Martes, Junio 15, 2021

Incendio en Aysén sigue fuera de control y ya supera las 15 mil hectáreas quemadas

EL MERCURIO – “El primer objetivo fue defender a Cochrane; lo logramos. Se aplicaron todas las técnicas de prevención para que el fuego, que estuvo a 15 kilómetros, no llegara al pueblo. Luego, los esfuerzos han estado concentrados en contener la expansión y defender al Parque Nacional Laguna San Rafael”. Así resume el ministro de Agricultura, Antonio Walker, la situación que se vive en Aysén por el siniestro que en dos semanas ha destruido más de 15 mil hectáreas de bosques y vegetación nativa.
Uno que avanza sin control, asegura el alcalde de Cochrane, Patricio Ulloa, quien ayer en radio Universo pidió ayuda internacional para combatirlo. “Se requieren más helicópteros, hay lugares donde no puede entrar el ‘Ten Tanker’ por los acantilados y quebradas, y sin agua no va a terminar de extinguirse”, aseguró a “El Mercurio”, con la convicción que le ha dado el estar permanentemente en los frentes de combate del fuego.
“Yo entiendo la desesperación del alcalde. Esto es una tragedia, pero tenemos allá medios como nunca antes hubo en Aysén para combatir un incendio que es complejo”, responde Walker, quien asegura que se analiza la posibilidad de enviar más recursos a la zona.
De hecho, asegura que la solicitud de ayuda a otros países, para el caso de Aysén, ya comenzó. “Hablamos con Argentina, pero ellos también están con múltiples incendios. Estamos hablando con todo el mundo”, asegura. Las tratativas, en el caso del país trasandino, han sido con el Consejo Agrario de la provincia de Santa Cruz.
Dos frentes
La emergencia se divide en dos focos distintos: 207 hectáreas en el sector de Bahía Mansa y 15.145 hectáreas en Colonia Sur, el más importante. Cerca de medio millar de personas, entre brigadistas forestales, bomberos, pilotos de aeronaves para el combate y para el abastecimiento, trabajan en la zona. “Tenemos un puente aéreo entre Balmaceda y Cochrane, porque los pequeños aeródromos no permiten la operación de aeronaves grandes y no cuentan con estanques de combustible para abastecer a las aeronaves que trabajan en el combate del fuego”, explica la intendenta Geoconda Navarrete.
La autoridad regional descarta que se haya reaccionado con lentitud ante este incendio: “Esta es la primera vez que en Aysén teníamos un helicóptero de Conaf permanentemente acá”, asegura, por lo que se pudo estar rápidamente en el lugar donde se iniciaron los primeros focos.
El clima y la topografía del terreno y el viento han dificultado enormemente las tareas. “Hemos tenido días con rachas de hasta 70 a 80 km por hora, que hacen imposible que cualquier nave pueda volar, y los terrenos escarpados por los cuales se ha ido descolgando el incendio no permiten el ingreso ni de maquinaria ni de personas”, detalla Navarrete. A ello, Ulloa agrega que “cuando se levanta viento avanza a una velocidad impresionante. Ha saltado dos veces el (río) Baker”, que es el cortafuegos natural en el área.
Ayer, a través de Twitter, el Presidente Piñera celebró que en Cochrane llovía “a chuzo”, afirmando que eso contribuirá a apagar el incendio, por lo que los esfuerzos se concentrarían en los incendios de La Araucanía, Biobío y Ñuble. Pero según la Dirección Meteorológica de Chile, en la zona solo precipitaron 9,8 milímetros en 24 horas. “Cayó algo de agua, eso enfría un poco, pero hay mucho viento y por la magnitud del incendio no ayuda mucho”, dice Ulloa.
El meteorólogo Orlando Cortés detalla que el 4 de febrero -el día que partió el incendio de Colonia Sur- se registró una temperatura récord para Cochrane, de 36,1 °C.
Respecto del pronóstico para las próximas horas, dicha comuna amanecerá despejado, pero luego ingresará un sistema frontal que desde el mediodía llevará chubascos a esa zona, los que podrían extenderse hasta la mañana del miércoles. Las temperaturas, en tanto, oscilarán entre los 6 °C y 14 °C.
Ver artículo
Fuente: El Mercurio, martes 19 de febrero de 2019

