Viernes, Mayo 24, 2024

Gonzalo Blumel: “Por el escenario político, el Presupuesto puede enfrentar más diferencias”

PULSO – El ministro recuerda que el proyecto de presupuesto está en línea con las dos agendas de impulso económico lanzadas estas semanas: “Estamos trabajando para que este segundo semestre sea mucho mejor, y ojalá terminar el año sobre el pronóstico del Banco Central de un crecimiento de 2,5%”.
Aunque es un ministerio que no administra una gran cantidad de recursos, la Secretaría general de la Presidencia (Segpres) tiene un rol vital en la tramitación del Presupuesto, ya que es la mano derecha del ministerio de Hacienda para la escucha y negociación con los parlamentarios.
“Tenemos que apoyar a los ministerios para tramitar este proyecto”, indica el secretario de esta cartera, Gonzalo Blumel, quien además está muy contento porque en el erario del próximo año se destina financiamiento para una iniciativa que lidera, que es la transformación digital del Estado. Hace poco se aprobó la ley y, en 2020, la Segpres debe preparar el terreno para cumplir la meta de cero papel, cero fila y clave única para que los ciudadanos realicen los más de 1.500 trámites burocráticos de manera virtual.
Ahora está con las pilas puestas y el discurso listo para partir en esta carrera de dos meses. “Este proyecto de Presupuesto refleja el corazón del programa de gobierno que responde a las prioridades de la gente: que el país crezca y cree empleo; fortalecer la seguridad y un sello social en adultos mayores e infancia”, asegura.
¿Por qué se presentó antes al Congreso, este viernes 27 de septiembre, y no el 30 como se acostumbraba?
-Porque el 30 es sólo un plazo límite. Por lo tanto, como el refrán que dice “a quien madruga, Dios le ayuda”, si se presenta anticipadamente el Presupuesto debe estar despachado el 26 de noviembre, y por lo tanto nos quedaría tiempo para avanzar en otros proyectos fundamentales que hemos comprometido despachar durante este segundo semestre, como son las reformas tributaria (RT) y pensiones.
¿Cómo se van a organizar las urgencias, considerando que los mismos integrantes de las comisiones de Hacienda son los que conforman la Mixta de Presupuestos?
-Efectivamente, los integrantes de Hacienda se enfocan más en Presupuestos, pero eso ocurre fundamentalmente en noviembre y, en consecuencia, las otras comisiones sectoriales siguen funcionando de manera normal en octubre. En cuanto a las urgencias, hemos sostenido una permanente coordinación, tanto con el presidente de la Cámara como del Senado para no sólo lograr que se apruebe el Presupuesto dentro de los plazos, sino que también las reformas fundamentales como las que mencioné y las de infancia, sala cuna y ley de migraciones.
¿Todas esas son las metas de despacho de este segundo semestre?
-Sí, para el semestre que en términos legislativos termina a fines de enero. Es fundamental en este segundo semestre cerrar el debate de las grandes reformas, los países no pueden estar permanentemente discutiendo reformas estructurales. Creemos que ya hemos discutido un buen tiempo ambos proyectos (tributario y previsional), llevan más de un año de debate y el país está esperando que se cierren para tener más crecimiento.
¿Cómo se están coordinando para cumplir esa meta?
-Hemos estado coordinándonos con los presidentes de las comisiones de Hacienda. Nos preocupa fundamentalmente la reforma previsional, que es por lejos la principal prioridad porque nuestro compromiso es que a inicios de enero de 2020 se estén pagando las mayores pensiones. Por eso, hay plazo para despachar el proyecto de la comisión de Hacienda de la Cámara el 8 de octubre, para pasar a tramitarlo al Senado.
¿Es decir que en el Senado, la Comisión de Trabajo no abordará el proyecto de adaptabilidad de jornada, sino que debe centrarse en pensiones?
-Sí. Hoy la comisión está a punto de despachar el proyecto de sala cuna universal, y eso coincidirá con el ingreso al Senado del proyecto de pensiones, y nosotros obviamente vamos a priorizar esta reforma, y esperamos que apenas se despache podamos avanzar en la modernización laboral.
Y si después, cuando toque el turno de la Comisión de Hacienda, ellos siguen con RT, ¿previsional encabezará la tabla?
-Por supuesto. La reforma previsional es la principal prioridad que tiene el gobierno en materia legislativa.
