Miércoles, Mayo 12, 2021

Concepción ya no quiere más tacos

DIARIO CONCEPCIÓN – Si hablamos de congestión vehicular, claramente, estamos hablando de la capital penquista. Tucapel, entre Los Carreras y Las Heras, avenida Juan Bosco, el acceso a Collao, el ingreso a los puentes en Los Carrera, rotonda General Bonilla y la autopista El Trébol son sólo algunos de los puntos de reducida circulación de Concepción.

De hecho, ya muchos conductores que tienen que soportar, incluso, en verano la congestión vehicular han denominado a la Concepción como la capital de los tacos, donde la falta de infraestructura, sumado al aumento del parque vehicular en 8% anual y al deficiente servicio que ofrece la locomoción pública son factores que aumentan la congestión.

“Todos los días el ingreso a los puentes es una complicación, Concepción más que la capital regional parece la capital de los tacos”, aseguró Juan Heredia vecino de San Pedro de la Paz que cada día se traslada a Concepción para trabajar.

El caso de Heredia es uno de muchos, sobre todo, si consideramos que según el INE la provincia de Concepción tiene 256 mil 146 vehículos motorizados, cifra muy distinta a la que había en 2002 en toda la Región, que sumaba sólo 197 mil 293 unidades.

El aumento de compra de vehículos particulares revela que la comunidad exige comodidad y seguridad para trasladarse, factores que no entrega por la locomoción pública que, a pesar de haber mejorado los tiempos de desplazamiento gracias a los corredores de transporte, tiene un estándar bajo.

Puentes y Los Carrera

Bernardo Suazo, decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, calificó el acceso a los puentes Llacolén y Chacabuco desde Concepción como imposible en las horas pick.

Explicó que la falla en los puentes se debe a tres factores. El primero es la falta del puente Industrial, lo que concentra flujos que van hacia Coronel en los tres viaductos existentes. Un segundo factor es el nudo y ancho de las vías de acceso al puente Chacabuco, así como la multiplicidad de flujos y el viraje a izquierda en acceso al Llacolén desde Prat, constituyen, según Suazo, verdaderos cuellos de botella que impiden una circulación adecuada.

El tercer factor que indicó es la falta de soluciones integradas y complementarias en los tres ingresos a los viaductos. “La solución podría ser mejorar los nudos de acceso y salida de los puentes existentes y, sobretodo, construir el Industrial lo antes posible”.

De hecho, destacó que habría sido más eficiente construir el Industrial antes que el Chacabuco, pero que la autoridad de la época no escuchó las sugerencias de los técnicos (arquitectos, urbanistas e ingenieros) que después del terremoto hicieron pública su opinión e instaron a la Intendenta (Jacqueline van Rysselberghe) y al gabinete local a priorizar la construcción del Industrial antes que el Chacabuco”, sentenció.

Suazo recordó que cuando Ricardo Lagos era ministro de Obras Públicas, MOP, definieron ubicar el Llacolén en la prolongación de Los Carrera, a pesar que en ese momento el Colegio de Arquitectos de Concepción indicó que lo ideal era que se levantara en la prolongación de Manuel Rodríguez, pues tenía ventajas sobre la idea del MOP.

“Manuel Rodríguez es una vía ubicada en el perímetro del casco central, lo que permitía disgregar flujos y no cortar la ciudad en dos, cual carretera Norte-Sur de Santiago, como pasa con Los Carrera considerando que es la avenida que cruza la ciudad empalmando con el acceso norte y llegando hasta Lebu. Segundo porque las riberas del Bío Bío quedan más cerca desde Manuel Rodríguez, y tercero porque se podía ver la posibilidad de una solución integral con un puente paralelo o junto al ferroviario como una nueva solución para ambos sistemas de transporte”.

Sin embargo, la respuesta del MOP de la época fue que el puente iba en la prolongación de Los Carrera o la intercomuna quedaba sin viaducto. “Esto significó que a pesar del ensanche de Los Carrera que esperamos casi 30 años, la vía quedó colapsada en poco tiempo y ahora debemos soportar continuos tacos que separan la ciudad en dos, en el sentido norte-sur”.

