Viernes, Mayo 24, 2024

BID propone ampliar ventanillas únicas e invertir en infraestructura para fomentar exportaciones de países andinos

MUNDO MARÍTIMO – El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aseguró que la baja productividad en las economías andinas se podría explicar en el escaso desarrollo del sector exportador. Desde la entidad afirmaron que, en la región andina, el comercio internacional es bajo, dado que apenas supera el 20% del PIB, cifra muy inferior a regiones como Asia, Europa, el resto de América Latina y el Caribe (ALC), e incluso África Subsahariana.
A su juicio, este fenómeno se relaciona con las características de la estructura exportadora de la región. En primer lugar, las actividades extractivas como el petróleo tienen un peso importante en las exportaciones totales, lo que hace que la canasta exportadora de los países andinos -Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia- sea la más concentrada de toda ALC, junto con la de Chile. Por lo que, en ese sentido, la relevancia de las exportaciones primarias hace a las economías andinas vulnerables a las fluctuaciones de los precios internacionales de dichos productos a lo largo del ciclo económico.
En segundo lugar, las exportaciones no tradicionales se han visto relegadas a un rol secundario, salvo en Colombia, esto dado que el peso de las exportaciones manufactureras no supera el 15% del total.
En tercer lugar, buena parte del comercio andino de manufacturas es intrarregional; por ejemplo, más del 60% de las exportaciones industriales de Ecuador se dirige a otros países andinos.
En ese sentido, el escaso desarrollo y la poca diversificación de las exportaciones se constituyen en un obstáculo para el crecimiento de la productividad, porque tienden a aislar a las empresas de las tecnologías y prácticas de gestión más avanzadas, limitan el potencial de las economías de escala, dificultan la participación en cadenas globales de valor, encarecen los bienes de capital e insumos productivos importados y desalientan el flujo de inversión extranjera directa.
Ampliar VUCE e inversión en infraestructura
En ese sentido, el informe “Creciendo con productividad: una agenda para la región andina”, elaborado por el BID, identifica las políticas públicas que han restringido el desarrollo del sector exportador y propone medidas para profundizarlo, diversificarlo y convertirlo en un motor del crecimiento y la productividad, entre ellas destacan: el promover mayores acuerdos comerciales con economías desarrolladas y fortalecer las agencias de promoción de las exportaciones; mejorar las regulaciones, la logística y la infraestructura para reducir el costo de exportar; disminuir el uso de aranceles y levantar los regímenes restrictivos de comercio exterior; y mantener políticas macroeconómicas saludables.
Aunque los países andinos han implementado medidas para reducir los trámites y procedimientos de exportación, todavía existe una brecha significativa con los países de la OCDE, en especial en cuanto al tiempo requerido para el cumplimiento fronterizo, el costo de exportar un contenedor, las barreras regulatorias al comercio, y el nivel de las tarifas no agrícolas.
Por ello, el BID plantea que debe ampliarse la cobertura de las Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (VUCE) a todos los procesos, y facilitar la exportación para empresas de menor tamaño a través de regímenes simplificados y auditorías previas.
A ello debe sumarse la mejora de la cobertura y calidad de la infraestructura de carreteras, aeropuertos y puertos, la cual es todavía precaria, a pesar de la elevada inversión pública de algunos países.
Aranceles
Asimismo, el organismo indicó que las tasas arancelarias son elevadas y más volátiles en ALC y en los países andinos que en la OCDE, a fin de proteger ciertas industrias o corregir desequilibrios externos derivados de un shock a los precios de las materias primas.
Es por ello que, de acuerdo con el BID, otros países han recurrido a restricciones a la exportación de ciertos productos para priorizar la demanda interna. Estas deben ser levantadas gradualmente, pues los aranceles altos perjudican la productividad y las exportaciones al reducir la disponibilidad de insumos intermedios, y las restricciones a la exportación pueden tener el efecto contrario al disminuir la producción local.
Finalmente, en la región andina, el shock positivo de los términos de intercambio de mediados de la década de 2000 ha derivado en una sobrevaluación prolongada del tipo de cambio real, afectando la competitividad del sector exportador no tradicional.
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Fuente: Mundo Marítimo, Viernes 31 de Mayo de 2019