En cuanto al Presupuesto, el año pasado se logró una negociación bastante rápida con una oposición que logró que el gobierno respondiera favorablemente sus peticiones. ¿Es posible pensar un escenario similar?
-Efectivamente, tuvimos una muy buena tramitación de esta ley, al punto que se alcanzó un acuerdo inédito con toda la oposición. Tanto, que los mismos parlamentarios comentaban que fue una de las tramitaciones más fomes de los últimos años. Nosotros esperamos también este año construir un acuerdo lo más amplio posible.
Igual ha habido un cambio en la oposición…
-Hay sectores de la oposición que ya definieron tener una actitud más beligerante y menos constructiva respecto de los proyectos del Ejecutivo, y hay otro sector más abierto a llegar a acuerdos como en lo previsional y tributario. Esperamos que este segundo sector predomine. No nos cerramos a priori a sumarlos a todos, pero creemos que por el cambio en el escenario político, en la configuración de la oposición, la tramitación de este año puede enfrentar más diferencias. Si logramos un acuerdo amplio, es bienvenido. Confiamos en que el proyecto tenga una tramitación lo más fluida posible.
No obstante, esta vez el gobierno tiene el sartén por el mango, porque si el Congreso no aprueba el proyecto, rige el que el gobierno presenta. Es decir, no están obligados a llegar a acuerdo si la oposición se pone muy beligerante…
-Dentro de nuestro ordenamiento constitucional, posiblemente uno de los aspectos más significativos es que la tramitación del presupuesto no puede ser bloqueada por el Congreso. La historia muestra que cuando ocurrió fue una experiencia traumática para el país. Esa es una facultad muy importante para los gobiernos, pero vamos a hacer los esfuerzos para tener un acuerdo lo más amplio posible y que sea aprobado por una mayoría importante.
El clima político está bastante más crispado por la acusación constitucional y por la cercanía de elecciones. ¿Cómo lo enfrentarán?
-Hay momentos y momentos. Es normal que en política haya microclimas producto del debate político, momentos de mayor crispación, tensión, y otros de mayor colaboración. Lo importante es no quedarse atrapado en esos microclimas, especialmente en los más negativos, y tener a la vista lo que a la gente le importa y es que los políticos sepamos ponernos de acuerdo, especialmente en una ley tan importante como el Presupuesto.
Si usted habla de la mejor voluntad, ¿por qué se insiste en temas conflictivos como en este caso el incorporar como ingresos la recaudación de la RT que aún no está aprobada? Esto no tiene relación con las prioridades.
-Porque es un ejercicio normal con todos los proyectos que se están tramitando. El presupuesto debe reflejar los gastos comprometidos en las leyes que se están tramitando…
Usted lo dijo ministro: los gastos; no los ingresos.
-Por responsabilidad, lo que corresponde es reflejar en el Presupuesto todos los proyectos de ley que tendrán incidencia presupuestaria. El ministro de Hacienda explicará esas proyecciones y sus fundamentos.
Hablando de proyecciones, ¿cómo vienen? ¿Optimistas o realistas? Porque le recuerdo que el año pasado se criticó el optimismo del gobierno en crecimiento que a la larga demostró que era tal…
-Hace algunas semanas conocimos el Informe de Política Monetaria del Banco Central (BC) que pronostica para este año un crecimiento de 2,5%, pero también hace una proyección de lo que ocurrirá los próximos años, y en promedio para este período el crecimiento está entre 3,3 y 3,4%, lo que cumple la meta del programa, que era duplicar el crecimiento de los 4 años previo.
¿Eso quiere decir que la proyección estará en línea con lo señalado por el BC para 2020 (2,75-3,75%)?
-No lo puedo adelantar, le corresponde al ministro de Hacienda. Lo que sí es cierto es que hoy los vientos externos están más turbulentos, de hecho la proyección de crecimiento del mundo ha caído 1 punto en el año. Por lo tanto, si la economía externa está más débil, es un deber nuestro fortalecer los motores internos, y eso es lo que ha hecho el gobierno en los últimos 30 días con 3 inyecciones a la vena al crecimiento: agenda de aceleración de obras de infraestructura, agenda de reimpulso, y el Presupuesto 2020 con énfasis fundamental en el crecimiento con una inversión que será más del doble del gasto promedio (6,8%).
¿Qué esperan con esas inyecciones, como les llama?