Soluciones que se vislumbran

La ingeniero civil, especialista en Transportes, Solange Loyer, explicó que la congestión que se produce en Los Carrera y en Víctor Lamas a la altura de Prat para ingresar a los puentes se genera por una falla de conectividad con la red que está al otro lado de la línea férrea.

“El problema es que para acceder a los puentes o a la costanera desde Concepción tienes sólo dos vías, generándose cuellos de botella que se traducen en la congestión de Los Carrera a esa altura, Serrano y calles aledañas al supermercado Unimarc para la gente que va a San Pedro. La solución pasa por mejorar la conectividad de la red con la costanera, lo que puede ser con más vías que lleguen a ella o soterrando la línea férrea y mejorando los accesos a los puentes.”.

Generar más cruces de línea férrea, ya sea a nivel o desnivel, o bien, directamente soterrarla son las dos alternativas que, según Loyer, mejorarían la conectividad de la red. Destacó que el soterramiento de la vía férrea tiene múltiples ventajas desde el punto de vista urbano, no sólo mejorar la conectividad. “La línea férrea corta la ciudad, impidiendo el crecimiento homogéneo a ambos lados, luego del punto de vista urbano y de movilidad soterrarla tiene muchas ventajas. Ahora del punto de vista técnico hay que estudiarlo por un tema de costos”.

Comentó que un metro es un tren urbano y el Biotrén de alguna manera está funcionando como uno, pero de acercamiento porque no cruza la ciudad y en la medida que aumenten las estaciones va a tener un mayor uso.

Para el presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción, la solución a la congestión penquista es un metro, iniciativa que están impulsando como gremio y en la que están dispuestos a colaborar desde el punto de vista técnico que solucionen el paso de la vía férrea, sobre todo, si se consideran que existen múltiples proyectos inmobiliarios para San Pedro de la Paz con más de siete mil viviendas para este año. Eso sí, destacó que aún falta construir el puente ferroviario para que el Biotrén pueda aumentar frecuencias.

Metro no es la panacea

Loyer advirtió que un metro que cruce la ciudad tendría un alto costo, y no es la única solución para el problema, ya que por ejemplo, mejorar la operación y diseño del sistema de transporte público y generar un corredor que cruce la ciudad puede resolver el problema a un costo e impacto mucho menor.

Destacó como ejemplo de ello a Curitiba, Brasil, donde mejoraron su sistema de transporte público, simulando las ventajas de un metro. “El metro tiene vías prioritarias, acceso más rápido, lo que no ocurre con nuestras micros. El diseño de los paraderos y vehículos, así como la modalidad de pago afectan directamente la velocidad con la que accedes al bus, son muchas las cosas que se pueden mejorar sin el costo que implica el metro, el metro no es la panacea. Luego la próxima licitación de transporte público puede ser crucial, pero hay que ser creativos y atreverse a generar cambios profundos en nuestro sistema actual”.

Tucapel

Otro problema, quizás menor y de más fácil solución lo constituye la congestión en calle Tucapel entre Los Carrera y Las Heras, principalmente, generada por largas paradas de buses que van hacia la provincia de Arauco.

Loyer sentenció que muchas veces la congestión es básicamente generada por cómo opera el paradero de buses. “En el corto plazo la solución es que tenga mayor fiscalización, pero la idea es que tenga una solución autónoma y perdurable en el tiempo. El problema es que ese paradero funciona como un terminal, y malamente. Generar paraderos cercanos podría ser una solución, como la propuesta de extender la ruta por Los Carrera hasta Lincoyán, ya que va a distribuir las paradas en más puntos”.

Collao

Si bien, el sector Collao en los últimos años muestra un aumento de densidad habitacional importante, y en el lugar existen equipamientos como el Estadio y el Gimnasio Municipal, más el Terminal de Buses, que en días feriados o de eventos demandan gran parte de la capacidad de las vías, los cambios en estas aún no llegan.

De hecho, Loyer calificó como totalmente superada la capacidad de la intersección de Plaza Acevedo con el ingreso al sector Collao, agregó que la solución pasa por generar un desnivel o reasignar el flujo por otras rutas, aunque sería una solución más difícil.

Para Suazo es importante realizar la remodelación del par vial Collao – Novoa. “Esto es importantísimo y en especial rediseñar los extremos que están en la Plaza Acevedo y en la Universidad del Bío Bío. En ambos confluyen flujos y se producen conexiones hacia otros sectores de la ciudad que obligan a generar nudos viales importantes que resuelvan todos los virajes y conexiones”. dijo.

