Sábado, Mayo 8, 2021

Jorge Claude, vicepresidente ejecutivo Asoc. de Aseguradores de Chile: “Es recomendable asegurar la mayor cantidad de infraestructura pública”

EQUIPO COMUNICACIONES CPI – El ejecutivo destaca que siendo Chile el país más sísmico del mundo, es de toda lógica que haya una política de Estado que permita prevenir y mitigar catástrofes. Los seguros, dice, son clave a la hora de reconstruir, sin necesidad de que haya que reasignar partidas presupuestarias o subir los impuestos para financiar las nuevas obras que se requieran.

– ¿Qué experiencias de seguros para obras públicas existen en otros países?

La experiencia es muy variada. En general, en los países de la OCDE, los estados adoptan medidas preventivas y también definen programas de financiamiento de la recuperación.

Es cada vez más habitual que esos programas sean una combinación de seguros con otros mecanismos, como los bonos catastróficos, que se financian a través del mercado de capitales. Estos bonos generalmente se emiten con el apoyo del Banco Mundial, y buscan inversionistas dispuestos a ganar un cierto interés, si no ocurre el siniestro, y perder parte o todo su capital, si se da el evento catastrófico dentro del plazo estipulado.

– ¿Qué tan viable ve la posibilidad de asegurar las obras de infraestructura pública?

Por parte de las compañías de seguros existe la factibilidad de asegurar estos bienes. Igualmente, después del terremoto del 27-F la industria demostró su capacidad de liquidar y pagar siniestros por miles de millones de dólares en forma exitosa, en un plazo razonable y sin mayores inconvenientes.

– ¿Cuáles son los principales desafíos en esta materia?

Considerando los montos asegurados, el manejo de los contratos de reaseguro es esencial para el aseguramiento de estos bienes y la política de retención de riesgos por parte de las aseguradoras.

– A su juicio, ¿qué tipo de infraestructuras deberían ser cubiertas?

Se recomienda asegurar la mayor cantidad posible de bienes de infraestructura pública, empezando por aquellos que tienen un mayor potencial de pérdida, sea porque son de alto costo (por ejemplo, un hospital, una autopista) o están más expuestos a riesgos (por ejemplo, cercano a bosques, volcanes o en la costa).

– Mario Gazitúa, presidente de la AACH, afirmó en entrevista reciente a El Mercurio que han enviado al Gobierno decenas de propuestas para asegurar la infraestructura pública, porque a su juicio es “casi kafkiano” que, por ejemplo, ningún hospital esté asegurado. ¿Qué piensa de esta afirmación?

Compartimos la afirmación. Siendo Chile el país más sísmico del mundo, es de toda lógica que haya una política de Estado que permita prevenir y mitigar catástrofes, y posteriormente volver a levantarse. Los seguros son críticos a la hora de reconstruir, aportando los recursos necesarios, sin necesidad de que el Estado tenga que reasignar partidas presupuestarias o, las más de las veces, subir los impuestos para financiar esa reconstrucción.

– ¿Cuáles son las infraestructuras más riesgosas de cubrir?

No es bueno generalizar, cada riesgo debe ser suscrito y sometido a un análisis técnico que permita a la compañía adoptar una decisión. Hay riesgos que difícilmente se podrán asegurar, y otros en que la compañía propondrá ciertas mejoras o condiciones previas.

– ¿Bajo qué parámetros deberían evaluarse los riesgos de las distintas infraestructuras para asegurarlas?

Los parámetros se refieren principalmente a la probabilidad de ocurrencia del siniestro, el daño probable si ocurre, y su consiguiente pérdida económica. A partir de esos datos (al menos), las compañías pueden hacer sus simulaciones y definir si están dispuestas a ofrecer cobertura frente a un riesgo específico, y en qué condiciones.

– ¿Contra qué tipo de incidentes deberían ser cubiertas las infraestructuras públicas?

Las pólizas de incendio y adicionales cubren múltiples riesgos: incendio, sismos, maremotos, riesgos de la naturaleza (aluviones, avalanchas, erupción volcánica, marejadas, huracán, peso de nieve, etc.), daños materiales causados por explosiones o aeronaves, colapso de edificios, entre otros. Los riesgos a cubrir dependerán del tipo de infraestructura, al igual que los riesgos a que está expuesta.

Actualmente, el Ministerio de Obras Públicas solicita pólizas a sus contratistas. Sin embargo, una vez finalizadas las obras, los potenciales pérdidas patrimoniales son asumidas por el Estado.

– ¿Cómo se deberían cobrar estos seguros?

Las pólizas establecen el monto de la prima del seguro, junto con el tiempo, lugar y forma de su pago, factores que dependen de cada aseguradora. Por otra parte, considerando que actualmente los proveedores del Estado les paga la Tesorería General de la República, después de haber recibido la orden de pago emitida por la Dirección de Presupuestos, dicho mecanismo podría ser utilizado para el pago de las primas.

En ese contexto, es de gran importancia que el Presupuesto de la Nación contemple una glosa para ser destinada a contratar coberturas de seguros.

– Dado que somos un país afectado especialmente por el cambio climático, terremotos y otros eventos naturales, ¿las primas de los seguros serían muy altas? ¿Cómo se deberían regular los valores de dichas primas?

En Chile existe una amplia oferta de seguros, y el mercado es muy competitivo. En nuestra opinión, el nivel de competencia existente permite afirmar que se obtendrán las mejores condiciones posibles para cada cobertura que se decida contratar.

