Miércoles, Junio 19, 2024

Nuestra pequeña zona metropolitana

EL RANCAGÜINO – Ya hace un par de años el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la UC y la Cámara Chilena de la Construcción, en su Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) considera a Rancagua Machalí como una sola gran comuna, si bien nuestra incipiente zona metropolitana es bien evaluada en el índice, ciertamente que queda mucho por avanzar.

Para nadie es un misterio que la conurbación que se ha producido entre Rancagua y Machalí, ha provocado variados problemas, especialmente en el tráfico vehicular. Ambas comunas presentan uno de los parques automotrices más grandes del país en proporción a sus habitantes -además de un transporte público poco efectivo, lo que provoca diariamente grandes atochamientos en las horas punta. Se hace necesario por lo tanto pensar este territorio como uno solo optando primero precisamente en optimizar el transporte publico para que sea un verdadero desincentivo al uso del auto. Hoy estamos en un terrible circulo vicioso, pocos conductores con licencia profesional derivado de que no se realizaron cursos durante la pandemia, por lo que muchas empresas de micros han visto mermadas sus frecuencias incluso a la mitad. Problemática que también viven los colectivos a lo que se suma que muchos transportistas reconocen que no les conviene salir en los horarios de taco por el gasto de bencina que significa las continuas detenciones y pocas vueltas que se pueden dar, por lo que salen más tarde evitando esta hora ante lo cual más gente se sube al automóvil, y más tacos se generan.

Esta problemática no terminará si se abren más calles, desde este punto de vista abrir Hernán Ciudad o otras avenidas serán solo soluciones parches. Primero hay que pensar en un real sistema de transporte público, en este sentido parece más sensato soñar, y no gastar 25 mil millones de pesos que costaría el proyecto total de Hernán Ciudad y tal vez gastar un poco más pero pensar de verdad en un metro liviano o en un tranvía que muchos problemas solucionarían. Estudios serios sobre esta materia son más que necesarios y sin olvidar que el tema de los tacos no solo afecta a la conurbación Oriente, sino que es tan o más dramático en la conurbación poniente que existe entre Granero y Rancagua y en la que seguramente existirá en un par de años con Doñihue y Olivar. Con la diferencia que en estos sectores no hay vecinos organizados que hagan visible ni mediáticos sus problemas. Con toda la solución sigue siendo la misma un PLAN DE TRANSPORTE PUBLICO INTEGRADO INTERMODAL

Otro tema muy importante para esta nueva zona es la contaminación atmosférica, que tiene situada a Rancagua como una de las ciudades más contaminadas del país. Hemos avanzado, pero aún queda mucho por hacer. Es importante que todos los actores de nuestra sociedad piensen el futuro, que debatan, todo con el fin de ir proyectando las ciudades a las nuevas generaciones, no con el norte en la próxima elección sino en 10, 20, 30 o 40 años más. Entonces ¿por qué no pensar estas comunas como una gran ciudad, considerando que serán un área metropolitana como tal en los próximos diez o veinte años?

Luis Fernando González
Sub Director

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Fuente: El Rancagüino, Martes 3 de Mayo de 2022

EL RANCAGÜINO – Ya hace un par de años el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la UC y la Cámara Chilena de la Construcción, en su Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) considera a Rancagua Machalí como una sola gran comuna, si bien nuestra incipiente zona metropolitana es bien evaluada en el índice, ciertamente que queda mucho por avanzar.

Para nadie es un misterio que la conurbación que se ha producido entre Rancagua y Machalí, ha provocado variados problemas, especialmente en el tráfico vehicular. Ambas comunas presentan uno de los parques automotrices más grandes del país en proporción a sus habitantes -además de un transporte público poco efectivo, lo que provoca diariamente grandes atochamientos en las horas punta. Se hace necesario por lo tanto pensar este territorio como uno solo optando primero precisamente en optimizar el transporte publico para que sea un verdadero desincentivo al uso del auto. Hoy estamos en un terrible circulo vicioso, pocos conductores con licencia profesional derivado de que no se realizaron cursos durante la pandemia, por lo que muchas empresas de micros han visto mermadas sus frecuencias incluso a la mitad. Problemática que también viven los colectivos a lo que se suma que muchos transportistas reconocen que no les conviene salir en los horarios de taco por el gasto de bencina que significa las continuas detenciones y pocas vueltas que se pueden dar, por lo que salen más tarde evitando esta hora ante lo cual más gente se sube al automóvil, y más tacos se generan.

Esta problemática no terminará si se abren más calles, desde este punto de vista abrir Hernán Ciudad o otras avenidas serán solo soluciones parches. Primero hay que pensar en un real sistema de transporte público, en este sentido parece más sensato soñar, y no gastar 25 mil millones de pesos que costaría el proyecto total de Hernán Ciudad y tal vez gastar un poco más pero pensar de verdad en un metro liviano o en un tranvía que muchos problemas solucionarían. Estudios serios sobre esta materia son más que necesarios y sin olvidar que el tema de los tacos no solo afecta a la conurbación Oriente, sino que es tan o más dramático en la conurbación poniente que existe entre Granero y Rancagua y en la que seguramente existirá en un par de años con Doñihue y Olivar. Con la diferencia que en estos sectores no hay vecinos organizados que hagan visible ni mediáticos sus problemas. Con toda la solución sigue siendo la misma un PLAN DE TRANSPORTE PUBLICO INTEGRADO INTERMODAL

Otro tema muy importante para esta nueva zona es la contaminación atmosférica, que tiene situada a Rancagua como una de las ciudades más contaminadas del país. Hemos avanzado, pero aún queda mucho por hacer. Es importante que todos los actores de nuestra sociedad piensen el futuro, que debatan, todo con el fin de ir proyectando las ciudades a las nuevas generaciones, no con el norte en la próxima elección sino en 10, 20, 30 o 40 años más. Entonces ¿por qué no pensar estas comunas como una gran ciudad, considerando que serán un área metropolitana como tal en los próximos diez o veinte años?

Luis Fernando González
Sub Director

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Fuente: El Rancagüino, Martes 3 de Mayo de 2022

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