-Confiamos en que con estas tres inyecciones a la vena nos permitan tener un buen segundo semestre y un mejor 2020. Además, estamos cerrando la tramitación de las reformas y esperamos que la política monetaria expansiva dé sus frutos y que la economía se revitalice con fuerza. Estamos trabajando para que este segundo semestre sea mucho mejor, y ojalá terminar el año sobre el pronóstico del Banco Central de un crecimiento de 2,5%, estamos trabajando para que ojalá ese sea el piso y no el techo.
Dentro de este plan de inversión, ¿hay obras nuevas o son obras que ya se habían iniciado?
-Como todas las cosas hay muchas obras de continuidad, hospitales que se venían desarrollando hace años pero que forman parte de los 75 hospitales que ha impulsado el gobierno. Es una pretensión absurda discutir sobre si son obras nuevas o de continuidad, las obras públicas por lo general suelen ser política de estado y todos los gobiernos ponen su aporte y su prioridad. El programa contempla más de 2 mil obras en infraestructura, incluso en cultura y deporte que no sólo contribuyen al crecimiento sino que también a la calidad de vida.
¿A cuáles obras en Deporte?
-En 2020 se incorporan $ 3.200 millones para empezar a prepararnos para los Panamericanos en 2023, y $ 6.800 millones para mejora al parque deportivo del Estado Nacional y casi $ 12 mil millones para los centros Elige Vivir Sano. De hecho, el gasto en el ministerio del Deporte crece 9,5%.
¿Y en Cultura?
-En Cultura, el presupuesto crece más de $ 6 mil millones para continuar con la implementación del nuevo ministerio, y se destinarán casi $ 3 mil millones para infraestructura cultural, como la restauración del Palacio Pereira, el Museo regional de Atacama y el Museo de la Democracia.
¿Cuánto se incorpora para enfrentar la sequía? Porque hay mucho reclamo de regiones porque los recursos para las zonas de catástrofe no han llegado…
-El Presupuesto 2020 tiene énfasis en asegurar el suministro hídrico tanto para consumo humano como para las actividades productivas, agricultura principalmente. Por eso, los ministerios de Obras Públicas y Agricultura están liderando una agenda intersectorial para enfrentar esta sequía, que es una de las más fuertes de las últimas décadas y posiblemente se siga agravando. Por eso, se dispondrá de $ 137 mil millones en obras hidráulicas, y $ 117 mil millones para agua potable rural.
Fuente: Pulso, Domingo 29 de Septiembre de 2019

PULSO – El ministro recuerda que el proyecto de presupuesto está en línea con las dos agendas de impulso económico lanzadas estas semanas: “Estamos trabajando para que este segundo semestre sea mucho mejor, y ojalá terminar el año sobre el pronóstico del Banco Central de un crecimiento de 2,5%”.
Aunque es un ministerio que no administra una gran cantidad de recursos, la Secretaría general de la Presidencia (Segpres) tiene un rol vital en la tramitación del Presupuesto, ya que es la mano derecha del ministerio de Hacienda para la escucha y negociación con los parlamentarios.
“Tenemos que apoyar a los ministerios para tramitar este proyecto”, indica el secretario de esta cartera, Gonzalo Blumel, quien además está muy contento porque en el erario del próximo año se destina financiamiento para una iniciativa que lidera, que es la transformación digital del Estado. Hace poco se aprobó la ley y, en 2020, la Segpres debe preparar el terreno para cumplir la meta de cero papel, cero fila y clave única para que los ciudadanos realicen los más de 1.500 trámites burocráticos de manera virtual.
Ahora está con las pilas puestas y el discurso listo para partir en esta carrera de dos meses. “Este proyecto de Presupuesto refleja el corazón del programa de gobierno que responde a las prioridades de la gente: que el país crezca y cree empleo; fortalecer la seguridad y un sello social en adultos mayores e infancia”, asegura.
¿Por qué se presentó antes al Congreso, este viernes 27 de septiembre, y no el 30 como se acostumbraba?
-Porque el 30 es sólo un plazo límite. Por lo tanto, como el refrán que dice “a quien madruga, Dios le ayuda”, si se presenta anticipadamente el Presupuesto debe estar despachado el 26 de noviembre, y por lo tanto nos quedaría tiempo para avanzar en otros proyectos fundamentales que hemos comprometido despachar durante este segundo semestre, como son las reformas tributaria (RT) y pensiones.
¿Cómo se van a organizar las urgencias, considerando que los mismos integrantes de las comisiones de Hacienda son los que conforman la Mixta de Presupuestos?
