Domingo, Agosto 7, 2022

Línea 7 cuestionada

EL MERCURIO – La alcaldesa de Santiago ha interpuesto un recurso de reclamación para solicitar cambios en el trazado de la Línea 7 de Metro. Sostiene que la medida tiene el objetivo de resguardar al Parque Forestal y las comunidades que viven en su entorno. Según ella, entregará todo el apoyo para que vecinos y comunidad ejerzan acciones para resguardar la flora y fauna, las aguas subterráneas y elementos arqueológicos que podrían verse afectados por la construcción de la línea. Según la empresa estatal, sin embargo, las obras afectarían a ocho plátanos orientales que serían reemplazados por 19 árboles nativos.

La Línea 7 fue aprobada bajo el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet, a mediados de 2017. En estos cuatro años se ha evaluado el trazado, cuyo estudio de impacto ambiental acaba de ser aprobado, después de dos años luego de haber sido ingresado. Es un proyecto que beneficia directamente a los habitantes de Renca, Cerro Navia y Quinta Normal, cuyos tiempos de viaje al centro o a la zona Oriente se reducen en un 50%. Además, descarga la congestionada Línea 1, mejorando así las condiciones de viaje de cientos de miles de usuarios. Igualmente contribuye a reducir la contaminación local y las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que ayuda a contener el cambio climático. El proyecto fue modificado para adecuarlo a las inquietudes ciudadanas, incluyendo la eliminación del acceso originalmente planificado en el Parque Forestal. En principio, la Línea 7 estaría operativa en 2027.

Debe recordarse que el metro sufrió la destrucción de parte de sus estaciones durante el estallido social. Estos daños, con un costo estimado en US$ 300 millones, impidieron que la red operara con normalidad por varios meses, hasta la pandemia. Es una violencia que ha sido relativizada o justificada por los grupos políticos que apoyan a la alcaldesa. Lo mismo ha ocurrido con la vandalización que ha sufrido una parte importante del centro de Santiago, incluyendo, irónicamente, la zona contigua al Parque Forestal.

Es particularmente interesante contrastar los impactos que teme la alcaldesa con los reales efectos ambientales del retraso de la línea si es acogido su reclamo. Según expertos en transportes, un cambio de trazado podría retrasar la entrada en servicio de la Línea 7 en “al menos tres o cuatro años”. Así, la edil estaría condenando a los habitantes de Renca y Cerro Navia a varios años de viajes más largos, con mayores niveles de congestión y contaminación en Santiago, y a la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero evitables. En definitiva, se estaría así favoreciendo el calentamiento global.

La paradoja de la situación sorprende menos si se recuerda que en el mundo, históricamente, el Partido Comunista permitió que la ex Alemania Oriental fuera el país más contaminado de Europa, y que el medio ambiente nunca llegó a ser preocupación en los países de la órbita soviética, una herencia, por cierto, no criticada por el PC chileno, en el que milita la jefa comunal santiaguina.

Fuente: El Mercurio, Jueves 4 de Noviembre de 2021

EL MERCURIO – La alcaldesa de Santiago ha interpuesto un recurso de reclamación para solicitar cambios en el trazado de la Línea 7 de Metro. Sostiene que la medida tiene el objetivo de resguardar al Parque Forestal y las comunidades que viven en su entorno. Según ella, entregará todo el apoyo para que vecinos y comunidad ejerzan acciones para resguardar la flora y fauna, las aguas subterráneas y elementos arqueológicos que podrían verse afectados por la construcción de la línea. Según la empresa estatal, sin embargo, las obras afectarían a ocho plátanos orientales que serían reemplazados por 19 árboles nativos.

La Línea 7 fue aprobada bajo el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet, a mediados de 2017. En estos cuatro años se ha evaluado el trazado, cuyo estudio de impacto ambiental acaba de ser aprobado, después de dos años luego de haber sido ingresado. Es un proyecto que beneficia directamente a los habitantes de Renca, Cerro Navia y Quinta Normal, cuyos tiempos de viaje al centro o a la zona Oriente se reducen en un 50%. Además, descarga la congestionada Línea 1, mejorando así las condiciones de viaje de cientos de miles de usuarios. Igualmente contribuye a reducir la contaminación local y las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que ayuda a contener el cambio climático. El proyecto fue modificado para adecuarlo a las inquietudes ciudadanas, incluyendo la eliminación del acceso originalmente planificado en el Parque Forestal. En principio, la Línea 7 estaría operativa en 2027.

Debe recordarse que el metro sufrió la destrucción de parte de sus estaciones durante el estallido social. Estos daños, con un costo estimado en US$ 300 millones, impidieron que la red operara con normalidad por varios meses, hasta la pandemia. Es una violencia que ha sido relativizada o justificada por los grupos políticos que apoyan a la alcaldesa. Lo mismo ha ocurrido con la vandalización que ha sufrido una parte importante del centro de Santiago, incluyendo, irónicamente, la zona contigua al Parque Forestal.

Es particularmente interesante contrastar los impactos que teme la alcaldesa con los reales efectos ambientales del retraso de la línea si es acogido su reclamo. Según expertos en transportes, un cambio de trazado podría retrasar la entrada en servicio de la Línea 7 en “al menos tres o cuatro años”. Así, la edil estaría condenando a los habitantes de Renca y Cerro Navia a varios años de viajes más largos, con mayores niveles de congestión y contaminación en Santiago, y a la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero evitables. En definitiva, se estaría así favoreciendo el calentamiento global.

La paradoja de la situación sorprende menos si se recuerda que en el mundo, históricamente, el Partido Comunista permitió que la ex Alemania Oriental fuera el país más contaminado de Europa, y que el medio ambiente nunca llegó a ser preocupación en los países de la órbita soviética, una herencia, por cierto, no criticada por el PC chileno, en el que milita la jefa comunal santiaguina.

Fuente: El Mercurio, Jueves 4 de Noviembre de 2021

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