Miércoles, Mayo 12, 2021

Nuevas normas en seguridad y construcción

DIARIO FINANCIERO – Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Sergio Baeriswyl el terremoto significó un “punto de inflexión” en el ámbito de la planificación urbana, políticas de construcción e infraestructura.
Sergio Baeriswyl, presidente del CNDU:

“Los planes reguladores no están actualizados”

Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Sergio Baeriswyl el terremoto significó un “punto de inflexión” en el ámbito de la planificación urbana, políticas de construcción e infraestructura, además de lograr la incorporación del principio de resiliencia.
Sin embargo advierte sobre la falta de actualización de los planes reguladores.
-¿Tras el 27-F, los planes reguladores mejoraron ?
-El balance no es muy bueno: cubren solo el 70% de las ciudades, es decir, hay un 30% de las ciudades que no tienen un plan regulador. Muchos de estos planes no incorporan la dimensión del riesgo de forma adecuada y no están lo suficientemente actualizados para poder adecuadamente las amenazas por eventos naturales. La cobertura es muy baja y la mayoría de ellos, en general, no están cumpliendo con los estándares de incorporación en las materias de riesgo y amenazas que son muy sensibles.
-¿No ha existido una actualización desde el 27F?
-Los planes reguladores tienen una antigüedad promedio superior a 15 años, es decir, están cumpliendo su ciclo de vida y eso significa que no están actualizados. Para que podamos decir que son planes actualizados y que cumplen con todos los estándares el promedio debiera ser menor a 8 años. Lo más complejo también, es cuando alguien quiere actualizar uno de estos planos reguladores, que tienen 15 o 20 años, se demora 8 años en promedio. Lo que otra vez evidencia una debilidad, una fragilidad muy grande en el sistema de planificación urbana chilena.
-Hoy día se ha reconstruido en zonas que se inundaron. ¿Fue un fracaso?
-Ahí está la sutileza del concepto de resiliencia: mejora la capacidad que tiene una estructura de recuperarse después de una perturbación. Uno puede vivir en lugares inseguros pero va a permitir en el fondo que las casas que se construyen allí puedan resistir de mejor forma este evento que en el futuro muy probablemente va a venir.
-¿Hay fiscalización de esta resiliencia?
-Ahora en breve se va a incorporar la norma de cálculo para la zona de inundación por tsunami, que se elaboró hace aproximadamente dos años y que como consejo presentamos al Ministerio de Vivienda para que se incorpore dentro de las exigencias de la ordenanza.
Tenemos la esperanza de que, aparte de la exigencia de la norma sísmica, a los edificios y a las casas en zonas de inundación se exija también el cálculo para la disposición o para el estrés hidrodinámico que tienen.
Dante Arrigoni, gerente general de Arrigoni Metalúrgica:

“Las construcciones son más seguras que antes”

El terremoto del 2010 golpeó con todo a la industria constructiva. Su imagen y credibilidad se vio afectada, luego de que varios edificios sufrieran daños o inclinaciones, atribuibles a errores humanos o la calidad de los materiales. Por eso, una de las primeras medidas que tomó la autoridad fue revisar las normas de hormigón y acero estructural que regían en el país.
El gerente general de Arrigoni Metalúrgica y presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Dante Arrigoni, señala que los cambios normativos se lograron recién el año pasado con la modificación de dos disposiciones, las que junto a una mayor fiscalización a la industria “sin duda que harán que las construcciones sean cada día más seguras en resguardo de la vida de las personas”.
Sin embargo, advierte que para esto será clave el trabajo conjunto entre el sector público y privado.
-¿Cómo cambió la industria post terremoto?
– En lo primordial, las construcciones después del 27F son más seguras de lo que eran antes.
En el mundo del acero estructural se modificaron las normas chilenas 427 y 428, que dicen relación con el diseño y fabricación de estructuras y obras, respectivamente. Y lo segundo, es que tomó importancia como nunca la norma 203, que rige la composición de los materiales para la construcción y fabricación de edificios en acero. Esto quiere decir que hoy día la norma es más estricta, toda vez que los kilos de acero por metro cúbico de hormigón son mayores.
-¿Este mayor uso de acero no se traduce en un alza en el precio de construcción?
-Cuando uno aumenta la seguridad de las construcciones, sin duda que por la calidad de los materiales y el diseño las construcciones se encarecen, sin embargo, lo que hemos visto es que la industria es cada día más productiva y competitiva. Entonces se equilibra la balanza, porque mientras más productivo sea un país todo lo que es construcción y manufactura disminuye sus costos. Y ahí tenemos un desafío, porque hoy somos la mitad de productivos que otros países de la OCDE.
-¿Estos cambios son suficientes para mayor seguridad?-
-El cambio normativo apunta para allá y el trabajo que está realizando la oficina Open del Ministerio de Economía para instruir a los organismos a aumentar la fiscalización, tanto de las estructuras que entran al país como de las obras que se construyen –Dirección de Obras Municipales se encargan de esto último- también. Si las cosas se hacen bien, sin duda que las construcciones van a ser cada día más seguras en resguardo de la vida de las personas, pero para eso tenemos que tomar conciencia y trabajar el sector público y privado de la mano.
Ver artículo
Fuente: Diario Financiero, Viernes 21 de Febrero de 2020