-Efectivamente, los integrantes de Hacienda se enfocan más en Presupuestos, pero eso ocurre fundamentalmente en noviembre y, en consecuencia, las otras comisiones sectoriales siguen funcionando de manera normal en octubre. En cuanto a las urgencias, hemos sostenido una permanente coordinación, tanto con el presidente de la Cámara como del Senado para no sólo lograr que se apruebe el Presupuesto dentro de los plazos, sino que también las reformas fundamentales como las que mencioné y las de infancia, sala cuna y ley de migraciones.
¿Todas esas son las metas de despacho de este segundo semestre?
-Sí, para el semestre que en términos legislativos termina a fines de enero. Es fundamental en este segundo semestre cerrar el debate de las grandes reformas, los países no pueden estar permanentemente discutiendo reformas estructurales. Creemos que ya hemos discutido un buen tiempo ambos proyectos (tributario y previsional), llevan más de un año de debate y el país está esperando que se cierren para tener más crecimiento.
¿Cómo se están coordinando para cumplir esa meta?
-Hemos estado coordinándonos con los presidentes de las comisiones de Hacienda. Nos preocupa fundamentalmente la reforma previsional, que es por lejos la principal prioridad porque nuestro compromiso es que a inicios de enero de 2020 se estén pagando las mayores pensiones. Por eso, hay plazo para despachar el proyecto de la comisión de Hacienda de la Cámara el 8 de octubre, para pasar a tramitarlo al Senado.
¿Es decir que en el Senado, la Comisión de Trabajo no abordará el proyecto de adaptabilidad de jornada, sino que debe centrarse en pensiones?
-Sí. Hoy la comisión está a punto de despachar el proyecto de sala cuna universal, y eso coincidirá con el ingreso al Senado del proyecto de pensiones, y nosotros obviamente vamos a priorizar esta reforma, y esperamos que apenas se despache podamos avanzar en la modernización laboral.
Y si después, cuando toque el turno de la Comisión de Hacienda, ellos siguen con RT, ¿previsional encabezará la tabla?
-Por supuesto. La reforma previsional es la principal prioridad que tiene el gobierno en materia legislativa.
En cuanto al Presupuesto, el año pasado se logró una negociación bastante rápida con una oposición que logró que el gobierno respondiera favorablemente sus peticiones. ¿Es posible pensar un escenario similar?
-Efectivamente, tuvimos una muy buena tramitación de esta ley, al punto que se alcanzó un acuerdo inédito con toda la oposición. Tanto, que los mismos parlamentarios comentaban que fue una de las tramitaciones más fomes de los últimos años. Nosotros esperamos también este año construir un acuerdo lo más amplio posible.
Igual ha habido un cambio en la oposición…
-Hay sectores de la oposición que ya definieron tener una actitud más beligerante y menos constructiva respecto de los proyectos del Ejecutivo, y hay otro sector más abierto a llegar a acuerdos como en lo previsional y tributario. Esperamos que este segundo sector predomine. No nos cerramos a priori a sumarlos a todos, pero creemos que por el cambio en el escenario político, en la configuración de la oposición, la tramitación de este año puede enfrentar más diferencias. Si logramos un acuerdo amplio, es bienvenido. Confiamos en que el proyecto tenga una tramitación lo más fluida posible.
No obstante, esta vez el gobierno tiene el sartén por el mango, porque si el Congreso no aprueba el proyecto, rige el que el gobierno presenta. Es decir, no están obligados a llegar a acuerdo si la oposición se pone muy beligerante…
-Dentro de nuestro ordenamiento constitucional, posiblemente uno de los aspectos más significativos es que la tramitación del presupuesto no puede ser bloqueada por el Congreso. La historia muestra que cuando ocurrió fue una experiencia traumática para el país. Esa es una facultad muy importante para los gobiernos, pero vamos a hacer los esfuerzos para tener un acuerdo lo más amplio posible y que sea aprobado por una mayoría importante.
El clima político está bastante más crispado por la acusación constitucional y por la cercanía de elecciones. ¿Cómo lo enfrentarán?
-Hay momentos y momentos. Es normal que en política haya microclimas producto del debate político, momentos de mayor crispación, tensión, y otros de mayor colaboración. Lo importante es no quedarse atrapado en esos microclimas, especialmente en los más negativos, y tener a la vista lo que a la gente le importa y es que los políticos sepamos ponernos de acuerdo, especialmente en una ley tan importante como el Presupuesto.
