Martes, Mayo 18, 2021

Las ciudades del futuro tienen dos rumbos: antropocéntricas o ecocéntricas (en opinión de nuestros lectores)

PLATAFORMA ARQUITECTURA – Muchas de nuestras ideas sobre las ciudades del mañana están cambiando mientras enfrentamos los actuales y acentuados desafíos globales – desde la crisis climática hasta cómo viviremos juntos.

La preocupación que aparece sobre las ciudades del futuro y el crecimiento de la población estimado para las próximas décadas no es asunto menor, especialmente en cómo será el acceso a la vivienda, el trabajo y la movilidad. No solo seremos casi 10 mil millones de personas en todo el mundo para el 2050, sino que gran parte de ellas vivirá en las ciudades – donde las amenazas de las nuevas pandemias estarán siempre presentes.

En este sentido, el tema central ¿Cómo viviremos Juntos? introducido en la Bienal de Venecia 2020 (trasladada a este 2021 por el COVID-19) se ha vuelto más relevante que nunca. Con respuestas llenas de incertidumbres, tenemos la certeza de que vamos a necesitar construir muchos lugares para que estas personas puedan vivir.

Al mismo tiempo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) afirma que el sector de la construcción es responsable de hasta el 30% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. A medida que el cambio climático induce eventos más volátiles y aumenta el nivel del mar, ¿se avecina un nuevo tipo de ciudades que pongan su atención a estas consideraciones?

Son por estos motivos que abrimos la discusión entre nuestros lectores con la siguiente pregunta: ¿Cómo serán las ciudades del futuro?

La cantidad de respuestas fue impresionante, pero luego de leer y recopilar todos los comentarios recibidos de profesionales de la construcción, estudiantes e interesados en la arquitectura, coincidimos en la urgencia de generar más espacios para pensar el futuro de las ciudades. A continuación, los diferentes puntos de vistas de nuestros lectores:

Punto de vista 1: ¿Antropocéntricas o Ecocéntricas?

No habrá ciudades del futuro con potencial si no empezamos a cambiar en como las vemos, debemos de dar ese brinco de solo ser sustentable, a diseñar ciudades regenerativas y biofílicas: que no solo incluyan algo verde, sino que eso ayude a toda una comunidad. Desde aspectos físicos y psicológicos hasta regenerar una sociedad entera; diseñar ciudades para todos, sin esa brecha social que hasta el día de hoy existe, diseñar ciudades en donde las personas se sientan parte de ella respetando su ecosistema. Las ciudades del futuro las debemos de empezar a crear con un sentido mucho más humano y no solo económico. Gracias a la actual pandemia, nos ha hecho valorar nuestro entorno. Las ciudades del futuro tienen dos rumbos. Seguir siendo antropocéntricas o empezar a ser ecocéntricas, todo depende del presente. – Estudiante de arquitectura en México.

¡Pasivamente activas! A través del diseño lograremos que nuestras ciudades puedan activarse de un modo más natural y en concordancia con los ritmos circadianos, esto representa un desafío para todos los profesionales habitantes de ciudades, que tenemos la tarea de analizar prospectivamente y simular todos los posibles escenarios de adaptación natural que debemos adoptar. Lo llamaría una evolución consciente del hábitat urbano construido al hábitat urbano cultivado. – Un profesional de la arquitectura de Venezuela.

En mi opinión, el futuro será muy desafiante, pero el aspecto de las ciudades del futuro será más o menos similar al actual. A menos que las grandes potencias económicas de los países puedan unir fuerzas contra el cambio climático (lamentablemente improbable), este es el tema que cambiará el aspecto de las ciudades, en búsqueda de sostener una vida hospitalaria en ellas – Nos comenta un arquitecto de Letonia.

Mientras que ciudades de países desarrollados podrán ir avanzando a esta nueva visión, mas protectora e integradora del entorno natural, los países en vía de desarrollo estarán sujetos a tecnologías obsoletas, provocando un mayor impacto cada día sobre el ambiente. Sumado al descontrolado aumento de la población, la sobrepoblación y las construcciones ilegales generaran impactos importantes sobre el ambiente. Nos toca concientizar a la población en dejar el egoísmo y el ahorro en un momento puntual, demostrando que tal inversión al momento de construir presentara mayores beneficios a mayor plazo. – Profesional de Colombia.

Punto de vista 2: ¿Construir o no construir?

Creo que las ciudades se verán bastante parecidas a cómo son, pero mejores: La economía circular será la norma, no la excepción. Las ciudades serán cada vez más densas, a medida que se intente concentrar el vivir y el trabajar en el mismo lugar. En la misma línea, tanto los lugares de trabajo como los espacios para vivir se volverán más flexibles para adaptarse a nuevas formas de vivir y trabajar. Los nuevos métodos de transporte tomarán el relevo, los automóviles eléctricos se harán cargo del diésel (algunos países ya están apuntando a esto en un futuro no tan lejano), el uso compartido de automóviles se convertirá en el estándar y el transporte público será más sostenible y eficaz que nunca. La industria de la construcción va y ya está pasando por una transformación en cuanto a materiales y procesos, volviéndose cada día más verde y circular”. – Arquitecto de México.

