Lunes, Abril 22, 2024

Plan de infraestructura para recuperar competitividad, por Carlos Cruz

COOPERATIVA – La presidenta del Puerto de San Antonio ha notificado que hay al menos 6 años de atraso en el Puerto de Gran Escala. Tal como lo manifestaran los representantes de los armadores, esa es una muy mala noticia que se suma a las dificultades que hoy está teniendo la cadena logística por falta de coordinación y por una infraestructura incompleta, incoherente y sub dimensionada.

Como CPI hemos reiteramos durante las administraciones pasadas acerca de los riesgos que esto tiene para un país, cuyos “gatillos económicos” principales vienen del exterior. Chile tiene una vocación exportadora e independientemente del “cambio de modelo” que se ha promovido, deberá seguir mirando hacia el exterior para crecer.

El mercado interno es demasiado pequeño para ser un factor dinamizador de nuestra producción. El esfuerzo por transitar hacia una “economía ambientalmente amistosa” y de un mayor valor agregado en sus productos de exportación es absolutamente necesario.

Sin embargo, durante la transición de la situación actual a ese nuevo estado de cosas, será necesario seguir exportando en lo que nos hemos especializado durante el último siglo. Sólo así se generarán los excedentes que nos permitan asegurar un tránsito armónico y continuo. Para ello será necesario mirar con mayor atención el esfuerzo de inversión que se debe hacer para darle a la cadena logística el soporte que requiere desde la Infraestructua.

En este sentido, no basta con las inversiones que puedan provenir del Estado; se requiere un fuerte y sostenido apoyo del sector privado, recurriendo a todas las formas de colaboración que sean posibles.

La coordinación entre las diferentes agencias de inversión pública, y de éstas con el sector privado, requiere una visión integrada que incentive la cooperación, la complementariedad y una mayor eficiencia en el uso de los recursos disponibles.

Tal como lo sostiene la Comisión Nacional de Productividad, es el momento de avanzar hacia una instancia asesora, a un nivel superior de la Administración Pública, que elabore un Plan Nacional de Infraestructura para la logística, que integre los planes de ministerios y empresas del Estado, que supervise los compromisos que en esa dirección asuman las instituciones públicas, que defina qué tipo de iniciativas deben ser asumidas directamente por el Estado y cuales pueden ser en sociedad con los privados, y que corrija, cuando que haya que hacerlo, la marcha de los acontecimientos.

Chile en algún momento calificó en el lugar 33 del mundo en eficiencia logística. Hoy escasamente llegamos al lugar 44, lo cual muestra el deterioro competitivo que hemos sufrido. Para ello, será fundamental que problemas como los que ha enfrentado el Puerto de San Antonio sean abordados como país y no solo como el natural impulso por crecer que tiene una empresa del Estado.

Para ello es fundamental el máximo involucramiento de la autoridad política, no con el afán de facilitar los procesos, sino con el propósito de resolver los problemas que necesariamente deben surgir en un proyecto de la envergadura del PGE.

Es diferente la importancia que la comunidad le da a un proyecto que tiene esa impronta a cuando es visto sólo desde el punto de vista de los intereses particulares de una empresa. También es diferente la capacidad resolutiva de una empresa que, para avanzar en la solución de los problemas que se le pueden presentar, cuenta con el respaldo del Estado que cuando sólo debe manejarse con un sentido autorreferente en sus decisiones.

Es de esperar que este atraso sea aleccionador respecto de la necesidad de actuar con la mayor celeridad en el fortalecimiento de las coordinaciones interinstitucionales que se requieren para evita problemas similares en otros proyectos de envergadura y con un impacto importante en la capacidad productiva y de servicios que el país requiere.

Ver artículo

Fuente: Cooperativa, Martes 30 de Agosto de 2022

COOPERATIVA – La presidenta del Puerto de San Antonio ha notificado que hay al menos 6 años de atraso en el Puerto de Gran Escala. Tal como lo manifestaran los representantes de los armadores, esa es una muy mala noticia que se suma a las dificultades que hoy está teniendo la cadena logística por falta de coordinación y por una infraestructura incompleta, incoherente y sub dimensionada.

Como CPI hemos reiteramos durante las administraciones pasadas acerca de los riesgos que esto tiene para un país, cuyos “gatillos económicos” principales vienen del exterior. Chile tiene una vocación exportadora e independientemente del “cambio de modelo” que se ha promovido, deberá seguir mirando hacia el exterior para crecer.

El mercado interno es demasiado pequeño para ser un factor dinamizador de nuestra producción. El esfuerzo por transitar hacia una “economía ambientalmente amistosa” y de un mayor valor agregado en sus productos de exportación es absolutamente necesario.

Sin embargo, durante la transición de la situación actual a ese nuevo estado de cosas, será necesario seguir exportando en lo que nos hemos especializado durante el último siglo. Sólo así se generarán los excedentes que nos permitan asegurar un tránsito armónico y continuo. Para ello será necesario mirar con mayor atención el esfuerzo de inversión que se debe hacer para darle a la cadena logística el soporte que requiere desde la Infraestructua.

En este sentido, no basta con las inversiones que puedan provenir del Estado; se requiere un fuerte y sostenido apoyo del sector privado, recurriendo a todas las formas de colaboración que sean posibles.

La coordinación entre las diferentes agencias de inversión pública, y de éstas con el sector privado, requiere una visión integrada que incentive la cooperación, la complementariedad y una mayor eficiencia en el uso de los recursos disponibles.

Tal como lo sostiene la Comisión Nacional de Productividad, es el momento de avanzar hacia una instancia asesora, a un nivel superior de la Administración Pública, que elabore un Plan Nacional de Infraestructura para la logística, que integre los planes de ministerios y empresas del Estado, que supervise los compromisos que en esa dirección asuman las instituciones públicas, que defina qué tipo de iniciativas deben ser asumidas directamente por el Estado y cuales pueden ser en sociedad con los privados, y que corrija, cuando que haya que hacerlo, la marcha de los acontecimientos.

Chile en algún momento calificó en el lugar 33 del mundo en eficiencia logística. Hoy escasamente llegamos al lugar 44, lo cual muestra el deterioro competitivo que hemos sufrido. Para ello, será fundamental que problemas como los que ha enfrentado el Puerto de San Antonio sean abordados como país y no solo como el natural impulso por crecer que tiene una empresa del Estado.

Para ello es fundamental el máximo involucramiento de la autoridad política, no con el afán de facilitar los procesos, sino con el propósito de resolver los problemas que necesariamente deben surgir en un proyecto de la envergadura del PGE.

Es diferente la importancia que la comunidad le da a un proyecto que tiene esa impronta a cuando es visto sólo desde el punto de vista de los intereses particulares de una empresa. También es diferente la capacidad resolutiva de una empresa que, para avanzar en la solución de los problemas que se le pueden presentar, cuenta con el respaldo del Estado que cuando sólo debe manejarse con un sentido autorreferente en sus decisiones.

Es de esperar que este atraso sea aleccionador respecto de la necesidad de actuar con la mayor celeridad en el fortalecimiento de las coordinaciones interinstitucionales que se requieren para evita problemas similares en otros proyectos de envergadura y con un impacto importante en la capacidad productiva y de servicios que el país requiere.

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Fuente: Cooperativa, Martes 30 de Agosto de 2022

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