Viernes, Marzo 1, 2024

Javier Milei define el futuro de la obra pública: el nuevo interlocutor y cómo serán las concesiones

EL CRONISTA – “Como dijo Javier Milei, se van a respetar los contratos”. El próximo ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, bajó ese mensaje sobre la transición en un área que, para el presidente electo, es clave para ajustar el gasto: la obra pública. Según le transmitió a El Cronista, los proyectos en marcha, en sus distintas instancias, se continuarían.

Se trata de una definición obvia, pero en un contexto de máxima tensión entre el mensaje de Milei y los constructores. Y, también, de una cuestión que hace a la ecuación fiscal.

El gasto en obra pública, de alrededor de 1,5% del PBI, no se interrumpirá de un día para el otro. El equilibrio de las cuentas deberá nutrirse de otros ajustes. Nada fácil: según la consultora 1816, ocho de cada diez pesos de gasto primario se destinan a pagar salarios públicos, jubilaciones y pensiones, programas sociales y subsidios a la energía y el transporte.

“El ajuste, inexorablemente, hay que hacerlo”, dijo Milei este lunes en radio Mitre. “La gran diferencia es que la casta política siempre decidía que lo pague la gente y nosotros decimos que lo va a tener que pagar la casta política con sus socios”, agregó.

Milei y la obra pública

El miércoles pasado, en el almuerzo con los empresarios del Cicyp, volvió a relativizar el peso de la obra pública, a la que vincula con la política. “No nos dejemos engañar y correr con eso de que la obra pública genera empleo. Eso es mentira“, dijo.

“Si lo hace el Estado, es porque el privado quería gastar la plata en otra cosa. Yo quería gastar en anteojos y me sacan la plata para hacer la obra pública que quiere el político”, agregó. Lo escuchaba, entre otros, el presidente de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss.

Javier Milei y empresarios, en el Cicyp.

Según datos del sector, la construcción genera unos 550.000 empleos formales. Se estima que la informalidad es de otro tanto. Del trabajo formal, la mitad está vinculado a la obra pública en sus niveles nacional, provincial y municipal. El domingo, conocido el resultado, Camarco felicitó a Milei y se puso “a disposición para trabajar de manera conjunta en el desarrollo del país, con la mirada puesta en el futuro”.

Los constructores están inquietos. Asumen que los contratos con financiación de organismos multilaterales y fideicomisos tendrán el flujo de fondos para los próximos meses, pero se preguntan qué pasará con las obras que dependen de partidas presupuestarias del Tesoro.

“Hay 3500 obras en ejecución, el problema urgente es saber qué van a hacer con eso”, graficó un empresario del sector, inquieto. A la transición, problemática en todo Gobierno, se suma la incertidumbre que, ahora, Ferraro quiere desterrar.

Puentes con el ministro de Infraestructura

Este martes, también en Mitre, Ferraro se presentó como el futuro ministro de Infraestructura, que englobará a las áreas de obra pública, energía, minería, transporte y comunicaciones. Ferraro, ex ejecutivo de KPMG y con trayectoria en el sector público, tiene vínculos fluidos con todo el sector. Los empresarios esperan que esos puentes sirvan para acomodar la transición hacia el nuevo esquema que piensa La Libertad Avanza.

Ferraro puso el eje en el modelo de concesiones privadas de los noventa, como modelo para administrar la inversión en infraestructura. “El Estado tiene que reducir su participación en la economía para dar espacio al sector privado”, dijo.

Guillermo Ferraro, ministro de Infraestructura de Javier Milei.

Diagnosticó un “atraso de más de 20 años en infraestructura” y lo asoció a la caída de las concesiones privadas. “Las concesiones ferroviarias, energéticas, hidroeléctricas y de corredores viales, que tienen su origen en los 90, vencieron. Las administraciones no generaron nuevas condiciones, estas obras hechas por el sector privado hoy están en un portfolio de precariedad, prácticamente desde 2018 no se hacen inversiones en la infraestructura existente porque el privado no sabe si va a continuar o no”, sostuvo.

El Estado se focalizaría en concesionar (autopistas, la Hidrovía, etcétcera) y generar las condiciones para que los privados inviertan. Ferraro puso el ejemplo de los caminos rurales: como el sector mueve 130 millones de toneladas de granos, las empresas tienen incentivos para mejorar las rutas desde los campos hasta los puertos.

Al esquema de concesiones se sumará el de Participación Público Privada (PPP) para financiar nuevas obras. En su entorno dicen que tienen una alternativa para bajar el costo del dinero y que las nuevas obras no tengan que esperar al prometido ordenamiento macroeconómico.

