Sábado, Mayo 18, 2024

La estrategia de Esval y Aguas Andinas: reforzar los embalses para evitar el racionamiento

DIARIO FINANCIERO – La sanitaria de la Región Metropolitana busca mantener la acumulación de 80% de El Yeso, mientras que la firma de la V Región quiere aumentar la reserva de Los Aromos, de un 28% a un 65% de la capacidad total.

La zona central se ha consolidado como el principal foco de la crisis hídrica y la amenaza de los racionamientos de agua está presente mientras no caigan precipitaciones.

Es por esto que el Ministerio de Obras Públicas y las sanitarias de la zona –Esval y Aguas Andinas– han puesto foco en tener los embalses lo más llenos posibles de cara al verano.

En el caso de Esval, que opera en la Región de Valparaíso, espera llegar a un acuerdo con los regantes del Río Aconcagua para aumentar el volumen acumulado del embalse Los Aromos, que está con un nivel actual de 9,3 millones de metros cúbicos (m3), lo que representa un déficit de 67% en comparación con el promedio histórico.

El gerente general de la compañía, José Luis Murillo, explica que Los Aromos “es un embalse pluvial, pero lo estamos recargando ‘artificialmente’ y de forma más eficiente, incluso en forma reversible, bombeando agua desde la desembocadura del río”, a través de la conducción que conecta con su planta de Concón.

Sin embargo, cuenta que frente al “crítico escenario hídrico’’, el embalse se está alimentando con agua liberada por regantes del Río Aconcagua.

Plantea que, si se acumulan 23 millones de metros cúbicos antes de septiembre -que representa el 65% de la capacidad del embalse-, “podemos enfrentar la época de alta demanda”. “Nuestro objetivo es lograrlo fuera de la temporada de riego para minimizar los efectos para este uso”, dice.

Y agrega que “es una meta compleja, pero no imposible; hoy tenemos 10 millones de m3, pero confiamos en que hay voluntad de todos los sectores para llegar a este volumen”.

Por su parte, el presidente de la segunda sección de la Junta de Vigilancia del Río Aconcagua, Mirko Yakasovic, cuenta que en la mesa de trabajo -compuesta por los ministerios de Obras Públicas y Agricultura, la Comisión Nacional de Riego, entre otros actores- se ha abordado el tema. Sin embargo, destaca que el punto es que “hay un déficit histórico de nieve y precipitaciones y una escasez hídrica de tal magnitud, que es imposible que se llegue a la meta solo con el agua de la cordillera”.

“Se requiere generar nuevas fuentes; es decir, reciclar aguas grises o servidas, desalinizar, apostar por la siembra de nubes, pozos y otros, para darle un poco de seguridad hídrica a esta cuenca”, apunta.

El caso de El Yeso

El embalse El Yeso, ubicado en la Región Metropolitana, es hoy ejemplo de éxito de medidas tomadas para hacer frente a la escasez de agua.

En diciembre de 2019 -el peor año de la sequía-, la reserva registró un almacenamiento de 61 millones de m3, correspondiente a un 34% del promedio histórico para ese mes.

Frente a eso, los distintos actores del Río Maipo decidieron cerrar la infraestructura a partir de noviembre de 2020, para asegurar su llenado.

Así ha logrado que a la fecha, tenga una acumulación del 80% de su capacidad total, con 178 millones de m3, por lo que no está descargando agua hacia el Río Maipo.

El director de Planificación, Ingeniería y Construcción de Aguas Andinas, Cristián Schwerter, plantea que “el objetivo es mantenerlo cerrado el mayor tiempo posible, aunque esto depende exclusivamente de la disponibilidad que exista en el caudal y de la demanda de agua que se dé en la ciudad”.

Explica que para procurar que el embalse se mantenga en los niveles más altos posibles “continuaremos reforzando alianzas y acciones con las Asociaciones de Regantes”, además de concluir la construcción de los pozos Cerro Negro-Lo Mena, para “depender cada vez menos de las aguas superficiales de los ríos”.

También activaron el jueves una Alerta Temprana Preventiva por sequía que, explica el ejecutivo, “no impacta en el servicio hacia nuestros clientes, pero sí levanta las alertas a la ciudadanía de que es necesario hacer a hacer un uso responsable y consciente del agua potable”.

La encargada de Asuntos Legales de la primera sección de la Junta de Vigilancia del Río Maipo, Natalia Dasencich, valora que el embalse haya llegado a un alto porcentaje de su capacidad, pero dice que “no es suficiente para enfrentar el escenario actual que afecta a la Región Metropolitana, donde viven más de siete millones de personas”.

Plantea que El Yeso “es una reserva pequeña que sólo almacena el 7% de los distintos caudales que llegan a la cuenca del Maipo”. “Debemos hacer esfuerzos ahora porque al ritmo actual de consumo de la ciudad, el agua del embalse se acabará en tres meses”, asegura.

A su juicio, es fundamental que la ciudad baje su consumo entre 10% y 15%.

