Martes, Junio 15, 2021

Contaminación acústica por automóviles y motos: ¿Un contaminante invisible?

EL MOSTRADOR – En Santiago, según el Ministerio del Medio Ambiente, el 19% de la población se encuentra potencialmente expuesta durante el día a niveles de ruido inaceptables.

El ruido ambiental se considera como contaminación acústica y perjudica a muchas personas, generando sordera como estrés e irritación mental. Una polución que, no obstante, no tiene un efecto acumulativo en el medio, pero que, según expertos, sí puede tener un efecto acumulativo en la salud. En Santiago, según el Ministerio del Medio Ambiente, el 19% de la población se encuentra potencialmente expuesta durante el día a niveles de ruido inaceptables.

La contaminación acústica es una de las poluciones que más afecta para la salud tanto auditiva como mental. Un tipo de contaminación que es compleja de medir y que no deja residuos como lo que es la contaminación química o hídrica.

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, algunos estudios afirman que el tránsito vehicular es responsable de más del 70% del ruido ambiental en la ciudad, lo que, según se informa, puede depender de factores como características de las vías, tipo de vehículo entre ellos livianos, pesados o motocicletas y de las condiciones de utilización de la bocina, del estado de la infraestructura urbana, entre otros.

Es por esto por lo que este tipo de contaminación repercute en la salud tanto auditiva como mental de muchas personas. Una extensa exposición al ruido podría enfrentarse a efectos fisiológicos como la pérdida de la audición o bien, tinnitus, que se asocia a constantes zumbidos en los oídos.

Contaminación acústica y su efecto en la salud mental

La Organización Mundial de la Salud indicó que el ruido es una amenaza grave para la salud humana que genera estrés, perturba el sueño e incluso causa enfermedades cardiovasculares. En cuando al ruido de vehículos, es un problema de contaminación que últimamente ha afectado exponencialmente a la salud mental de las personas.
Según la psicóloga clínica de Psyalive.com, Natalia Mendel, explica que esto en consecuencia afecta en síntomas tales como irritación mental, de comunicación como también llegar a confusiones.

“También puede ser en la coordinación motora y sentido de la orientación, cefalea, produce también concentración reducida por la exposición a este tipo de contaminación”, detalla la experta.

De acuerdo con la experta en psicología clínica, un trabajador lo que necesita es una capacitación dónde se informe de estos efectos estresores y la empresa pueda brindar técnicas para reducir sus efectos.

“Controlar los tiempos de exposición, si además se hacen prueba de manejo es lo ideal para observar la habituación a estos y reducir accidentes u eventos laborales, lo que también implica que el daño/pérdida de audición por la contaminación acústica la persona”, señala Natalia.

Por otro lado, el ruido ambiente por contaminación acústica altera el sueño, ya que es un proceso de alta organización. “Si la persona ya experimenta los síntomas mencionados, de mantenerse este tipo de contaminación o la exposición fue muy intensa y repentina, a nivel del organismo se reportan efectos como aumento de frecuencia cardíaca, movimiento corporal variado, cambios en la respiración, molestias estomacales, etc., lo que lleva como consecuencia que al no poder relajarse y muchas personas opten por automedicarse para regular el sueño, lo que no es recomendable, y se necesite diagnóstico con un especialista”, señala. Mendel

Ruido ambiente, una amenaza para la audición

En Chile, el 50% de las denuncias ambientales recibidas por la Superintendencia del Medio Ambiente corresponden al contaminante ruido. De acuerdo con una encuesta que el Ministerio del Medio Ambiente,realizaron el año 2018, el 5% de los encuestados indica que el principal problema que los afecta es el ruido, después de la contaminación del aire, basura y agua.

El doctor Christian Olavarría, especializado en otorrinolaringología, declara que el ruido ambiental siempre ha sido un problema en las grandes ciudades y lamentablemente somos menos conscientes de su peligro, aunque posiblemente por falta de información. “La exposición a ruido produce no solo eventual daño a nivel auditivo sino también a nivel psicológico, aumentando niveles de estrés, insomnio, entre otros”, señala.

“A nivel auditivo la exposición a ruidos fuertes, o exposición prolongada, aunque no sean ruidos tan intensos, puede causar pérdida auditiva transitoria y si el estímulo del ruido persiste, puede ser permanente”, expone el especialista de Clínica Santa María.

“Uno de los síntomas de daño auditivo incipiente puede ser la presencia de tinnitus, que es la percepción de un ruido o campanilleo en los oídos, también puede haber sensación de abombamiento de los oídos o incluso mareos. En general el ruido al que nos exponemos en la calle es variable”, explica, en base a las consecuencias en que puede repercutir a la audición.

Según el doctor Olavarría, explica que una exposición sobre 80 decibeles por más de 8 horas ya podría ser nociva para el oído, “Y mientras más fuerte el ruido se necesita menos tiempo de exposición para dañarse”, finaliza.

Por último, la OCDE define como aceptables e inaceptables los niveles de decibeles, tanto para el periodo diurno como nocturno, lo que significa aceptable a menos de 65 db durante el día y menor a 55 db por la noche.