Ver artículo

Fuente: El Cronista, Martes 21 de Noviembre de 2023

EL CRONISTA – “Como dijo Javier Milei, se van a respetar los contratos”. El próximo ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, bajó ese mensaje sobre la transición en un área que, para el presidente electo, es clave para ajustar el gasto: la obra pública. Según le transmitió a El Cronista, los proyectos en marcha, en sus distintas instancias, se continuarían.

Se trata de una definición obvia, pero en un contexto de máxima tensión entre el mensaje de Milei y los constructores. Y, también, de una cuestión que hace a la ecuación fiscal.

El gasto en obra pública, de alrededor de 1,5% del PBI, no se interrumpirá de un día para el otro. El equilibrio de las cuentas deberá nutrirse de otros ajustes. Nada fácil: según la consultora 1816, ocho de cada diez pesos de gasto primario se destinan a pagar salarios públicos, jubilaciones y pensiones, programas sociales y subsidios a la energía y el transporte.

“El ajuste, inexorablemente, hay que hacerlo”, dijo Milei este lunes en radio Mitre. “La gran diferencia es que la casta política siempre decidía que lo pague la gente y nosotros decimos que lo va a tener que pagar la casta política con sus socios”, agregó.

Milei y la obra pública

El miércoles pasado, en el almuerzo con los empresarios del Cicyp, volvió a relativizar el peso de la obra pública, a la que vincula con la política. “No nos dejemos engañar y correr con eso de que la obra pública genera empleo. Eso es mentira“, dijo.

“Si lo hace el Estado, es porque el privado quería gastar la plata en otra cosa. Yo quería gastar en anteojos y me sacan la plata para hacer la obra pública que quiere el político”, agregó. Lo escuchaba, entre otros, el presidente de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss.

Javier Milei y empresarios, en el Cicyp.

Según datos del sector, la construcción genera unos 550.000 empleos formales. Se estima que la informalidad es de otro tanto. Del trabajo formal, la mitad está vinculado a la obra pública en sus niveles nacional, provincial y municipal. El domingo, conocido el resultado, Camarco felicitó a Milei y se puso “a disposición para trabajar de manera conjunta en el desarrollo del país, con la mirada puesta en el futuro”.

Los constructores están inquietos. Asumen que los contratos con financiación de organismos multilaterales y fideicomisos tendrán el flujo de fondos para los próximos meses, pero se preguntan qué pasará con las obras que dependen de partidas presupuestarias del Tesoro.

“Hay 3500 obras en ejecución, el problema urgente es saber qué van a hacer con eso”, graficó un empresario del sector, inquieto. A la transición, problemática en todo Gobierno, se suma la incertidumbre que, ahora, Ferraro quiere desterrar.

Puentes con el ministro de Infraestructura

Este martes, también en Mitre, Ferraro se presentó como el futuro ministro de Infraestructura, que englobará a las áreas de obra pública, energía, minería, transporte y comunicaciones. Ferraro, ex ejecutivo de KPMG y con trayectoria en el sector público, tiene vínculos fluidos con todo el sector. Los empresarios esperan que esos puentes sirvan para acomodar la transición hacia el nuevo esquema que piensa La Libertad Avanza.

Ferraro puso el eje en el modelo de concesiones privadas de los noventa, como modelo para administrar la inversión en infraestructura. “El Estado tiene que reducir su participación en la economía para dar espacio al sector privado”, dijo.

Guillermo Ferraro, ministro de Infraestructura de Javier Milei.

Diagnosticó un “atraso de más de 20 años en infraestructura” y lo asoció a la caída de las concesiones privadas. “Las concesiones ferroviarias, energéticas, hidroeléctricas y de corredores viales, que tienen su origen en los 90, vencieron. Las administraciones no generaron nuevas condiciones, estas obras hechas por el sector privado hoy están en un portfolio de precariedad, prácticamente desde 2018 no se hacen inversiones en la infraestructura existente porque el privado no sabe si va a continuar o no”, sostuvo.

El Estado se focalizaría en concesionar (autopistas, la Hidrovía, etcétcera) y generar las condiciones para que los privados inviertan. Ferraro puso el ejemplo de los caminos rurales: como el sector mueve 130 millones de toneladas de granos, las empresas tienen incentivos para mejorar las rutas desde los campos hasta los puertos.

Al esquema de concesiones se sumará el de Participación Público Privada (PPP) para financiar nuevas obras. En su entorno dicen que tienen una alternativa para bajar el costo del dinero y que las nuevas obras no tengan que esperar al prometido ordenamiento macroeconómico.

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Fuente: El Cronista, Martes 21 de Noviembre de 2023

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