Sábado, Abril 13, 2024

Medir y aumentar las áreas verdes para el desarrollo sustentable, por Ricardo Truffello

PAÍS CIRCULAR – Después de cinco años de trabajos, hace unas semanas se inauguró el segundo tramo del Parque Vespucio que conecta Las Condes, Vitacura y La Reina. El nuevo espacio, que posee 5,2 km de largo, significa una buena noticia para los vecinos de esas comunas. Sin embargo, es preocupante que esto no ocurre de igual manera en todas las comunas del país.

Según los estándares definidos por el SIEDU (Sistema de indicadores y estándares para el desarrollo urbano), la provisión de áreas verdes debería cubrir al menos 10 mts2 por habitante. Lamentablemente, son muy pocas las comunas que tienen esa suerte y generalmente corresponden a municipios con altos ingresos que, a diferencia de municipios más vulnerables, tienen una buena provisión de áreas verdes en cuanto a plazas y parques.

Un ejemplo de esto se observa en nuestra Plataforma Municipal de Datos, un instrumento que desarrolló CEDEUS y que permite comparar distintos indicadores entre 71 comunas del país. A través de este insumo, se observa que una comuna como Vitacura tiene 16,8 mts2 de áreas verdes por habitante, mientras que Renca tiene 2,6 mts2, y otras comunas del sur de la capital como El Bosque llegan solo a 0,5 mts2 o La Pintana con 1,4 mts2 por habitante. Ese indicador es similar también para otras comunas de la periferia y se replica específicamente en comunas de alto potencial demográfico como Puente Alto (1,7 mts2 por habitante) o San Bernardo (1,7 mts2 por habitante).

Por eso es importante buscar soluciones, no solo a través de parques —que es la medida más rápida de romper la brecha en mts2 por habitantes, especialmente en las comunas más vulnerables— sino también con plazas públicas de buena calidad, ya que no basta que haya un área verde, sino que es clave una buena cobertura de vegetación, como árboles y arbustos que provean de servicios ecosistémicos que permitan desarrollar diversas actividades y mejoren los estándares de calidad de vida de la población. Esto es aún más relevante cuando analizamos que la brecha se amplía según grupo socioeconómico, no sólo dependiendo del espacio público, sino que de la arborización en las calles y particularmente de los jardines residenciales, que en el caso de las poblaciones de altos ingresos se transforman en vastas áreas verdes de acceso individual. Es decir, los parques y plazas son lugares de reunión pública que podrían disminuir o cerrar la brecha de áreas verdes en el país, equilibrando la balanza y disminuyendo la desigualdad social.

Medir el indicador de áreas verdes es relevante porque nos permite detectar dónde hace falta generar espacios naturales para los habitantes. El objetivo de estos datos, así como otros disponibles en la Plataforma Municipal de Datos de CEDEUS, es propiciar el diagnóstico urbano continuo, lo que a su vez contribuye a la toma de decisiones y la focalización de políticas públicas tendientes a disminuir las problemáticas ambientales y de inequidad, entre otros; y que, al mismo tiempo, las autoridades regionales y los municipios también participen en la formulación de sus indicadores, con el fin de implementar políticas públicas con foco en el desarrollo sustentable mejorando la calidad de vida de sus vecinos.

Ver artículo

Fuente: País Circular, Jueves 27 de Octubre de 2022

PAÍS CIRCULAR – Después de cinco años de trabajos, hace unas semanas se inauguró el segundo tramo del Parque Vespucio que conecta Las Condes, Vitacura y La Reina. El nuevo espacio, que posee 5,2 km de largo, significa una buena noticia para los vecinos de esas comunas. Sin embargo, es preocupante que esto no ocurre de igual manera en todas las comunas del país.

Según los estándares definidos por el SIEDU (Sistema de indicadores y estándares para el desarrollo urbano), la provisión de áreas verdes debería cubrir al menos 10 mts2 por habitante. Lamentablemente, son muy pocas las comunas que tienen esa suerte y generalmente corresponden a municipios con altos ingresos que, a diferencia de municipios más vulnerables, tienen una buena provisión de áreas verdes en cuanto a plazas y parques.

Un ejemplo de esto se observa en nuestra Plataforma Municipal de Datos, un instrumento que desarrolló CEDEUS y que permite comparar distintos indicadores entre 71 comunas del país. A través de este insumo, se observa que una comuna como Vitacura tiene 16,8 mts2 de áreas verdes por habitante, mientras que Renca tiene 2,6 mts2, y otras comunas del sur de la capital como El Bosque llegan solo a 0,5 mts2 o La Pintana con 1,4 mts2 por habitante. Ese indicador es similar también para otras comunas de la periferia y se replica específicamente en comunas de alto potencial demográfico como Puente Alto (1,7 mts2 por habitante) o San Bernardo (1,7 mts2 por habitante).

Por eso es importante buscar soluciones, no solo a través de parques —que es la medida más rápida de romper la brecha en mts2 por habitantes, especialmente en las comunas más vulnerables— sino también con plazas públicas de buena calidad, ya que no basta que haya un área verde, sino que es clave una buena cobertura de vegetación, como árboles y arbustos que provean de servicios ecosistémicos que permitan desarrollar diversas actividades y mejoren los estándares de calidad de vida de la población. Esto es aún más relevante cuando analizamos que la brecha se amplía según grupo socioeconómico, no sólo dependiendo del espacio público, sino que de la arborización en las calles y particularmente de los jardines residenciales, que en el caso de las poblaciones de altos ingresos se transforman en vastas áreas verdes de acceso individual. Es decir, los parques y plazas son lugares de reunión pública que podrían disminuir o cerrar la brecha de áreas verdes en el país, equilibrando la balanza y disminuyendo la desigualdad social.

Medir el indicador de áreas verdes es relevante porque nos permite detectar dónde hace falta generar espacios naturales para los habitantes. El objetivo de estos datos, así como otros disponibles en la Plataforma Municipal de Datos de CEDEUS, es propiciar el diagnóstico urbano continuo, lo que a su vez contribuye a la toma de decisiones y la focalización de políticas públicas tendientes a disminuir las problemáticas ambientales y de inequidad, entre otros; y que, al mismo tiempo, las autoridades regionales y los municipios también participen en la formulación de sus indicadores, con el fin de implementar políticas públicas con foco en el desarrollo sustentable mejorando la calidad de vida de sus vecinos.

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Fuente: País Circular, Jueves 27 de Octubre de 2022

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