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Fuente: Diario Financiero, Miércoles 11 de Agosto de 2021

DIARIO FINANCIERO – La sanitaria de la Región Metropolitana busca mantener la acumulación de 80% de El Yeso, mientras que la firma de la V Región quiere aumentar la reserva de Los Aromos, de un 28% a un 65% de la capacidad total.

La zona central se ha consolidado como el principal foco de la crisis hídrica y la amenaza de los racionamientos de agua está presente mientras no caigan precipitaciones.

Es por esto que el Ministerio de Obras Públicas y las sanitarias de la zona –Esval y Aguas Andinas– han puesto foco en tener los embalses lo más llenos posibles de cara al verano.

En el caso de Esval, que opera en la Región de Valparaíso, espera llegar a un acuerdo con los regantes del Río Aconcagua para aumentar el volumen acumulado del embalse Los Aromos, que está con un nivel actual de 9,3 millones de metros cúbicos (m3), lo que representa un déficit de 67% en comparación con el promedio histórico.

El gerente general de la compañía, José Luis Murillo, explica que Los Aromos “es un embalse pluvial, pero lo estamos recargando ‘artificialmente’ y de forma más eficiente, incluso en forma reversible, bombeando agua desde la desembocadura del río”, a través de la conducción que conecta con su planta de Concón.

Sin embargo, cuenta que frente al “crítico escenario hídrico’’, el embalse se está alimentando con agua liberada por regantes del Río Aconcagua.

Plantea que, si se acumulan 23 millones de metros cúbicos antes de septiembre -que representa el 65% de la capacidad del embalse-, “podemos enfrentar la época de alta demanda”. “Nuestro objetivo es lograrlo fuera de la temporada de riego para minimizar los efectos para este uso”, dice.

Y agrega que “es una meta compleja, pero no imposible; hoy tenemos 10 millones de m3, pero confiamos en que hay voluntad de todos los sectores para llegar a este volumen”.

Por su parte, el presidente de la segunda sección de la Junta de Vigilancia del Río Aconcagua, Mirko Yakasovic, cuenta que en la mesa de trabajo -compuesta por los ministerios de Obras Públicas y Agricultura, la Comisión Nacional de Riego, entre otros actores- se ha abordado el tema. Sin embargo, destaca que el punto es que “hay un déficit histórico de nieve y precipitaciones y una escasez hídrica de tal magnitud, que es imposible que se llegue a la meta solo con el agua de la cordillera”.

“Se requiere generar nuevas fuentes; es decir, reciclar aguas grises o servidas, desalinizar, apostar por la siembra de nubes, pozos y otros, para darle un poco de seguridad hídrica a esta cuenca”, apunta.

El caso de El Yeso

El embalse El Yeso, ubicado en la Región Metropolitana, es hoy ejemplo de éxito de medidas tomadas para hacer frente a la escasez de agua.

En diciembre de 2019 -el peor año de la sequía-, la reserva registró un almacenamiento de 61 millones de m3, correspondiente a un 34% del promedio histórico para ese mes.

Frente a eso, los distintos actores del Río Maipo decidieron cerrar la infraestructura a partir de noviembre de 2020, para asegurar su llenado.

Así ha logrado que a la fecha, tenga una acumulación del 80% de su capacidad total, con 178 millones de m3, por lo que no está descargando agua hacia el Río Maipo.

El director de Planificación, Ingeniería y Construcción de Aguas Andinas, Cristián Schwerter, plantea que “el objetivo es mantenerlo cerrado el mayor tiempo posible, aunque esto depende exclusivamente de la disponibilidad que exista en el caudal y de la demanda de agua que se dé en la ciudad”.

Explica que para procurar que el embalse se mantenga en los niveles más altos posibles “continuaremos reforzando alianzas y acciones con las Asociaciones de Regantes”, además de concluir la construcción de los pozos Cerro Negro-Lo Mena, para “depender cada vez menos de las aguas superficiales de los ríos”.

También activaron el jueves una Alerta Temprana Preventiva por sequía que, explica el ejecutivo, “no impacta en el servicio hacia nuestros clientes, pero sí levanta las alertas a la ciudadanía de que es necesario hacer a hacer un uso responsable y consciente del agua potable”.

La encargada de Asuntos Legales de la primera sección de la Junta de Vigilancia del Río Maipo, Natalia Dasencich, valora que el embalse haya llegado a un alto porcentaje de su capacidad, pero dice que “no es suficiente para enfrentar el escenario actual que afecta a la Región Metropolitana, donde viven más de siete millones de personas”.

Plantea que El Yeso “es una reserva pequeña que sólo almacena el 7% de los distintos caudales que llegan a la cuenca del Maipo”. “Debemos hacer esfuerzos ahora porque al ritmo actual de consumo de la ciudad, el agua del embalse se acabará en tres meses”, asegura.

A su juicio, es fundamental que la ciudad baje su consumo entre 10% y 15%.

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Fuente: Diario Financiero, Miércoles 11 de Agosto de 2021

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