Lunes, Junio 21, 2021

Empresa Portuaria Antofagasta acelera proyecto de autopista subterránea

MUNDO MARÍTIMO – Lograr el consenso para concretar una autopista subterránea, por la costanera, que comience 300 a 400 metros al norte de la avenida Salvador Allende y termine casi a la altura de Salvador Reyes, por el sur, con una salida directa al puerto, es el objetivo de Empresa Portuaria de Antofagasta (EPA). La obra se convertiría en una de las iniciativas más ambiciosas de la capital regional, con distintas etapas, según El Mercurio de Antofagasta.
La nueva carretera comenzaría en la parte alta de avenida Salvador Allende, con la habilitación de una vía exclusiva para camiones, por 2,3 kilómetros, los que al llegar a Edmundo Pérez Zujovic ingresarían al futuro túnel, que tendrá una extensión de prácticamente tres kilómetros.
Con esta autopista, el ingreso al puerto se haría más expedito, pero incluso abriría la chance de sacar el ferrocarril de Antofagasta, ya que no sería necesario que ese medio ingrese al terminal marítimo. La opción es que la carga sea acopiada en el sector alto -La Negra, por ejemplo- y que desde allí fuera bajada en camiones.
Alto costo
La idea que estudió el Ministerio de Obras Públicas ha sido descartada por el costo implicado. Los resultados del estudio de preinversión se conocieron en 2015, cuando se valorizó en unos CH$34.000 millones. Las proyecciones dan cuenta de que el año 2023 sería posible comenzar a ejecutar la obra, en específico por el aumento de flujo vehicular. Por esta razón, en 2017 se trabajó en recopilar más antecedentes y lograr una nueva revaluación de la iniciativa y disminuir el horizonte de tiempo para la ejecución.
Gracias a una obra como esta, el terminal podría duplicar su capacidad de carga, especialmente con envíos “limpios”, provenientes de otros países del Zicosur que podrían comenzar a exportar por la zona. Sin embargo, para ese desarrollo la actual infraestructura vial de la ciudad es insuficiente. Cualquier desarrollo para el terminal pasa por crear obras que no existen, que den cuenta de esa expansión y sirvan al resto de la capital regional.
El proyecto que sería de inversión pública, no concesionada, sigue en exploración por parte de EPA, a solicitud del directorio. Según Carlos Escobar, gerente de la EPA, el proyecto está entrampado entre cuestiones técnicas, pero apela al apoyo transversal que debiera conseguirse. “Vemos con optimismo esta propuesta y la hemos apoyado silenciosamente para que se concrete; pero es importante que estemos todos para conseguirla Si bien es cierto, el puerto se beneficia, el mayor beneficio social es para toda la comunidad. La ciudad tiene 35 kilómetros de largo y está todo concentrado en el centro, no todas vinculadas con el puerto. Construir este acceso subterráneo, tal como se hace en Santiago, es posible”, comentó.
Ver artículo
Fuente: Mundo Marítimo, martes 12 de febrero de 2019

MUNDO MARÍTIMO – Lograr el consenso para concretar una autopista subterránea, por la costanera, que comience 300 a 400 metros al norte de la avenida Salvador Allende y termine casi a la altura de Salvador Reyes, por el sur, con una salida directa al puerto, es el objetivo de Empresa Portuaria de Antofagasta (EPA). La obra se convertiría en una de las iniciativas más ambiciosas de la capital regional, con distintas etapas, según El Mercurio de Antofagasta.
La nueva carretera comenzaría en la parte alta de avenida Salvador Allende, con la habilitación de una vía exclusiva para camiones, por 2,3 kilómetros, los que al llegar a Edmundo Pérez Zujovic ingresarían al futuro túnel, que tendrá una extensión de prácticamente tres kilómetros.
Con esta autopista, el ingreso al puerto se haría más expedito, pero incluso abriría la chance de sacar el ferrocarril de Antofagasta, ya que no sería necesario que ese medio ingrese al terminal marítimo. La opción es que la carga sea acopiada en el sector alto -La Negra, por ejemplo- y que desde allí fuera bajada en camiones.
Alto costo
La idea que estudió el Ministerio de Obras Públicas ha sido descartada por el costo implicado. Los resultados del estudio de preinversión se conocieron en 2015, cuando se valorizó en unos CH$34.000 millones. Las proyecciones dan cuenta de que el año 2023 sería posible comenzar a ejecutar la obra, en específico por el aumento de flujo vehicular. Por esta razón, en 2017 se trabajó en recopilar más antecedentes y lograr una nueva revaluación de la iniciativa y disminuir el horizonte de tiempo para la ejecución.
Gracias a una obra como esta, el terminal podría duplicar su capacidad de carga, especialmente con envíos “limpios”, provenientes de otros países del Zicosur que podrían comenzar a exportar por la zona. Sin embargo, para ese desarrollo la actual infraestructura vial de la ciudad es insuficiente. Cualquier desarrollo para el terminal pasa por crear obras que no existen, que den cuenta de esa expansión y sirvan al resto de la capital regional.
El proyecto que sería de inversión pública, no concesionada, sigue en exploración por parte de EPA, a solicitud del directorio. Según Carlos Escobar, gerente de la EPA, el proyecto está entrampado entre cuestiones técnicas, pero apela al apoyo transversal que debiera conseguirse. “Vemos con optimismo esta propuesta y la hemos apoyado silenciosamente para que se concrete; pero es importante que estemos todos para conseguirla Si bien es cierto, el puerto se beneficia, el mayor beneficio social es para toda la comunidad. La ciudad tiene 35 kilómetros de largo y está todo concentrado en el centro, no todas vinculadas con el puerto. Construir este acceso subterráneo, tal como se hace en Santiago, es posible”, comentó.
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Fuente: Mundo Marítimo, martes 12 de febrero de 2019

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