Ver artículo

Fuente: El Mostrador, Jueves 03 de Junio de 2021

EL MOSTRADOR – En Santiago, según el Ministerio del Medio Ambiente, el 19% de la población se encuentra potencialmente expuesta durante el día a niveles de ruido inaceptables.

El ruido ambiental se considera como contaminación acústica y perjudica a muchas personas, generando sordera como estrés e irritación mental. Una polución que, no obstante, no tiene un efecto acumulativo en el medio, pero que, según expertos, sí puede tener un efecto acumulativo en la salud. En Santiago, según el Ministerio del Medio Ambiente, el 19% de la población se encuentra potencialmente expuesta durante el día a niveles de ruido inaceptables.

La contaminación acústica es una de las poluciones que más afecta para la salud tanto auditiva como mental. Un tipo de contaminación que es compleja de medir y que no deja residuos como lo que es la contaminación química o hídrica.

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, algunos estudios afirman que el tránsito vehicular es responsable de más del 70% del ruido ambiental en la ciudad, lo que, según se informa, puede depender de factores como características de las vías, tipo de vehículo entre ellos livianos, pesados o motocicletas y de las condiciones de utilización de la bocina, del estado de la infraestructura urbana, entre otros.

Es por esto por lo que este tipo de contaminación repercute en la salud tanto auditiva como mental de muchas personas. Una extensa exposición al ruido podría enfrentarse a efectos fisiológicos como la pérdida de la audición o bien, tinnitus, que se asocia a constantes zumbidos en los oídos.

Contaminación acústica y su efecto en la salud mental

La Organización Mundial de la Salud indicó que el ruido es una amenaza grave para la salud humana que genera estrés, perturba el sueño e incluso causa enfermedades cardiovasculares. En cuando al ruido de vehículos, es un problema de contaminación que últimamente ha afectado exponencialmente a la salud mental de las personas.
Según la psicóloga clínica de Psyalive.com, Natalia Mendel, explica que esto en consecuencia afecta en síntomas tales como irritación mental, de comunicación como también llegar a confusiones.

“También puede ser en la coordinación motora y sentido de la orientación, cefalea, produce también concentración reducida por la exposición a este tipo de contaminación”, detalla la experta.

De acuerdo con la experta en psicología clínica, un trabajador lo que necesita es una capacitación dónde se informe de estos efectos estresores y la empresa pueda brindar técnicas para reducir sus efectos.

“Controlar los tiempos de exposición, si además se hacen prueba de manejo es lo ideal para observar la habituación a estos y reducir accidentes u eventos laborales, lo que también implica que el daño/pérdida de audición por la contaminación acústica la persona”, señala Natalia.

Por otro lado, el ruido ambiente por contaminación acústica altera el sueño, ya que es un proceso de alta organización. “Si la persona ya experimenta los síntomas mencionados, de mantenerse este tipo de contaminación o la exposición fue muy intensa y repentina, a nivel del organismo se reportan efectos como aumento de frecuencia cardíaca, movimiento corporal variado, cambios en la respiración, molestias estomacales, etc., lo que lleva como consecuencia que al no poder relajarse y muchas personas opten por automedicarse para regular el sueño, lo que no es recomendable, y se necesite diagnóstico con un especialista”, señala. Mendel

Ruido ambiente, una amenaza para la audición

En Chile, el 50% de las denuncias ambientales recibidas por la Superintendencia del Medio Ambiente corresponden al contaminante ruido. De acuerdo con una encuesta que el Ministerio del Medio Ambiente,realizaron el año 2018, el 5% de los encuestados indica que el principal problema que los afecta es el ruido, después de la contaminación del aire, basura y agua.

El doctor Christian Olavarría, especializado en otorrinolaringología, declara que el ruido ambiental siempre ha sido un problema en las grandes ciudades y lamentablemente somos menos conscientes de su peligro, aunque posiblemente por falta de información. “La exposición a ruido produce no solo eventual daño a nivel auditivo sino también a nivel psicológico, aumentando niveles de estrés, insomnio, entre otros”, señala.

“A nivel auditivo la exposición a ruidos fuertes, o exposición prolongada, aunque no sean ruidos tan intensos, puede causar pérdida auditiva transitoria y si el estímulo del ruido persiste, puede ser permanente”, expone el especialista de Clínica Santa María.

“Uno de los síntomas de daño auditivo incipiente puede ser la presencia de tinnitus, que es la percepción de un ruido o campanilleo en los oídos, también puede haber sensación de abombamiento de los oídos o incluso mareos. En general el ruido al que nos exponemos en la calle es variable”, explica, en base a las consecuencias en que puede repercutir a la audición.

Según el doctor Olavarría, explica que una exposición sobre 80 decibeles por más de 8 horas ya podría ser nociva para el oído, “Y mientras más fuerte el ruido se necesita menos tiempo de exposición para dañarse”, finaliza.

Por último, la OCDE define como aceptables e inaceptables los niveles de decibeles, tanto para el periodo diurno como nocturno, lo que significa aceptable a menos de 65 db durante el día y menor a 55 db por la noche.

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Fuente: El Mostrador, Jueves 03 de Junio de 2021

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