Jueves, Enero 26, 2023

Conectividad: las redes 5G como oportunidad en el sector industrial energético

REVISTA ELECTRICIDAD – Tecnología 5G, innovación, marco regulatorio, descaborbonización, almacenamiento y otros tópicos abordó César López, Telecom Sales Manager SSA en Vertiv en entrevista con ELECTRICIDAD, donde destacó la oportunidad que tiene esta tecnología para el sector energético, con el propósito de mejorar procesos y cómo puede ayudar con los objetivos de descarbonización del país.

El especialista adelanta que estas tecnologías de conexión ayudarán al acceso de nuevas tecnologías e innovaciones en la industria energética afirmando que el primer paso se enfoca en combinar el consumo energético con energías 100% renovables, y capitalizar las nuevas tecnologías de infraestructura para mejorar el consumo y reducir la dependencia de sistemas de gerenciamiento térmico con uso intensivo de agua.

¿De qué manera las redes 5G podrían mejorar el consumo energético?

La red 5G será la tecnología de comunicaciones más transformadora de esta generación, permitiendo un universo de servicios nuevos, que incluyen avanzadas capacidades de gestión de la energía que serán críticas para hacer frente a los desafíos de sostenibilidad.

Las estimaciones (tenemos que ver a quien se lo asignamos) sugieren que las redes 5G pueden ser hasta un 90% más eficientes por unidad de tráfico que las predecesoras 4G. Sin embargo, estas requieren mucha más energía debido a la mayor densidad de red, la alta dependencia en infraestructura y sistemas de TI, así como el mayor uso de la red y el acelerado crecimiento en el tráfico.

Un informe realizado por la consultora de telecomunicaciones STL Partners y Vertiv, llamado “¿Por qué la Gestión de la Energía es crítica para el éxito de la 5G?”, concluye que los operadores de telecomunicaciones deben enfrentar estos retos de dos maneras: adoptando buenas prácticas de eficiencia energética en sus redes, y animando a sus clientes a adoptar servicios que permitan el uso de la red para reducir, tanto las emisiones como su consumo. en todos los ámbitos de la vida.

STL Partners prevé que el tráfico global de la red 5G superará a la 3G/4G para 2025, lo cual hará que la sostenibilidad se convierta en una prioridad urgente para los operadores. De hecho, el 40% de las empresas encuestadas consideró que la eficiencia energética debería ser la primera o segunda prioridad para los operadores de telecomunicaciones a la hora de implementar las redes 5G.

Uno de sus grandes aportes en pro de la eficiencia es el seguimiento, ya que el uso de energía se puede monitorear y reducir. Con una gestión inteligente de la carga integrada en su infraestructura de potencia, los operadores pueden comprender mejor la variabilidad de la carga y conocer dónde se consume la potencia, justo en el disyuntor o fusible.

La tecnología 5G también permitirá la conectividad entre millones de dispositivos, y con ello el IOT Internet de las cosas se implementará con mucha fuerza. En este escenario la gestión de la energía será primordial, controlando y automatizando la operación de las máquinas en sus curvas de máxima eficiencia, lo cual tendrá impactos positivos en el consumo eléctrico/energético y por consiguiente menor impacto ambiental.

Otro punto para considerar es la transición de baterías de plomo a baterías de litio. Esto tendrá un efecto positivo en el consumo energético, ya que el uso de batería de iones de litio reduce la capacidad del aire acondicionado o eliminarla en los ambientes técnicos.

En concreto, creo que es una gran oportunidad abordar el tema de la eficiencia energética previo a la implementación de la 5G, desde la etapa de diseño de la red.

¿Cómo el creciente mercado de las redes de conexión podría permitir nuevas tecnologías e innovaciones en el sector industrial energético?

En pleno crecimiento de la conectividad, y con ello el crecimiento del volumen y la velocidad de los datos en las redes, la industria de los centros de datos y redes de telecomunicaciones seguirá en aumento para satisfacer la demanda.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones de las Naciones Unidas (“UIT”), estimó, en diciembre 2019, que el tráfico móvil se multiplicará entre 10 a 100 veces entre 2020 y 2030. Así, por ejemplo, en la actualidad están en construcción un estimado de 2.9 gigavatios de nueva capacidad en centros de datos.