Durán indicó que ya se está trabajando en nuevos proyectos para la salida hacia Cabrero, situación que obligará a la nueva administración a analizar los proyectos desde la Región. “Hay dos paños grandes de Constructora Galilea y de Valmar que han comprado grandes extensiones hacia Cabrero. Por lo tanto, en ese sector vamos a tener una nueva Ruta 160”.

Para el presidente del gremio un metro para Concepción también lograría terminar con la congestión hacia Collao, pues visualizan que el mismo Biotrén podría extender sus servicios hasta la Universidad del Bío Bío. “Descongestiona, la gente va a dejar el auto, si tiene un transporte público de calidad. La clave está en pensar cuál es el transporte público que requiere la ciudad para los próximos 30 o 40 años, tal como lo hizo Santiago”.
Suazo manifestó que en materia de congestión la autoridad sólo se dedica a resolver la contingencia, puntos conflictivos de la mejor forma posible, sin muchas veces tener una mirada sistémica que involucre todos los sistemas de transporte para lograr así la integración de éstos.

Concluyó con que se hace indispensable tener una mirada sistémica para buscar alternativas acordes a la realidad que vivimos y a los futuros escenarios. “Por lo mismo, estoy de acuerdo que es el momento de pensar en un metro para Concepción y en el futuro para la intercomuna. Un Metro debe pensarse con años de anticipación. Santiago empezó a planificar el metro 20 años antes y creo que a Concepción le ha llegado la hora, esperando que en el mediano plazo se concreten las obras necesarias”.

Iniciativas gubernamentales

El seremi de Transportes, César Arriagada, destacó que se están desarrollando una serie de proyectos para disminuir la congestión en Concepción. En mayo se licitará un estudio para remodelar la autopista el Trébol, arteria usada por 4.600 vehículos en hora punta. Se espera soterrar un tramo de la vía frente al mall, ensanchar los enlaces, crear aceras y ciclovías para favorecer los modos de desplazamiento. Obra que tendría un costo cercano a los 51 millones de dólares.

En tanto, las faenas del soterramiento de Bonilla continuarán por seis meses para lograr resolver el flujo desde Talcahuano a Cabrero y viceversa, las obras ya cuentan con un 51% de avance involucran una inversión de 412.917 UF.

Para Arriagada la congestión en el ingreso a los puentes se solucionaría con el soterramiento de la vía férrea, que tendría un costo cercano a los 150 millones de dólares, combinado con el término del puente Chacabuco, aunque reconoce que falta aún el puente ferroviario para lograrlo.

En el centro penquista, según Arriagada, las soluciones van por mejorar el estándar de locomoción pública combinado con desincentivar el transporte privado, es decir, sacar estacionamientos del centro, aumentar el precio de los que estén en el casco urbano o usar permisos de circulación diferenciados como se estila en otros países.

La inclusión de ciclovías unidas a los corredores de transporte público son, según el seremi, un gran aporte porque disminuyen los tiempos de desplazamiento, aunque reconoce que el estándar debe mejorar.

Ver artículo

Fuente: Diario Concepción, Sábado 17 de Febrero de 2018

DIARIO CONCEPCIÓN – Si hablamos de congestión vehicular, claramente, estamos hablando de la capital penquista. Tucapel, entre Los Carreras y Las Heras, avenida Juan Bosco, el acceso a Collao, el ingreso a los puentes en Los Carrera, rotonda General Bonilla y la autopista El Trébol son sólo algunos de los puntos de reducida circulación de Concepción.

De hecho, ya muchos conductores que tienen que soportar, incluso, en verano la congestión vehicular han denominado a la Concepción como la capital de los tacos, donde la falta de infraestructura, sumado al aumento del parque vehicular en 8% anual y al deficiente servicio que ofrece la locomoción pública son factores que aumentan la congestión.

“Todos los días el ingreso a los puentes es una complicación, Concepción más que la capital regional parece la capital de los tacos”, aseguró Juan Heredia vecino de San Pedro de la Paz que cada día se traslada a Concepción para trabajar.