La ciudad del futuro inmediato se dará a partir de construir sobre lo construido, en algunos casos hablaremos de restauración en otros de renovación, pero esta actualización paulatina generara que lo que se proyecta a futuro, sea la densificación en zonas urbanas centrales. La construcción en altura será clave para el aprovechamiento del espacio. En contraposición, para los que quieren espacio, las zonas rurales serán las de menos impacto, conservando su identidad cultural, al mitigar los cambios que la misma ciudad genera. Los métodos de construcción serán importantes, así como las nuevas tecnologías. – Arquitecto de Colombia.

La urbanización y el crecimiento de ciudades ordenadas y planificadas pueden brindar poca naturaleza orgánica, pero mucha calidad. Permite la conexión a las tecnologías, que puede acabar generando grandes ciudades modernas y sostenibles, más compactas y diversas. Por otro lado el crecimiento rápido e incontrolado puede terminar en la vida urbana caótica e irregular (como creo que, por desgracia, lo más probable); esto ya está ocurriendo en lugares como Nairobi en Kenia y Lagos en Nigeria. Sin embargo, cuando se trata de ciudades africanas, imagino que será algo parecido a lo que ocurrió en Brasil en los años 60 y 70, en las ciudades fueron creciendo a un ritmo mucho más allá de lo que podía absorber, y el crecimiento de África será aún más intensa que la que aquí en Brasil, que se intensificarán los problemas de estas ciudades futuras. Entonces será hasta planificadores futuros buscar soluciones que se ajusten a los presupuestos de los países pobres, o de lo contrario vamos a ver los errores del pasado se repite – Nos escribe desde Brasil una persona interesada en la arquitectura.

No se como serán, pero sí considero que deberían ser ciudades pensadas desde las infraestructuras, desde como llegan y salen fluidos, como llega la energía y como se renueva, como se consume y se desecha, y fundamentalmente como se desplazan los humanos. En nuestro tercer mundo, un mundo de concentración, de macro ciudades, todos deberíamos estar pensando en despoblarlas y en fomentar los flujos en ciudades mas pequeñas. Tenemos una gran responsabilidad, los padres del Movimiento Moderno concentraron sus esfuerzos en la razón, la función y la precisión. A nosotros nos toca enfatizar estos conceptos en las infraestructuras, y cambiar el paradigma de belleza a una conciencia social que podamos compartir entre todos, en cada una de las ciudades. – Arquitecto de Argentina.

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Fuente: Plataforma Arquitectura, Martes 02 de Febrero de 2021

PLATAFORMA ARQUITECTURA – Muchas de nuestras ideas sobre las ciudades del mañana están cambiando mientras enfrentamos los actuales y acentuados desafíos globales – desde la crisis climática hasta cómo viviremos juntos.

La preocupación que aparece sobre las ciudades del futuro y el crecimiento de la población estimado para las próximas décadas no es asunto menor, especialmente en cómo será el acceso a la vivienda, el trabajo y la movilidad. No solo seremos casi 10 mil millones de personas en todo el mundo para el 2050, sino que gran parte de ellas vivirá en las ciudades – donde las amenazas de las nuevas pandemias estarán siempre presentes.

En este sentido, el tema central ¿Cómo viviremos Juntos? introducido en la Bienal de Venecia 2020 (trasladada a este 2021 por el COVID-19) se ha vuelto más relevante que nunca. Con respuestas llenas de incertidumbres, tenemos la certeza de que vamos a necesitar construir muchos lugares para que estas personas puedan vivir.

Al mismo tiempo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) afirma que el sector de la construcción es responsable de hasta el 30% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. A medida que el cambio climático induce eventos más volátiles y aumenta el nivel del mar, ¿se avecina un nuevo tipo de ciudades que pongan su atención a estas consideraciones?

Son por estos motivos que abrimos la discusión entre nuestros lectores con la siguiente pregunta: ¿Cómo serán las ciudades del futuro?

La cantidad de respuestas fue impresionante, pero luego de leer y recopilar todos los comentarios recibidos de profesionales de la construcción, estudiantes e interesados en la arquitectura, coincidimos en la urgencia de generar más espacios para pensar el futuro de las ciudades. A continuación, los diferentes puntos de vistas de nuestros lectores:

Punto de vista 1: ¿Antropocéntricas o Ecocéntricas?

No habrá ciudades del futuro con potencial si no empezamos a cambiar en como las vemos, debemos de dar ese brinco de solo ser sustentable, a diseñar ciudades regenerativas y biofílicas: que no solo incluyan algo verde, sino que eso ayude a toda una comunidad. Desde aspectos físicos y psicológicos hasta regenerar una sociedad entera; diseñar ciudades para todos, sin esa brecha social que hasta el día de hoy existe, diseñar ciudades en donde las personas se sientan parte de ella respetando su ecosistema. Las ciudades del futuro las debemos de empezar a crear con un sentido mucho más humano y no solo económico. Gracias a la actual pandemia, nos ha hecho valorar nuestro entorno. Las ciudades del futuro tienen dos rumbos. Seguir siendo antropocéntricas o empezar a ser ecocéntricas, todo depende del presente. – Estudiante de arquitectura en México.