Fuente: Equipo Comunicaciones CPI,  Jueves 28 de Enero de 2021

EQUIPO COMUNICACIONES CPI – El ejecutivo destaca que siendo Chile el país más sísmico del mundo, es de toda lógica que haya una política de Estado que permita prevenir y mitigar catástrofes. Los seguros, dice, son clave a la hora de reconstruir, sin necesidad de que haya que reasignar partidas presupuestarias o subir los impuestos para financiar las nuevas obras que se requieran.

– ¿Qué experiencias de seguros para obras públicas existen en otros países?

La experiencia es muy variada. En general, en los países de la OCDE, los estados adoptan medidas preventivas y también definen programas de financiamiento de la recuperación.

Es cada vez más habitual que esos programas sean una combinación de seguros con otros mecanismos, como los bonos catastróficos, que se financian a través del mercado de capitales. Estos bonos generalmente se emiten con el apoyo del Banco Mundial, y buscan inversionistas dispuestos a ganar un cierto interés, si no ocurre el siniestro, y perder parte o todo su capital, si se da el evento catastrófico dentro del plazo estipulado.

– ¿Qué tan viable ve la posibilidad de asegurar las obras de infraestructura pública?

Por parte de las compañías de seguros existe la factibilidad de asegurar estos bienes. Igualmente, después del terremoto del 27-F la industria demostró su capacidad de liquidar y pagar siniestros por miles de millones de dólares en forma exitosa, en un plazo razonable y sin mayores inconvenientes.

– ¿Cuáles son los principales desafíos en esta materia?

Considerando los montos asegurados, el manejo de los contratos de reaseguro es esencial para el aseguramiento de estos bienes y la política de retención de riesgos por parte de las aseguradoras.

– A su juicio, ¿qué tipo de infraestructuras deberían ser cubiertas?

Se recomienda asegurar la mayor cantidad posible de bienes de infraestructura pública, empezando por aquellos que tienen un mayor potencial de pérdida, sea porque son de alto costo (por ejemplo, un hospital, una autopista) o están más expuestos a riesgos (por ejemplo, cercano a bosques, volcanes o en la costa).

– Mario Gazitúa, presidente de la AACH, afirmó en entrevista reciente a El Mercurio que han enviado al Gobierno decenas de propuestas para asegurar la infraestructura pública, porque a su juicio es “casi kafkiano” que, por ejemplo, ningún hospital esté asegurado. ¿Qué piensa de esta afirmación?

Compartimos la afirmación. Siendo Chile el país más sísmico del mundo, es de toda lógica que haya una política de Estado que permita prevenir y mitigar catástrofes, y posteriormente volver a levantarse. Los seguros son críticos a la hora de reconstruir, aportando los recursos necesarios, sin necesidad de que el Estado tenga que reasignar partidas presupuestarias o, las más de las veces, subir los impuestos para financiar esa reconstrucción.

– ¿Cuáles son las infraestructuras más riesgosas de cubrir?

No es bueno generalizar, cada riesgo debe ser suscrito y sometido a un análisis técnico que permita a la compañía adoptar una decisión. Hay riesgos que difícilmente se podrán asegurar, y otros en que la compañía propondrá ciertas mejoras o condiciones previas.

– ¿Bajo qué parámetros deberían evaluarse los riesgos de las distintas infraestructuras para asegurarlas?

Los parámetros se refieren principalmente a la probabilidad de ocurrencia del siniestro, el daño probable si ocurre, y su consiguiente pérdida económica. A partir de esos datos (al menos), las compañías pueden hacer sus simulaciones y definir si están dispuestas a ofrecer cobertura frente a un riesgo específico, y en qué condiciones.

– ¿Contra qué tipo de incidentes deberían ser cubiertas las infraestructuras públicas?

Las pólizas de incendio y adicionales cubren múltiples riesgos: incendio, sismos, maremotos, riesgos de la naturaleza (aluviones, avalanchas, erupción volcánica, marejadas, huracán, peso de nieve, etc.), daños materiales causados por explosiones o aeronaves, colapso de edificios, entre otros. Los riesgos a cubrir dependerán del tipo de infraestructura, al igual que los riesgos a que está expuesta.

Actualmente, el Ministerio de Obras Públicas solicita pólizas a sus contratistas. Sin embargo, una vez finalizadas las obras, los potenciales pérdidas patrimoniales son asumidas por el Estado.

– ¿Cómo se deberían cobrar estos seguros?

Las pólizas establecen el monto de la prima del seguro, junto con el tiempo, lugar y forma de su pago, factores que dependen de cada aseguradora. Por otra parte, considerando que actualmente los proveedores del Estado les paga la Tesorería General de la República, después de haber recibido la orden de pago emitida por la Dirección de Presupuestos, dicho mecanismo podría ser utilizado para el pago de las primas.

En ese contexto, es de gran importancia que el Presupuesto de la Nación contemple una glosa para ser destinada a contratar coberturas de seguros.

– Dado que somos un país afectado especialmente por el cambio climático, terremotos y otros eventos naturales, ¿las primas de los seguros serían muy altas? ¿Cómo se deberían regular los valores de dichas primas?

En Chile existe una amplia oferta de seguros, y el mercado es muy competitivo. En nuestra opinión, el nivel de competencia existente permite afirmar que se obtendrán las mejores condiciones posibles para cada cobertura que se decida contratar.

Fuente: Equipo Comunicaciones CPI,  Jueves 28 de Enero de 2021

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