Lunes, Mayo 27, 2024

Cómo cuidar el San Cristóbal para los próximos 100 años

LA TERCERA – Mantener un pulmón verde en la capital es, sin duda, más difícil que hace 20 años. La falta de precipitaciones complica la mantención de cualquiera de estos espacios, particularmente de los grandes. En ese escenario, el Parque Metropolitano (Parquemet), de 102 años de existencia y 737 hectáreas, se erige como una opción -para muchos la principal- de poder entregar una mejor calidad de vida a los habitantes de Santiago. Y frente al desafío de proyectarlo a los próximos 100 años hay dos ejes centrales: su reforestación y un sistema de riego eficiente.
Durante 2019 se han plantado más de nueve mil especies nativas con una genética adaptada a la falta de agua. A eso se suma la incorporación de un gel hidratante en el piso, para retener el agua, y la incorporación de técnicas de riego por goteo, para abarcar zonas localizadas. También se revisa el pronóstico meteorológico para anticipar olas de calor y evitar incendios con el sistema de riego.
Otro punto fundamental es la reposición completa de la matriz de distribución de agua, la que abastece a cada punto del Parquemet. Se han intervenido más de 6 km y en diciembre se culminaría el último tramo, de 900 m.
De ahí también la importancia de la matriz de riego ubicada en el Bosque Santiago, en Huechuraba (ver infografía), que incluye cañerías, tuberías, dos estanques y plantas de filtración para disminuir los sedimentos que trae el agua y mejorar su calidad. El 22 de noviembre de este año debería finalizar la instalación de 2.900 m de tubería de distribución de agua.
A lo anterior se suman dos proyectos que se están analizando: generar agua potable para la propia utilización del parque en las instalaciones públicas y la generación de energía limpia, a través del agua, junto con iluminación fotovoltaica.
Martín Andrade, director de Parquemet, explica que el cerro tiene un valor social como centro de contemplación, pero también ayuda a la “regulación de la temperatura de la ciudad por el efecto de las islas de calor. Además, es importante en el manejo del material particulado que captan las hojas de los árboles”.
Para Andrade, proyectar el parque para los próximos 100 años “se puede, pero no es fácil”. Sin embargo, señala que esto tiene que ser con la “ayuda de la ciudadanía”.
Cristián Monckeberg, ministro de Vivienda y Urbanismo, explica que “para eso hemos ido adoptando una serie de medidas que aporten en el cuidado, conservación y mantención de especies”.
Paulette I. Naulin, académica de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, señala que lo planteado es “bien desafiante, porque el agua claramente va a ser cada vez más restrictiva. Si somos un poco más ambiciosos deberíamos ir hacia la reutilización de las aguas en toda la ciudad”.

Fuente: La Tercera, Lunes 14 de Octubre de 2019

LA TERCERA – Mantener un pulmón verde en la capital es, sin duda, más difícil que hace 20 años. La falta de precipitaciones complica la mantención de cualquiera de estos espacios, particularmente de los grandes. En ese escenario, el Parque Metropolitano (Parquemet), de 102 años de existencia y 737 hectáreas, se erige como una opción -para muchos la principal- de poder entregar una mejor calidad de vida a los habitantes de Santiago. Y frente al desafío de proyectarlo a los próximos 100 años hay dos ejes centrales: su reforestación y un sistema de riego eficiente.
Durante 2019 se han plantado más de nueve mil especies nativas con una genética adaptada a la falta de agua. A eso se suma la incorporación de un gel hidratante en el piso, para retener el agua, y la incorporación de técnicas de riego por goteo, para abarcar zonas localizadas. También se revisa el pronóstico meteorológico para anticipar olas de calor y evitar incendios con el sistema de riego.
Otro punto fundamental es la reposición completa de la matriz de distribución de agua, la que abastece a cada punto del Parquemet. Se han intervenido más de 6 km y en diciembre se culminaría el último tramo, de 900 m.
De ahí también la importancia de la matriz de riego ubicada en el Bosque Santiago, en Huechuraba (ver infografía), que incluye cañerías, tuberías, dos estanques y plantas de filtración para disminuir los sedimentos que trae el agua y mejorar su calidad. El 22 de noviembre de este año debería finalizar la instalación de 2.900 m de tubería de distribución de agua.
A lo anterior se suman dos proyectos que se están analizando: generar agua potable para la propia utilización del parque en las instalaciones públicas y la generación de energía limpia, a través del agua, junto con iluminación fotovoltaica.
Martín Andrade, director de Parquemet, explica que el cerro tiene un valor social como centro de contemplación, pero también ayuda a la “regulación de la temperatura de la ciudad por el efecto de las islas de calor. Además, es importante en el manejo del material particulado que captan las hojas de los árboles”.
Para Andrade, proyectar el parque para los próximos 100 años “se puede, pero no es fácil”. Sin embargo, señala que esto tiene que ser con la “ayuda de la ciudadanía”.
Cristián Monckeberg, ministro de Vivienda y Urbanismo, explica que “para eso hemos ido adoptando una serie de medidas que aporten en el cuidado, conservación y mantención de especies”.
Paulette I. Naulin, académica de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, señala que lo planteado es “bien desafiante, porque el agua claramente va a ser cada vez más restrictiva. Si somos un poco más ambiciosos deberíamos ir hacia la reutilización de las aguas en toda la ciudad”.

Fuente: La Tercera, Lunes 14 de Octubre de 2019

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