Si usted habla de la mejor voluntad, ¿por qué se insiste en temas conflictivos como en este caso el incorporar como ingresos la recaudación de la RT que aún no está aprobada? Esto no tiene relación con las prioridades.
-Porque es un ejercicio normal con todos los proyectos que se están tramitando. El presupuesto debe reflejar los gastos comprometidos en las leyes que se están tramitando…
Usted lo dijo ministro: los gastos; no los ingresos.
-Por responsabilidad, lo que corresponde es reflejar en el Presupuesto todos los proyectos de ley que tendrán incidencia presupuestaria. El ministro de Hacienda explicará esas proyecciones y sus fundamentos.
Hablando de proyecciones, ¿cómo vienen? ¿Optimistas o realistas? Porque le recuerdo que el año pasado se criticó el optimismo del gobierno en crecimiento que a la larga demostró que era tal…
-Hace algunas semanas conocimos el Informe de Política Monetaria del Banco Central (BC) que pronostica para este año un crecimiento de 2,5%, pero también hace una proyección de lo que ocurrirá los próximos años, y en promedio para este período el crecimiento está entre 3,3 y 3,4%, lo que cumple la meta del programa, que era duplicar el crecimiento de los 4 años previo.
¿Eso quiere decir que la proyección estará en línea con lo señalado por el BC para 2020 (2,75-3,75%)?
-No lo puedo adelantar, le corresponde al ministro de Hacienda. Lo que sí es cierto es que hoy los vientos externos están más turbulentos, de hecho la proyección de crecimiento del mundo ha caído 1 punto en el año. Por lo tanto, si la economía externa está más débil, es un deber nuestro fortalecer los motores internos, y eso es lo que ha hecho el gobierno en los últimos 30 días con 3 inyecciones a la vena al crecimiento: agenda de aceleración de obras de infraestructura, agenda de reimpulso, y el Presupuesto 2020 con énfasis fundamental en el crecimiento con una inversión que será más del doble del gasto promedio (6,8%).
¿Qué esperan con esas inyecciones, como les llama?
-Confiamos en que con estas tres inyecciones a la vena nos permitan tener un buen segundo semestre y un mejor 2020. Además, estamos cerrando la tramitación de las reformas y esperamos que la política monetaria expansiva dé sus frutos y que la economía se revitalice con fuerza. Estamos trabajando para que este segundo semestre sea mucho mejor, y ojalá terminar el año sobre el pronóstico del Banco Central de un crecimiento de 2,5%, estamos trabajando para que ojalá ese sea el piso y no el techo.
Dentro de este plan de inversión, ¿hay obras nuevas o son obras que ya se habían iniciado?
-Como todas las cosas hay muchas obras de continuidad, hospitales que se venían desarrollando hace años pero que forman parte de los 75 hospitales que ha impulsado el gobierno. Es una pretensión absurda discutir sobre si son obras nuevas o de continuidad, las obras públicas por lo general suelen ser política de estado y todos los gobiernos ponen su aporte y su prioridad. El programa contempla más de 2 mil obras en infraestructura, incluso en cultura y deporte que no sólo contribuyen al crecimiento sino que también a la calidad de vida.
¿A cuáles obras en Deporte?
-En 2020 se incorporan $ 3.200 millones para empezar a prepararnos para los Panamericanos en 2023, y $ 6.800 millones para mejora al parque deportivo del Estado Nacional y casi $ 12 mil millones para los centros Elige Vivir Sano. De hecho, el gasto en el ministerio del Deporte crece 9,5%.
¿Y en Cultura?
-En Cultura, el presupuesto crece más de $ 6 mil millones para continuar con la implementación del nuevo ministerio, y se destinarán casi $ 3 mil millones para infraestructura cultural, como la restauración del Palacio Pereira, el Museo regional de Atacama y el Museo de la Democracia.
¿Cuánto se incorpora para enfrentar la sequía? Porque hay mucho reclamo de regiones porque los recursos para las zonas de catástrofe no han llegado…
-El Presupuesto 2020 tiene énfasis en asegurar el suministro hídrico tanto para consumo humano como para las actividades productivas, agricultura principalmente. Por eso, los ministerios de Obras Públicas y Agricultura están liderando una agenda intersectorial para enfrentar esta sequía, que es una de las más fuertes de las últimas décadas y posiblemente se siga agravando. Por eso, se dispondrá de $ 137 mil millones en obras hidráulicas, y $ 117 mil millones para agua potable rural.
Fuente: Pulso, Domingo 29 de Septiembre de 2019

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