MUNDO MARÍTIMO – El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aseguró que la baja productividad en las economías andinas se podría explicar en el escaso desarrollo del sector exportador. Desde la entidad afirmaron que, en la región andina, el comercio internacional es bajo, dado que apenas supera el 20% del PIB, cifra muy inferior a regiones como Asia, Europa, el resto de América Latina y el Caribe (ALC), e incluso África Subsahariana.
A su juicio, este fenómeno se relaciona con las características de la estructura exportadora de la región. En primer lugar, las actividades extractivas como el petróleo tienen un peso importante en las exportaciones totales, lo que hace que la canasta exportadora de los países andinos -Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia- sea la más concentrada de toda ALC, junto con la de Chile. Por lo que, en ese sentido, la relevancia de las exportaciones primarias hace a las economías andinas vulnerables a las fluctuaciones de los precios internacionales de dichos productos a lo largo del ciclo económico.
En segundo lugar, las exportaciones no tradicionales se han visto relegadas a un rol secundario, salvo en Colombia, esto dado que el peso de las exportaciones manufactureras no supera el 15% del total.
En tercer lugar, buena parte del comercio andino de manufacturas es intrarregional; por ejemplo, más del 60% de las exportaciones industriales de Ecuador se dirige a otros países andinos.
En ese sentido, el escaso desarrollo y la poca diversificación de las exportaciones se constituyen en un obstáculo para el crecimiento de la productividad, porque tienden a aislar a las empresas de las tecnologías y prácticas de gestión más avanzadas, limitan el potencial de las economías de escala, dificultan la participación en cadenas globales de valor, encarecen los bienes de capital e insumos productivos importados y desalientan el flujo de inversión extranjera directa.
Ampliar VUCE e inversión en infraestructura
En ese sentido, el informe “Creciendo con productividad: una agenda para la región andina”, elaborado por el BID, identifica las políticas públicas que han restringido el desarrollo del sector exportador y propone medidas para profundizarlo, diversificarlo y convertirlo en un motor del crecimiento y la productividad, entre ellas destacan: el promover mayores acuerdos comerciales con economías desarrolladas y fortalecer las agencias de promoción de las exportaciones; mejorar las regulaciones, la logística y la infraestructura para reducir el costo de exportar; disminuir el uso de aranceles y levantar los regímenes restrictivos de comercio exterior; y mantener políticas macroeconómicas saludables.
Aunque los países andinos han implementado medidas para reducir los trámites y procedimientos de exportación, todavía existe una brecha significativa con los países de la OCDE, en especial en cuanto al tiempo requerido para el cumplimiento fronterizo, el costo de exportar un contenedor, las barreras regulatorias al comercio, y el nivel de las tarifas no agrícolas.
Por ello, el BID plantea que debe ampliarse la cobertura de las Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (VUCE) a todos los procesos, y facilitar la exportación para empresas de menor tamaño a través de regímenes simplificados y auditorías previas.
A ello debe sumarse la mejora de la cobertura y calidad de la infraestructura de carreteras, aeropuertos y puertos, la cual es todavía precaria, a pesar de la elevada inversión pública de algunos países.
Aranceles
Asimismo, el organismo indicó que las tasas arancelarias son elevadas y más volátiles en ALC y en los países andinos que en la OCDE, a fin de proteger ciertas industrias o corregir desequilibrios externos derivados de un shock a los precios de las materias primas.
Es por ello que, de acuerdo con el BID, otros países han recurrido a restricciones a la exportación de ciertos productos para priorizar la demanda interna. Estas deben ser levantadas gradualmente, pues los aranceles altos perjudican la productividad y las exportaciones al reducir la disponibilidad de insumos intermedios, y las restricciones a la exportación pueden tener el efecto contrario al disminuir la producción local.
Finalmente, en la región andina, el shock positivo de los términos de intercambio de mediados de la década de 2000 ha derivado en una sobrevaluación prolongada del tipo de cambio real, afectando la competitividad del sector exportador no tradicional.
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Fuente: Mundo Marítimo, Viernes 31 de Mayo de 2019

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