Algunos operadores de centros de datos ya fijaron ambiciosos objetivos de sostenibilidad para sus organizaciones, los que incluyen alcanzar cero emisiones netas de carbono y cero consumos netos de agua en los próximos 10 años. A medida que tratan de alcanzar estos objetivos, están trazando un rumbo para el resto de la industria y aprovechan su escala para agilizar el avance de las tecnologías que permiten operaciones más sostenibles.

El rumbo es claro. Para estos innovadores, el primer paso se enfoca en combinar el consumo energético con energías 100% renovables, y capitalizar las nuevas tecnologías de infraestructura para mejorar el consumo y reducir la dependencia de sistemas de gerenciamiento térmico con uso intensivo de agua.

El próximo paso en el viaje hacia operaciones con cero emisiones netas es reducir la dependencia de la red eléctrica, la que probablemente continúe dependiendo de fuentes de energía basadas en carbono, en un futuro no muy lejano.

La combinación de Celdas de Combustible, Almacenamiento de energía de larga duración y Sistemas inteligentes de gestión de potencia, contribuirán con la transformación de una energía proveniente de la red eléctrica a energía renovable, generada localmente, viable y económicamente atractiva.

¿De qué manera un marco regulatorio podría beneficiar y potenciar la implementación de redes 5G?

En nuestro continente, los gobiernos centrales y locales juegan un papel primordial en la implementación exitosa de 5G. No sólo son cruciales al preparar y lanzar las licitaciones o las autorizaciones para las nuevas tecnologías, sino también al ejecutar nuevas leyes o modificaciones de las legislaciones actuales para la instalación de antenas 5G.

Los estándares normativos para los servicios de telecomunicaciones en los países latinoamericanos están desactualizados en lo relacionado con estas redes. Por lo tanto, deben actualizarse para garantizar los niveles de servicio y asegurarse de que las compañías operadoras no sacrifiquen calidad en su carrera por competir.

Se hace necesario impulsar la creación oportuna de nueva legislación, robusta y flexible, que vaya a la par de la implementación 5G, regulando aspectos relevantes para garantizar un uso adecuado de las nuevas tecnologías, entre los cuales se destacan la supervisión y acción humana, la transparencia y trazabilidad, y la asignación de la correspondiente responsabilidad, pero también el acceso y la cobertura de los servicios para toda la población.

En el caso de Chile, este proceso va mucho más avanzado, incluso ya aspira a ser un hub digital para la región, por eso se propuso ser el primer país latinoamericano en ofrecer 5G a nivel comercial. No obstante, es importante considerar que una adopción completa involucra superar diversos desafíos y tardará, al menos, hasta 2025.

¿Cómo las redes 5G podrían ayudar a los objetivos de transición energética y los objetivos de descarbonización?

Para alcanzar un progreso significativo en el frente de la sostenibilidad, debemos pensar en cambios más fundamentales en nuestra industria. Esto incluye todo, desde el diseño de las redes de telecomunicaciones y los centros de datos, hasta la adopción de soluciones de energías alternativas, como solar, baterías de iones de litio y otras tecnologías.

Tal como lo hemos indicado anteriormente, la combinación de celdas de combustible, almacenamiento de energía de larga duración y sistemas inteligentes de gestión de potencia, contribuirán con la transformación de una energía proveniente de la red eléctrica con carbón a otras fuentes de generación de energía, para así contribuir con la transición energética y descarbonización.

Desde centros de datos de hiperescala hasta centros de datos modulares (implementados en el borde de la red de telecomunicaciones) se preparan para recibir la tecnología 5G. Los usuarios y operadores buscan nuevas formas para reducir el consumo energético y agilizar el uso de tecnologías de IA para automatizar los principales procesos. La llegada de las redes 5G en 2022 es uno de los impulsores más importantes de esta evolución. En esa línea, Vertiv está enfocada en llevar al mercado innovadoras tecnologías de soporte, ofreciendo soluciones eficientes y disponibles para abordar los retos a los que se enfrentan los centros de datos modernos.