DIARIO FINANCIERO – Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Sergio Baeriswyl el terremoto significó un “punto de inflexión” en el ámbito de la planificación urbana, políticas de construcción e infraestructura.
Sergio Baeriswyl, presidente del CNDU:

“Los planes reguladores no están actualizados”

Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Sergio Baeriswyl el terremoto significó un “punto de inflexión” en el ámbito de la planificación urbana, políticas de construcción e infraestructura, además de lograr la incorporación del principio de resiliencia.
Sin embargo advierte sobre la falta de actualización de los planes reguladores.
-¿Tras el 27-F, los planes reguladores mejoraron ?
-El balance no es muy bueno: cubren solo el 70% de las ciudades, es decir, hay un 30% de las ciudades que no tienen un plan regulador. Muchos de estos planes no incorporan la dimensión del riesgo de forma adecuada y no están lo suficientemente actualizados para poder adecuadamente las amenazas por eventos naturales. La cobertura es muy baja y la mayoría de ellos, en general, no están cumpliendo con los estándares de incorporación en las materias de riesgo y amenazas que son muy sensibles.
-¿No ha existido una actualización desde el 27F?
-Los planes reguladores tienen una antigüedad promedio superior a 15 años, es decir, están cumpliendo su ciclo de vida y eso significa que no están actualizados. Para que podamos decir que son planes actualizados y que cumplen con todos los estándares el promedio debiera ser menor a 8 años. Lo más complejo también, es cuando alguien quiere actualizar uno de estos planos reguladores, que tienen 15 o 20 años, se demora 8 años en promedio. Lo que otra vez evidencia una debilidad, una fragilidad muy grande en el sistema de planificación urbana chilena.
-Hoy día se ha reconstruido en zonas que se inundaron. ¿Fue un fracaso?
-Ahí está la sutileza del concepto de resiliencia: mejora la capacidad que tiene una estructura de recuperarse después de una perturbación. Uno puede vivir en lugares inseguros pero va a permitir en el fondo que las casas que se construyen allí puedan resistir de mejor forma este evento que en el futuro muy probablemente va a venir.
-¿Hay fiscalización de esta resiliencia?
-Ahora en breve se va a incorporar la norma de cálculo para la zona de inundación por tsunami, que se elaboró hace aproximadamente dos años y que como consejo presentamos al Ministerio de Vivienda para que se incorpore dentro de las exigencias de la ordenanza.
Tenemos la esperanza de que, aparte de la exigencia de la norma sísmica, a los edificios y a las casas en zonas de inundación se exija también el cálculo para la disposición o para el estrés hidrodinámico que tienen.
Dante Arrigoni, gerente general de Arrigoni Metalúrgica:

“Las construcciones son más seguras que antes”

El terremoto del 2010 golpeó con todo a la industria constructiva. Su imagen y credibilidad se vio afectada, luego de que varios edificios sufrieran daños o inclinaciones, atribuibles a errores humanos o la calidad de los materiales. Por eso, una de las primeras medidas que tomó la autoridad fue revisar las normas de hormigón y acero estructural que regían en el país.
El gerente general de Arrigoni Metalúrgica y presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Dante Arrigoni, señala que los cambios normativos se lograron recién el año pasado con la modificación de dos disposiciones, las que junto a una mayor fiscalización a la industria “sin duda que harán que las construcciones sean cada día más seguras en resguardo de la vida de las personas”.
Sin embargo, advierte que para esto será clave el trabajo conjunto entre el sector público y privado.
-¿Cómo cambió la industria post terremoto?
– En lo primordial, las construcciones después del 27F son más seguras de lo que eran antes.
En el mundo del acero estructural se modificaron las normas chilenas 427 y 428, que dicen relación con el diseño y fabricación de estructuras y obras, respectivamente. Y lo segundo, es que tomó importancia como nunca la norma 203, que rige la composición de los materiales para la construcción y fabricación de edificios en acero. Esto quiere decir que hoy día la norma es más estricta, toda vez que los kilos de acero por metro cúbico de hormigón son mayores.
-¿Este mayor uso de acero no se traduce en un alza en el precio de construcción?
-Cuando uno aumenta la seguridad de las construcciones, sin duda que por la calidad de los materiales y el diseño las construcciones se encarecen, sin embargo, lo que hemos visto es que la industria es cada día más productiva y competitiva. Entonces se equilibra la balanza, porque mientras más productivo sea un país todo lo que es construcción y manufactura disminuye sus costos. Y ahí tenemos un desafío, porque hoy somos la mitad de productivos que otros países de la OCDE.
-¿Estos cambios son suficientes para mayor seguridad?-
-El cambio normativo apunta para allá y el trabajo que está realizando la oficina Open del Ministerio de Economía para instruir a los organismos a aumentar la fiscalización, tanto de las estructuras que entran al país como de las obras que se construyen –Dirección de Obras Municipales se encargan de esto último- también. Si las cosas se hacen bien, sin duda que las construcciones van a ser cada día más seguras en resguardo de la vida de las personas, pero para eso tenemos que tomar conciencia y trabajar el sector público y privado de la mano.
Ver artículo
Fuente: Diario Financiero, Viernes 21 de Febrero de 2020

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