Miércoles, Mayo 12, 2021

Expansión del Puerto de San Antonio entra a compleja aprobación ambiental con más de 3.000 observaciones ciudadanas

DIARIO FINANCIERO – La alta concurrencia que registró el proceso de Participación Ciudadana en el marco del trámite de aprobación ambiental del “Proyecto Puerto Exterior de San Antonio”, revela no sólo el interés que despiertan sus inversiones por US$ 3.500 millones, sino también la activa oposición que ha avivado en sectores de la comunidad local y, sobre todo, en las organizaciones ambientalistas.

El cierre de proceso la semana pasada arrojó más de 3.000 observaciones ciudadanas, según los registros del Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA) hasta el viernes 29 de Enero, cifra que es considerada alta en la trayectoria de estos procesos.

Y, junto al desarrollo del trámite de aprobación del plan que se anticipa complejo, el principal terminal portuario del país registra desafíos en otros frentes.

En el ámbit0 interno, la empresa concesionaria STI activó sus planes de crecimiento anunciando la semana pasada un plan de inversiones por un total de US$ 67 millones para este año.

Por su parte, el Puerto de San Antonio tiene por delante el surgimiento de nueva competencia por el movimiento de cargas en la costa sudamericana, de la mano de un conjunto de proyectos lanzados en Perú. El principal de ellos el nuevo Puerto de Chancay que involucra inversiones globales por US$ 3.000 millones y cuyos primeros trabajos están previstos para mediados de este año.

Justamente la ampliación de San Antonio tiene como objetivo desarrolar una infraestructura portuaria de última tecnología que permita tener niveles de servicio acorde con los requerimientos de la demanda proyectadas para las próximas décadas.

Las claves del proceso

En abril del año pasado, la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) ingresó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), una de cuyas etapas decisivas es la entrega de las observaciones ciudadanas que concluyó el jueves pasado.

En la próxima etapa, el proyecto llegará a la Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso presidida por el intendente para una nueva ronda de revisiones.

De la inversión inicial en la expansión del actual puerto de San Antonio por US$ 3.500 millones, un 30% será aportada por el Estado y el otro 70% será realizada por empresas privadas a través de concesiones.

El Puerto Exterior consistirá de 2 terminales portuarios Terminal 1 (TS1) y Terminal 2 (TS2), los cuales serán desarrollados en cinco fases de crecimiento dentro de las que se encontrará un rompeolas de 3.900 metros de longitud. Esta última estructura tendrá como consecuencia la eliminación de la Playa de Llolleo y el riesgo -no evaluado- de inundación y crecidas de agua sobre San Antonio y Santo Domingo.

Las organizaciones ambientalistas también han centrado sus críticas en los efectos que tendrá el desarrollo del megaproyecto en el ecosistema de los humedales “Río Maipo” de San Antonio y “Ojos de Mar” de Llolleo, que se encuentran colindante a la instalación del proyecto.

Los opositores a la construcción del Puerto Exterior destacan que el humedal Río Maipo fue declarado Santuario de la Naturaleza en 2020 por el Ministerio de Medio Ambiente y que, más recientemente, “Ojos de Mar” fue ingresado al mapa de conflictos socioambientales por el Instituto de Derechos Humanos.

Una de las entidades más activas es la Fundación Cosmos, que se ha centrado en fomentar la participación ciudadana como una vía de canalizar las oposición al proyecto.

En un estudio realizado el año pasado por la fundación en conjunto con 13 servicios públicos encontraron que el EIA del Puerto Externo no se hace cargo de todos los impactos que pueden generarse en el ecosistema al tener que mover los humedales y la playa.

Diego Urrejola, biólogo y director ejecutivo de la fundación, asegura que ellos no están en contra del proyecto, sino que esperan que se revoque el actual EIA y se presente un estudio que se haga cargo de más consecuencias que puedan generarse por la construcción. “Si bien hay talleres e instancias, hace falta que el titular acepte nueva información entregada por la ciudadanía e instituciones”, comenta.

Diario Financiero se contactó con Empresa Portuaria San Antonio y ellos declinaron hacer comentarios.

