Jueves, Junio 24, 2021

Hasta 97 años de atraso tienen obras de infraestructura pública en el país

EL MERCURIO – Con planos autorizados y firmados por Antonio Gaudí, el célebre arquitecto español, generaciones de rancagüinos han esperado la construcción de una réplica de la Capilla Asunción, que el catalán hizo para la Catedral de la Sagrada Familia en Barcelona, y cuyos diseños regaló al fraile franciscano Angélico Aranda, en 1922.

Con la misma paciencia, los regantes de Ñuble aguardan desde hace medio siglo la construcción del Embalse Punilla, destinado a riego y generación hidroeléctrica, que beneficiará a comunas ribereñas del río Ñuble. Y aunque tiene Resolución de Calificación Ambiental desde 2010, recién ahora, con la ingeniería en marcha, podría iniciar obras en 2019, aseguran en el Ministerio de Obras Públicas.

“En la región, cuando asumimos, encontramos muchos proyectos con problemas y estamos trabajando por destrabarlos”, sostiene el intendente de Los Lagos, Harry Jürgensen, respecto de un listado de proyectos atrasados, situación que se repite a lo largo del país.

Problemas de financiamiento por altos costos, como la capilla o el embalse, se suman a montos que exceden la realidad financiera local para explicar los atrasos. “No puedo gastar todo en un solo proyecto si tengo personas que hoy están luchando por una vivienda”, dice la intendenta de Magallanes María Teresa Castañón, por el suspendido Centro Antártico Internacional.

Hay también problemas con hallazgos arqueológicos, como el del sitio El Olivar, en el ingreso norte a La Serena, que impide terminar 400 metros de la autopista La Serena-Vallenar desde 2014 a la espera de un informe del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Tras años de opciones fallidas, en agosto la entidad aceptó una propuesta vial del MOP que permitirá reanudar las faenas en abril.

Similar situación ocurre con la concesión del Hospital del Salvador, que ha sufrido atrasos desde 2016 por un rescate arqueológico que concluyó en mayo. El CMN liberó los terrenos y ya se publicó el decreto que modifica el contrato para ampliar el plazo de construcción y pronto se pondrá la primera piedra.

Otras situaciones son atribuibles a problemas de las constructoras, como la segunda etapa del GAM, que partió en 2015 y debió estar listo en 2017, pero solo tiene 48% de avance y el MOP llamará a una nueva licitación.

Algo similar ocurrió con obras como el asfalto de la Ruta S-138; en La Araucanía o el edificio de la PDI en Los Lagos, donde se aprobaron más recursos ante el alza del costo de las obras por el tiempo transcurrido.

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Fuente: El Mercurio, Viernes 23 de noviembre de 2018

EL MERCURIO – Con planos autorizados y firmados por Antonio Gaudí, el célebre arquitecto español, generaciones de rancagüinos han esperado la construcción de una réplica de la Capilla Asunción, que el catalán hizo para la Catedral de la Sagrada Familia en Barcelona, y cuyos diseños regaló al fraile franciscano Angélico Aranda, en 1922.

Con la misma paciencia, los regantes de Ñuble aguardan desde hace medio siglo la construcción del Embalse Punilla, destinado a riego y generación hidroeléctrica, que beneficiará a comunas ribereñas del río Ñuble. Y aunque tiene Resolución de Calificación Ambiental desde 2010, recién ahora, con la ingeniería en marcha, podría iniciar obras en 2019, aseguran en el Ministerio de Obras Públicas.

“En la región, cuando asumimos, encontramos muchos proyectos con problemas y estamos trabajando por destrabarlos”, sostiene el intendente de Los Lagos, Harry Jürgensen, respecto de un listado de proyectos atrasados, situación que se repite a lo largo del país.

Problemas de financiamiento por altos costos, como la capilla o el embalse, se suman a montos que exceden la realidad financiera local para explicar los atrasos. “No puedo gastar todo en un solo proyecto si tengo personas que hoy están luchando por una vivienda”, dice la intendenta de Magallanes María Teresa Castañón, por el suspendido Centro Antártico Internacional.

Hay también problemas con hallazgos arqueológicos, como el del sitio El Olivar, en el ingreso norte a La Serena, que impide terminar 400 metros de la autopista La Serena-Vallenar desde 2014 a la espera de un informe del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Tras años de opciones fallidas, en agosto la entidad aceptó una propuesta vial del MOP que permitirá reanudar las faenas en abril.

Similar situación ocurre con la concesión del Hospital del Salvador, que ha sufrido atrasos desde 2016 por un rescate arqueológico que concluyó en mayo. El CMN liberó los terrenos y ya se publicó el decreto que modifica el contrato para ampliar el plazo de construcción y pronto se pondrá la primera piedra.

Otras situaciones son atribuibles a problemas de las constructoras, como la segunda etapa del GAM, que partió en 2015 y debió estar listo en 2017, pero solo tiene 48% de avance y el MOP llamará a una nueva licitación.

Algo similar ocurrió con obras como el asfalto de la Ruta S-138; en La Araucanía o el edificio de la PDI en Los Lagos, donde se aprobaron más recursos ante el alza del costo de las obras por el tiempo transcurrido.

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Fuente: El Mercurio, Viernes 23 de noviembre de 2018

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