EL MERCURIO – “El primer objetivo fue defender a Cochrane; lo logramos. Se aplicaron todas las técnicas de prevención para que el fuego, que estuvo a 15 kilómetros, no llegara al pueblo. Luego, los esfuerzos han estado concentrados en contener la expansión y defender al Parque Nacional Laguna San Rafael”. Así resume el ministro de Agricultura, Antonio Walker, la situación que se vive en Aysén por el siniestro que en dos semanas ha destruido más de 15 mil hectáreas de bosques y vegetación nativa.
Uno que avanza sin control, asegura el alcalde de Cochrane, Patricio Ulloa, quien ayer en radio Universo pidió ayuda internacional para combatirlo. “Se requieren más helicópteros, hay lugares donde no puede entrar el ‘Ten Tanker’ por los acantilados y quebradas, y sin agua no va a terminar de extinguirse”, aseguró a “El Mercurio”, con la convicción que le ha dado el estar permanentemente en los frentes de combate del fuego.
“Yo entiendo la desesperación del alcalde. Esto es una tragedia, pero tenemos allá medios como nunca antes hubo en Aysén para combatir un incendio que es complejo”, responde Walker, quien asegura que se analiza la posibilidad de enviar más recursos a la zona.
De hecho, asegura que la solicitud de ayuda a otros países, para el caso de Aysén, ya comenzó. “Hablamos con Argentina, pero ellos también están con múltiples incendios. Estamos hablando con todo el mundo”, asegura. Las tratativas, en el caso del país trasandino, han sido con el Consejo Agrario de la provincia de Santa Cruz.
Dos frentes
La emergencia se divide en dos focos distintos: 207 hectáreas en el sector de Bahía Mansa y 15.145 hectáreas en Colonia Sur, el más importante. Cerca de medio millar de personas, entre brigadistas forestales, bomberos, pilotos de aeronaves para el combate y para el abastecimiento, trabajan en la zona. “Tenemos un puente aéreo entre Balmaceda y Cochrane, porque los pequeños aeródromos no permiten la operación de aeronaves grandes y no cuentan con estanques de combustible para abastecer a las aeronaves que trabajan en el combate del fuego”, explica la intendenta Geoconda Navarrete.
La autoridad regional descarta que se haya reaccionado con lentitud ante este incendio: “Esta es la primera vez que en Aysén teníamos un helicóptero de Conaf permanentemente acá”, asegura, por lo que se pudo estar rápidamente en el lugar donde se iniciaron los primeros focos.
El clima y la topografía del terreno y el viento han dificultado enormemente las tareas. “Hemos tenido días con rachas de hasta 70 a 80 km por hora, que hacen imposible que cualquier nave pueda volar, y los terrenos escarpados por los cuales se ha ido descolgando el incendio no permiten el ingreso ni de maquinaria ni de personas”, detalla Navarrete. A ello, Ulloa agrega que “cuando se levanta viento avanza a una velocidad impresionante. Ha saltado dos veces el (río) Baker”, que es el cortafuegos natural en el área.
Ayer, a través de Twitter, el Presidente Piñera celebró que en Cochrane llovía “a chuzo”, afirmando que eso contribuirá a apagar el incendio, por lo que los esfuerzos se concentrarían en los incendios de La Araucanía, Biobío y Ñuble. Pero según la Dirección Meteorológica de Chile, en la zona solo precipitaron 9,8 milímetros en 24 horas. “Cayó algo de agua, eso enfría un poco, pero hay mucho viento y por la magnitud del incendio no ayuda mucho”, dice Ulloa.
El meteorólogo Orlando Cortés detalla que el 4 de febrero -el día que partió el incendio de Colonia Sur- se registró una temperatura récord para Cochrane, de 36,1 °C.
Respecto del pronóstico para las próximas horas, dicha comuna amanecerá despejado, pero luego ingresará un sistema frontal que desde el mediodía llevará chubascos a esa zona, los que podrían extenderse hasta la mañana del miércoles. Las temperaturas, en tanto, oscilarán entre los 6 °C y 14 °C.
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Fuente: El Mercurio, martes 19 de febrero de 2019

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