Ver artículo

Fuente: Diario Financiero, Lunes 01 de Febrero de 2021

DIARIO FINANCIERO – La alta concurrencia que registró el proceso de Participación Ciudadana en el marco del trámite de aprobación ambiental del “Proyecto Puerto Exterior de San Antonio”, revela no sólo el interés que despiertan sus inversiones por US$ 3.500 millones, sino también la activa oposición que ha avivado en sectores de la comunidad local y, sobre todo, en las organizaciones ambientalistas.

El cierre de proceso la semana pasada arrojó más de 3.000 observaciones ciudadanas, según los registros del Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA) hasta el viernes 29 de Enero, cifra que es considerada alta en la trayectoria de estos procesos.

Y, junto al desarrollo del trámite de aprobación del plan que se anticipa complejo, el principal terminal portuario del país registra desafíos en otros frentes.

En el ámbit0 interno, la empresa concesionaria STI activó sus planes de crecimiento anunciando la semana pasada un plan de inversiones por un total de US$ 67 millones para este año.

Por su parte, el Puerto de San Antonio tiene por delante el surgimiento de nueva competencia por el movimiento de cargas en la costa sudamericana, de la mano de un conjunto de proyectos lanzados en Perú. El principal de ellos el nuevo Puerto de Chancay que involucra inversiones globales por US$ 3.000 millones y cuyos primeros trabajos están previstos para mediados de este año.

Justamente la ampliación de San Antonio tiene como objetivo desarrolar una infraestructura portuaria de última tecnología que permita tener niveles de servicio acorde con los requerimientos de la demanda proyectadas para las próximas décadas.

Las claves del proceso

En abril del año pasado, la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) ingresó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), una de cuyas etapas decisivas es la entrega de las observaciones ciudadanas que concluyó el jueves pasado.

En la próxima etapa, el proyecto llegará a la Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso presidida por el intendente para una nueva ronda de revisiones.

De la inversión inicial en la expansión del actual puerto de San Antonio por US$ 3.500 millones, un 30% será aportada por el Estado y el otro 70% será realizada por empresas privadas a través de concesiones.

El Puerto Exterior consistirá de 2 terminales portuarios Terminal 1 (TS1) y Terminal 2 (TS2), los cuales serán desarrollados en cinco fases de crecimiento dentro de las que se encontrará un rompeolas de 3.900 metros de longitud. Esta última estructura tendrá como consecuencia la eliminación de la Playa de Llolleo y el riesgo -no evaluado- de inundación y crecidas de agua sobre San Antonio y Santo Domingo.

Las organizaciones ambientalistas también han centrado sus críticas en los efectos que tendrá el desarrollo del megaproyecto en el ecosistema de los humedales “Río Maipo” de San Antonio y “Ojos de Mar” de Llolleo, que se encuentran colindante a la instalación del proyecto.

Los opositores a la construcción del Puerto Exterior destacan que el humedal Río Maipo fue declarado Santuario de la Naturaleza en 2020 por el Ministerio de Medio Ambiente y que, más recientemente, “Ojos de Mar” fue ingresado al mapa de conflictos socioambientales por el Instituto de Derechos Humanos.

Una de las entidades más activas es la Fundación Cosmos, que se ha centrado en fomentar la participación ciudadana como una vía de canalizar las oposición al proyecto.

En un estudio realizado el año pasado por la fundación en conjunto con 13 servicios públicos encontraron que el EIA del Puerto Externo no se hace cargo de todos los impactos que pueden generarse en el ecosistema al tener que mover los humedales y la playa.

Diego Urrejola, biólogo y director ejecutivo de la fundación, asegura que ellos no están en contra del proyecto, sino que esperan que se revoque el actual EIA y se presente un estudio que se haga cargo de más consecuencias que puedan generarse por la construcción. “Si bien hay talleres e instancias, hace falta que el titular acepte nueva información entregada por la ciudadanía e instituciones”, comenta.

Diario Financiero se contactó con Empresa Portuaria San Antonio y ellos declinaron hacer comentarios.

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Fuente: Diario Financiero, Lunes 01 de Febrero de 2021

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