si no tenemos lluvias, los niveles de las capas freáticas bajan”, indicó el director destacando a Paredones como la comuna más complicada en el último tiempo.

El director regional de Obras Hidráulicas del MOP, Norberto Candia Soto.

ESTIMACIONES

Este invierno que se acerca no se ve auspicioso en materia de lluvias. “Es por eso que nos importa actuar de la manera más eficiente posible para mantener estos sistemas operando y que la comunidad no se vea afectada. Los camiones aljibes abastecen a los estanques de los sistemas de agua potable rural. Además, prestamos apoyo técnico para resolver problemas con las bombas, por ejemplo, ya que las sanitarias nos prestan asesorías técnicas gracias a un convenio”.

En los últimos cuatro años el MOP ha incrementado la inversión para los SSR. Al respecto, Norberto Candia agregó que, como región, “hemos tenido la capacidad de generar iniciativas de diseño para la ejecución de proyectos e iniciativas a futuro. La vida útil de un proyecto son 20 años, por lo tanto, cada año se van incrementando la necesidad de mejoramiento de estos sistemas si pensamos que son 221 en la región”.

Es que a su juicio, la mayoría de los comités de SSR están muy bien organizados. “En general son administrados por personas muy bien capacitadas, saben del tema y del rubro organizacional siendo muy buenos aliados. El tema de la sequía viene hace más de 6 años atrás por lo que nos hemos visto ante situaciones donde actuamos de forma reactiva y lo vemos entre todos”, acotó el profesional de la DOH.

FUENTES SEGURAS EN EL SECANO

En la actualidad, muchos sistemas de Agua Potable, estando bien en su funcionamiento general, inculcan a los usuarios a cuidar el agua como recurso vital y para poder ser usado por todos de igual manera. “Sigue siendo una situación compleja con varios temas que están en rigor. Recordemos que a nosotros nos toca ver la parte de la infraestructura, por lo que actuamos en forma reactiva ante una emergencia y en la planificación”, indicó.

Es por lo anterior que la DOH está hoy en la búsqueda de fuentes seguras para su uso a futuro antes que los sistemas colapsen. “Esto quiere decir que pudimos crear una iniciativa denominada Estudio de Fuentes para APR de Cáhuil en Pichilemu y Ciruelos, Barrancas, Pañul. La idea es que el estudio defina una fuente ya sea a través de pozos o de una planta desaladora. En la región no contamos con una de estas plantas de gran envergadura, asociados a APR, solo planes pilotos”, explicó el facultativo. Los recursos fueron aprobados el año pasado por el Consejo Regional y esperan comenzar este 2022. “El emplazamiento de una de estas plantas desaladoras es un tema donde tenemos que ser muy cuidadosos porque debe estar acorde a las necesidades medioambientales. El lugar lo definirá el estudio. Lo que sí es seguro es que se necesita porque las fuentes se están agotando”, relató Candia sobre este hito para las localidades del secano costero de la región.

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Fuente: El Rancagüino, Lunes 25 de Abril de 2022

EL RANCAGÜINO – La sequía que afecta al país por más de una década, está afectando también al consumo humano de agua potable, y es en la zona rural donde más se ve reflejada las consecuencias a esta problemática que nos compete a todos.

Para la población es importante que las empresas sanitarias y el Estado, a través de los Sistemas Sanitarios y de Agua Potable Rural, garanticen hoy la disponibilidad de agua potable en las localidades más alejadas y rurales del país. Es que la escases hídrica no solo afecta gravemente en la región, a sectores económicos como la agricultura por ejemplo. También lo hace sobre el consumo de este vital elemento para la subsistencia de sus habitantes. Para abordar esta preocupación, conversamos con el director regional de Obras Hidráulicas del MOP, Norberto Candia Soto, sobre el estado de los sistemas rurales sanitarios, su organización y cómo afecta a estas la grave sequía.

Sabemos que los APR (Agua Potable Rural), llamados desde 2017 Servicios Sanitarios Rurales (SSR) tras la aprobación de la ley N°20.998, son administradas, operadas y mantenidas por organizaciones dependientes y por la misma comunidad, además de ser sostenidas por el Estado(MOP) en cuanto a infraestructura(diseño, conservación y obras para su mejoramiento o ampliación). Este nuevo marco normativo, reconoce a las organizaciones sociales como los operadores y administradores de los servicios sanitarios en su territorio y establece el rol del Estado como proveedor de la infraestructura, ejecutando obras para servicios existentes y nuevos.

La región de O’Higgins cuenta con 221 sistemas de Agua Potable Rural abarcando todas las comunas con casi 329 mil habitantes beneficiados con este programa del Ministerio de Obras Públicas. Esto equivale entre un 35 y un 40% de la región que utiliza estos sistemas para el abastecimiento de este vital recurso, “convirtiéndose en la mayor región en Chile con número de usuarios abastecidos gracias a los APR”, explicó Candia.