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Fuente: Revista Electricidad, Martes 8 de Febrero de 2022

REVISTA ELECTRICIDAD – Tecnología 5G, innovación, marco regulatorio, descaborbonización, almacenamiento y otros tópicos abordó César López, Telecom Sales Manager SSA en Vertiv en entrevista con ELECTRICIDAD, donde destacó la oportunidad que tiene esta tecnología para el sector energético, con el propósito de mejorar procesos y cómo puede ayudar con los objetivos de descarbonización del país.

El especialista adelanta que estas tecnologías de conexión ayudarán al acceso de nuevas tecnologías e innovaciones en la industria energética afirmando que el primer paso se enfoca en combinar el consumo energético con energías 100% renovables, y capitalizar las nuevas tecnologías de infraestructura para mejorar el consumo y reducir la dependencia de sistemas de gerenciamiento térmico con uso intensivo de agua.

¿De qué manera las redes 5G podrían mejorar el consumo energético?

La red 5G será la tecnología de comunicaciones más transformadora de esta generación, permitiendo un universo de servicios nuevos, que incluyen avanzadas capacidades de gestión de la energía que serán críticas para hacer frente a los desafíos de sostenibilidad.

Las estimaciones (tenemos que ver a quien se lo asignamos) sugieren que las redes 5G pueden ser hasta un 90% más eficientes por unidad de tráfico que las predecesoras 4G. Sin embargo, estas requieren mucha más energía debido a la mayor densidad de red, la alta dependencia en infraestructura y sistemas de TI, así como el mayor uso de la red y el acelerado crecimiento en el tráfico.

Un informe realizado por la consultora de telecomunicaciones STL Partners y Vertiv, llamado “¿Por qué la Gestión de la Energía es crítica para el éxito de la 5G?”, concluye que los operadores de telecomunicaciones deben enfrentar estos retos de dos maneras: adoptando buenas prácticas de eficiencia energética en sus redes, y animando a sus clientes a adoptar servicios que permitan el uso de la red para reducir, tanto las emisiones como su consumo. en todos los ámbitos de la vida.

STL Partners prevé que el tráfico global de la red 5G superará a la 3G/4G para 2025, lo cual hará que la sostenibilidad se convierta en una prioridad urgente para los operadores. De hecho, el 40% de las empresas encuestadas consideró que la eficiencia energética debería ser la primera o segunda prioridad para los operadores de telecomunicaciones a la hora de implementar las redes 5G.

Uno de sus grandes aportes en pro de la eficiencia es el seguimiento, ya que el uso de energía se puede monitorear y reducir. Con una gestión inteligente de la carga integrada en su infraestructura de potencia, los operadores pueden comprender mejor la variabilidad de la carga y conocer dónde se consume la potencia, justo en el disyuntor o fusible.

La tecnología 5G también permitirá la conectividad entre millones de dispositivos, y con ello el IOT Internet de las cosas se implementará con mucha fuerza. En este escenario la gestión de la energía será primordial, controlando y automatizando la operación de las máquinas en sus curvas de máxima eficiencia, lo cual tendrá impactos positivos en el consumo eléctrico/energético y por consiguiente menor impacto ambiental.

Otro punto para considerar es la transición de baterías de plomo a baterías de litio. Esto tendrá un efecto positivo en el consumo energético, ya que el uso de batería de iones de litio reduce la capacidad del aire acondicionado o eliminarla en los ambientes técnicos.

En concreto, creo que es una gran oportunidad abordar el tema de la eficiencia energética previo a la implementación de la 5G, desde la etapa de diseño de la red.

¿Cómo el creciente mercado de las redes de conexión podría permitir nuevas tecnologías e innovaciones en el sector industrial energético?

En pleno crecimiento de la conectividad, y con ello el crecimiento del volumen y la velocidad de los datos en las redes, la industria de los centros de datos y redes de telecomunicaciones seguirá en aumento para satisfacer la demanda.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones de las Naciones Unidas (“UIT”), estimó, en diciembre 2019, que el tráfico móvil se multiplicará entre 10 a 100 veces entre 2020 y 2030. Así, por ejemplo, en la actualidad están en construcción un estimado de 2.9 gigavatios de nueva capacidad en centros de datos.

