Martes, Junio 22, 2021

La infraestructura pública debe priorizar el desarrollo de ciclovías, para avanzar en integración

CPI – Las ciudades y zonas rurales en nuestro país, deben ser planificadas integralmente, considerando un cambio de paradigma por la movilidad sustentable que considere a la bicicletas dentro de sus pilares.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Bicicleta para destacar que es un modo de transporte sostenible, que reduce las desigualdades y refuerza los esfuerzos contra el cambio climático. En el mismo sentido la Organización Mundial de la Salud (OMS), destaca que es necesario contar con una infraestructura segura para utilizar la bicicleta y reducir con ello el riesgo de contraer enfermedades.

Cifras del Ministerio de Transportes estiman que en 2021 se realizarán al menos 1 millón 667 mil viajes diarios en bicicleta, sólo en Santiago, cifra casi un 10% más alta que en 2019.

De esta forma, son múltiples razones las que se deben tener presente para construir una agenda pública que considere este modo de transporte con una infraestructura que permita no sólo aumentar los kilómetros en todo el país, sino también para sentar las bases de un sistema integrado, que logre equilibrar la convivencia del transporte público, vehículos particulares y peatones, mas aún si se comienza a consolidar el aumento de usuarios de bicicletas, bicicletas eléctricas, scooter y otros ciclos.

En este marco, es importante reflotar iniciativas como la utilización de la Ley de Concesiones para promover la construcción de ciclovías y estacionamientos, donde el sistema sea viable de implementar.

“En el estudio Santiago Como Vamos, desarrollado por Activa Research en 2020, un 16,7% de las personas señaló que si pudiera elegir optaría por la bicicleta como modo transporte, siendo preferentemente utilizada para desplazarse al trabajo, estudio y recreación. Considerando el nivel de intención y de crecimiento exponencial del uso de la bicicleta, es indispensable contar con una extensión de la red de ciclovías, garantizando la continuidad de las rutas y el cumplimiento de condiciones de seguridad y diseño”, destaca la consejera del Consejo de Políticas de Infraestructura y ex ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Paola Tapia.

Añade que como política pública debe existir un compromiso de mediano y largo plazo para consolidar un sistema integrado y accesible que considere el financiamiento desde el nivel central para que aquellas municipalidades con menos recursos, logren desarrollar y potenciar la infraestructura para fomentar este modo de transporte, con ciclovías y estacionamientos de calidad, por ejemplo, en estaciones de metro y en zonas de transferencia modal que den seguridad a los usuarios será fundamental. También sería necesario considerar distintas alternativas para el uso de las mismas, como habilitación de calles en forma reversible para el uso de ciclovías según la necesidad.

Beneficios del modo

Desde el Departamento de Estudios del CPI enfatizan que modos como la bicicleta permiten mantener la distancia social, son más ecológicos y evitan la congestión.

“Más aún, la irrupción de las bicicletas y scooters eléctricos pueden competir con modos como el bus con promedios de velocidad por sobre los 20 kms/hr en lugar de los 10- 15km/hr de una bicicleta normal, y pueden recorrer una mayor distancia. Si en bici normal pueden llegar al centro quienes viven en San Miguel (7,7kms, en 37min), en bicicleta eléctrica podrían llegar en un tiempo similar quienes viven en Lo Espejo (a 13kms) y con un menor esfuerzo”, destaca el jefe de Estudios del Consejo, Gonzalo Pérez.

Fuente: CPI, Jueves 03 de Junio de 2021

CPI – Las ciudades y zonas rurales en nuestro país, deben ser planificadas integralmente, considerando un cambio de paradigma por la movilidad sustentable que considere a la bicicletas dentro de sus pilares.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Bicicleta para destacar que es un modo de transporte sostenible, que reduce las desigualdades y refuerza los esfuerzos contra el cambio climático. En el mismo sentido la Organización Mundial de la Salud (OMS), destaca que es necesario contar con una infraestructura segura para utilizar la bicicleta y reducir con ello el riesgo de contraer enfermedades.

Cifras del Ministerio de Transportes estiman que en 2021 se realizarán al menos 1 millón 667 mil viajes diarios en bicicleta, sólo en Santiago, cifra casi un 10% más alta que en 2019.

De esta forma, son múltiples razones las que se deben tener presente para construir una agenda pública que considere este modo de transporte con una infraestructura que permita no sólo aumentar los kilómetros en todo el país, sino también para sentar las bases de un sistema integrado, que logre equilibrar la convivencia del transporte público, vehículos particulares y peatones, mas aún si se comienza a consolidar el aumento de usuarios de bicicletas, bicicletas eléctricas, scooter y otros ciclos.

En este marco, es importante reflotar iniciativas como la utilización de la Ley de Concesiones para promover la construcción de ciclovías y estacionamientos, donde el sistema sea viable de implementar.

“En el estudio Santiago Como Vamos, desarrollado por Activa Research en 2020, un 16,7% de las personas señaló que si pudiera elegir optaría por la bicicleta como modo transporte, siendo preferentemente utilizada para desplazarse al trabajo, estudio y recreación. Considerando el nivel de intención y de crecimiento exponencial del uso de la bicicleta, es indispensable contar con una extensión de la red de ciclovías, garantizando la continuidad de las rutas y el cumplimiento de condiciones de seguridad y diseño”, destaca la consejera del Consejo de Políticas de Infraestructura y ex ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Paola Tapia.

Añade que como política pública debe existir un compromiso de mediano y largo plazo para consolidar un sistema integrado y accesible que considere el financiamiento desde el nivel central para que aquellas municipalidades con menos recursos, logren desarrollar y potenciar la infraestructura para fomentar este modo de transporte, con ciclovías y estacionamientos de calidad, por ejemplo, en estaciones de metro y en zonas de transferencia modal que den seguridad a los usuarios será fundamental. También sería necesario considerar distintas alternativas para el uso de las mismas, como habilitación de calles en forma reversible para el uso de ciclovías según la necesidad.

Beneficios del modo

Desde el Departamento de Estudios del CPI enfatizan que modos como la bicicleta permiten mantener la distancia social, son más ecológicos y evitan la congestión.

“Más aún, la irrupción de las bicicletas y scooters eléctricos pueden competir con modos como el bus con promedios de velocidad por sobre los 20 kms/hr en lugar de los 10- 15km/hr de una bicicleta normal, y pueden recorrer una mayor distancia. Si en bici normal pueden llegar al centro quienes viven en San Miguel (7,7kms, en 37min), en bicicleta eléctrica podrían llegar en un tiempo similar quienes viven en Lo Espejo (a 13kms) y con un menor esfuerzo”, destaca el jefe de Estudios del Consejo, Gonzalo Pérez.

Fuente: CPI, Jueves 03 de Junio de 2021

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