¡Pasivamente activas! A través del diseño lograremos que nuestras ciudades puedan activarse de un modo más natural y en concordancia con los ritmos circadianos, esto representa un desafío para todos los profesionales habitantes de ciudades, que tenemos la tarea de analizar prospectivamente y simular todos los posibles escenarios de adaptación natural que debemos adoptar. Lo llamaría una evolución consciente del hábitat urbano construido al hábitat urbano cultivado. – Un profesional de la arquitectura de Venezuela.

En mi opinión, el futuro será muy desafiante, pero el aspecto de las ciudades del futuro será más o menos similar al actual. A menos que las grandes potencias económicas de los países puedan unir fuerzas contra el cambio climático (lamentablemente improbable), este es el tema que cambiará el aspecto de las ciudades, en búsqueda de sostener una vida hospitalaria en ellas – Nos comenta un arquitecto de Letonia.

Mientras que ciudades de países desarrollados podrán ir avanzando a esta nueva visión, mas protectora e integradora del entorno natural, los países en vía de desarrollo estarán sujetos a tecnologías obsoletas, provocando un mayor impacto cada día sobre el ambiente. Sumado al descontrolado aumento de la población, la sobrepoblación y las construcciones ilegales generaran impactos importantes sobre el ambiente. Nos toca concientizar a la población en dejar el egoísmo y el ahorro en un momento puntual, demostrando que tal inversión al momento de construir presentara mayores beneficios a mayor plazo. – Profesional de Colombia.

Punto de vista 2: ¿Construir o no construir?

Creo que las ciudades se verán bastante parecidas a cómo son, pero mejores: La economía circular será la norma, no la excepción. Las ciudades serán cada vez más densas, a medida que se intente concentrar el vivir y el trabajar en el mismo lugar. En la misma línea, tanto los lugares de trabajo como los espacios para vivir se volverán más flexibles para adaptarse a nuevas formas de vivir y trabajar. Los nuevos métodos de transporte tomarán el relevo, los automóviles eléctricos se harán cargo del diésel (algunos países ya están apuntando a esto en un futuro no tan lejano), el uso compartido de automóviles se convertirá en el estándar y el transporte público será más sostenible y eficaz que nunca. La industria de la construcción va y ya está pasando por una transformación en cuanto a materiales y procesos, volviéndose cada día más verde y circular”. – Arquitecto de México.

La ciudad del futuro inmediato se dará a partir de construir sobre lo construido, en algunos casos hablaremos de restauración en otros de renovación, pero esta actualización paulatina generara que lo que se proyecta a futuro, sea la densificación en zonas urbanas centrales. La construcción en altura será clave para el aprovechamiento del espacio. En contraposición, para los que quieren espacio, las zonas rurales serán las de menos impacto, conservando su identidad cultural, al mitigar los cambios que la misma ciudad genera. Los métodos de construcción serán importantes, así como las nuevas tecnologías. – Arquitecto de Colombia.

La urbanización y el crecimiento de ciudades ordenadas y planificadas pueden brindar poca naturaleza orgánica, pero mucha calidad. Permite la conexión a las tecnologías, que puede acabar generando grandes ciudades modernas y sostenibles, más compactas y diversas. Por otro lado el crecimiento rápido e incontrolado puede terminar en la vida urbana caótica e irregular (como creo que, por desgracia, lo más probable); esto ya está ocurriendo en lugares como Nairobi en Kenia y Lagos en Nigeria. Sin embargo, cuando se trata de ciudades africanas, imagino que será algo parecido a lo que ocurrió en Brasil en los años 60 y 70, en las ciudades fueron creciendo a un ritmo mucho más allá de lo que podía absorber, y el crecimiento de África será aún más intensa que la que aquí en Brasil, que se intensificarán los problemas de estas ciudades futuras. Entonces será hasta planificadores futuros buscar soluciones que se ajusten a los presupuestos de los países pobres, o de lo contrario vamos a ver los errores del pasado se repite – Nos escribe desde Brasil una persona interesada en la arquitectura.

No se como serán, pero sí considero que deberían ser ciudades pensadas desde las infraestructuras, desde como llegan y salen fluidos, como llega la energía y como se renueva, como se consume y se desecha, y fundamentalmente como se desplazan los humanos. En nuestro tercer mundo, un mundo de concentración, de macro ciudades, todos deberíamos estar pensando en despoblarlas y en fomentar los flujos en ciudades mas pequeñas. Tenemos una gran responsabilidad, los padres del Movimiento Moderno concentraron sus esfuerzos en la razón, la función y la precisión. A nosotros nos toca enfatizar estos conceptos en las infraestructuras, y cambiar el paradigma de belleza a una conciencia social que podamos compartir entre todos, en cada una de las ciudades. – Arquitecto de Argentina.

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Fuente: Plataforma Arquitectura, Martes 02 de Febrero de 2021

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