Algunos operadores de centros de datos ya fijaron ambiciosos objetivos de sostenibilidad para sus organizaciones, los que incluyen alcanzar cero emisiones netas de carbono y cero consumos netos de agua en los próximos 10 años. A medida que tratan de alcanzar estos objetivos, están trazando un rumbo para el resto de la industria y aprovechan su escala para agilizar el avance de las tecnologías que permiten operaciones más sostenibles.

El rumbo es claro. Para estos innovadores, el primer paso se enfoca en combinar el consumo energético con energías 100% renovables, y capitalizar las nuevas tecnologías de infraestructura para mejorar el consumo y reducir la dependencia de sistemas de gerenciamiento térmico con uso intensivo de agua.

El próximo paso en el viaje hacia operaciones con cero emisiones netas es reducir la dependencia de la red eléctrica, la que probablemente continúe dependiendo de fuentes de energía basadas en carbono, en un futuro no muy lejano.

La combinación de Celdas de Combustible, Almacenamiento de energía de larga duración y Sistemas inteligentes de gestión de potencia, contribuirán con la transformación de una energía proveniente de la red eléctrica a energía renovable, generada localmente, viable y económicamente atractiva.

¿De qué manera un marco regulatorio podría beneficiar y potenciar la implementación de redes 5G?

En nuestro continente, los gobiernos centrales y locales juegan un papel primordial en la implementación exitosa de 5G. No sólo son cruciales al preparar y lanzar las licitaciones o las autorizaciones para las nuevas tecnologías, sino también al ejecutar nuevas leyes o modificaciones de las legislaciones actuales para la instalación de antenas 5G.

Los estándares normativos para los servicios de telecomunicaciones en los países latinoamericanos están desactualizados en lo relacionado con estas redes. Por lo tanto, deben actualizarse para garantizar los niveles de servicio y asegurarse de que las compañías operadoras no sacrifiquen calidad en su carrera por competir.

Se hace necesario impulsar la creación oportuna de nueva legislación, robusta y flexible, que vaya a la par de la implementación 5G, regulando aspectos relevantes para garantizar un uso adecuado de las nuevas tecnologías, entre los cuales se destacan la supervisión y acción humana, la transparencia y trazabilidad, y la asignación de la correspondiente responsabilidad, pero también el acceso y la cobertura de los servicios para toda la población.

En el caso de Chile, este proceso va mucho más avanzado, incluso ya aspira a ser un hub digital para la región, por eso se propuso ser el primer país latinoamericano en ofrecer 5G a nivel comercial. No obstante, es importante considerar que una adopción completa involucra superar diversos desafíos y tardará, al menos, hasta 2025.

¿Cómo las redes 5G podrían ayudar a los objetivos de transición energética y los objetivos de descarbonización?

Para alcanzar un progreso significativo en el frente de la sostenibilidad, debemos pensar en cambios más fundamentales en nuestra industria. Esto incluye todo, desde el diseño de las redes de telecomunicaciones y los centros de datos, hasta la adopción de soluciones de energías alternativas, como solar, baterías de iones de litio y otras tecnologías.

Tal como lo hemos indicado anteriormente, la combinación de celdas de combustible, almacenamiento de energía de larga duración y sistemas inteligentes de gestión de potencia, contribuirán con la transformación de una energía proveniente de la red eléctrica con carbón a otras fuentes de generación de energía, para así contribuir con la transición energética y descarbonización.

Desde centros de datos de hiperescala hasta centros de datos modulares (implementados en el borde de la red de telecomunicaciones) se preparan para recibir la tecnología 5G. Los usuarios y operadores buscan nuevas formas para reducir el consumo energético y agilizar el uso de tecnologías de IA para automatizar los principales procesos. La llegada de las redes 5G en 2022 es uno de los impulsores más importantes de esta evolución. En esa línea, Vertiv está enfocada en llevar al mercado innovadoras tecnologías de soporte, ofreciendo soluciones eficientes y disponibles para abordar los retos a los que se enfrentan los centros de datos modernos.

Ver artículo

Fuente: Revista Electricidad, Martes 8 de Febrero de 2022

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