DÉFICIT HÍDRICO

La Dirección de Obras Hidráulicas, junto a una serie de instituciones, realiza el monitoreo continuo de una gran cantidad de pozos de los sistemas de Agua Potable Rural. En el periodo 2019-2020 se monitorearon una treintena de estos en 18 de las 33 comunas de O’Higgins. En la temporada 2020-2021 esta cifra bajó a 24 sistemas en monitoreo. Proporcionalmente es menor, pero no deja de importarnos. A ello se suma que en algunas comunas se utilizaron camiones aljibes para el abastecimiento en sistemas que estaban por debajo de su capacidad. Esta acción es realizada por los municipios y la ONEMI, indicó el director de la DOH.

“Cerrando 2021, tuvimos un déficit del más del 50% en nuestra región (Rancagua) lo cual no deja de ser importante (San Fernando 36 %, Convento Viejo 45 %, Pichilemu 48 %). Los últimos seis años ha sido igual. Es por ello que el año pasado el MOP invirtió en O’Higgins más de 19 mil millones de pesos en 111 sistemas cubriendo una población de más de 158 mil personas”, añadió Candia.

Según sus datos, los sistemas más complicados con el déficit hídrico son los que se encuentran en el secano costero, como las comunas de Navidad, Litueche, Pichilemu, Pumanque, Paredones o parte de Marchigue. “Esto se debe principalmente a cómo se abastecen sus fuentes. En la región la cuenca del Rapel se abastece con el río Cachapoal y el río Tinguiririca, ambas de tipo nivopluviales, no así las del secano que es solamente pluvial. Si no tenemos lluvias, los niveles de las capas freáticas bajan”, indicó el director destacando a Paredones como la comuna más complicada en el último tiempo.

El director regional de Obras Hidráulicas del MOP, Norberto Candia Soto.

ESTIMACIONES

Este invierno que se acerca no se ve auspicioso en materia de lluvias. “Es por eso que nos importa actuar de la manera más eficiente posible para mantener estos sistemas operando y que la comunidad no se vea afectada. Los camiones aljibes abastecen a los estanques de los sistemas de agua potable rural. Además, prestamos apoyo técnico para resolver problemas con las bombas, por ejemplo, ya que las sanitarias nos prestan asesorías técnicas gracias a un convenio”.

En los últimos cuatro años el MOP ha incrementado la inversión para los SSR. Al respecto, Norberto Candia agregó que, como región, “hemos tenido la capacidad de generar iniciativas de diseño para la ejecución de proyectos e iniciativas a futuro. La vida útil de un proyecto son 20 años, por lo tanto, cada año se van incrementando la necesidad de mejoramiento de estos sistemas si pensamos que son 221 en la región”.

Es que a su juicio, la mayoría de los comités de SSR están muy bien organizados. “En general son administrados por personas muy bien capacitadas, saben del tema y del rubro organizacional siendo muy buenos aliados. El tema de la sequía viene hace más de 6 años atrás por lo que nos hemos visto ante situaciones donde actuamos de forma reactiva y lo vemos entre todos”, acotó el profesional de la DOH.

FUENTES SEGURAS EN EL SECANO

En la actualidad, muchos sistemas de Agua Potable, estando bien en su funcionamiento general, inculcan a los usuarios a cuidar el agua como recurso vital y para poder ser usado por todos de igual manera. “Sigue siendo una situación compleja con varios temas que están en rigor. Recordemos que a nosotros nos toca ver la parte de la infraestructura, por lo que actuamos en forma reactiva ante una emergencia y en la planificación”, indicó.

Es por lo anterior que la DOH está hoy en la búsqueda de fuentes seguras para su uso a futuro antes que los sistemas colapsen. “Esto quiere decir que pudimos crear una iniciativa denominada Estudio de Fuentes para APR de Cáhuil en Pichilemu y Ciruelos, Barrancas, Pañul. La idea es que el estudio defina una fuente ya sea a través de pozos o de una planta desaladora. En la región no contamos con una de estas plantas de gran envergadura, asociados a APR, solo planes pilotos”, explicó el facultativo. Los recursos fueron aprobados el año pasado por el Consejo Regional y esperan comenzar este 2022. “El emplazamiento de una de estas plantas desaladoras es un tema donde tenemos que ser muy cuidadosos porque debe estar acorde a las necesidades medioambientales. El lugar lo definirá el estudio. Lo que sí es seguro es que se necesita porque las fuentes se están agotando”, relató Candia sobre este hito para las localidades del secano costero de la región.

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Fuente: El Rancagüino, Lunes 25 de Abril de 2022

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