El caso de Heredia es uno de muchos, sobre todo, si consideramos que según el INE la provincia de Concepción tiene 256 mil 146 vehículos motorizados, cifra muy distinta a la que había en 2002 en toda la Región, que sumaba sólo 197 mil 293 unidades.

El aumento de compra de vehículos particulares revela que la comunidad exige comodidad y seguridad para trasladarse, factores que no entrega por la locomoción pública que, a pesar de haber mejorado los tiempos de desplazamiento gracias a los corredores de transporte, tiene un estándar bajo.

Puentes y Los Carrera

Bernardo Suazo, decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, calificó el acceso a los puentes Llacolén y Chacabuco desde Concepción como imposible en las horas pick.

Explicó que la falla en los puentes se debe a tres factores. El primero es la falta del puente Industrial, lo que concentra flujos que van hacia Coronel en los tres viaductos existentes. Un segundo factor es el nudo y ancho de las vías de acceso al puente Chacabuco, así como la multiplicidad de flujos y el viraje a izquierda en acceso al Llacolén desde Prat, constituyen, según Suazo, verdaderos cuellos de botella que impiden una circulación adecuada.

El tercer factor que indicó es la falta de soluciones integradas y complementarias en los tres ingresos a los viaductos. “La solución podría ser mejorar los nudos de acceso y salida de los puentes existentes y, sobretodo, construir el Industrial lo antes posible”.

De hecho, destacó que habría sido más eficiente construir el Industrial antes que el Chacabuco, pero que la autoridad de la época no escuchó las sugerencias de los técnicos (arquitectos, urbanistas e ingenieros) que después del terremoto hicieron pública su opinión e instaron a la Intendenta (Jacqueline van Rysselberghe) y al gabinete local a priorizar la construcción del Industrial antes que el Chacabuco”, sentenció.

Suazo recordó que cuando Ricardo Lagos era ministro de Obras Públicas, MOP, definieron ubicar el Llacolén en la prolongación de Los Carrera, a pesar que en ese momento el Colegio de Arquitectos de Concepción indicó que lo ideal era que se levantara en la prolongación de Manuel Rodríguez, pues tenía ventajas sobre la idea del MOP.

“Manuel Rodríguez es una vía ubicada en el perímetro del casco central, lo que permitía disgregar flujos y no cortar la ciudad en dos, cual carretera Norte-Sur de Santiago, como pasa con Los Carrera considerando que es la avenida que cruza la ciudad empalmando con el acceso norte y llegando hasta Lebu. Segundo porque las riberas del Bío Bío quedan más cerca desde Manuel Rodríguez, y tercero porque se podía ver la posibilidad de una solución integral con un puente paralelo o junto al ferroviario como una nueva solución para ambos sistemas de transporte”.

Sin embargo, la respuesta del MOP de la época fue que el puente iba en la prolongación de Los Carrera o la intercomuna quedaba sin viaducto. “Esto significó que a pesar del ensanche de Los Carrera que esperamos casi 30 años, la vía quedó colapsada en poco tiempo y ahora debemos soportar continuos tacos que separan la ciudad en dos, en el sentido norte-sur”.

Soluciones que se vislumbran

La ingeniero civil, especialista en Transportes, Solange Loyer, explicó que la congestión que se produce en Los Carrera y en Víctor Lamas a la altura de Prat para ingresar a los puentes se genera por una falla de conectividad con la red que está al otro lado de la línea férrea.

“El problema es que para acceder a los puentes o a la costanera desde Concepción tienes sólo dos vías, generándose cuellos de botella que se traducen en la congestión de Los Carrera a esa altura, Serrano y calles aledañas al supermercado Unimarc para la gente que va a San Pedro. La solución pasa por mejorar la conectividad de la red con la costanera, lo que puede ser con más vías que lleguen a ella o soterrando la línea férrea y mejorando los accesos a los puentes.”.

Generar más cruces de línea férrea, ya sea a nivel o desnivel, o bien, directamente soterrarla son las dos alternativas que, según Loyer, mejorarían la conectividad de la red. Destacó que el soterramiento de la vía férrea tiene múltiples ventajas desde el punto de vista urbano, no sólo mejorar la conectividad. “La línea férrea corta la ciudad, impidiendo el crecimiento homogéneo a ambos lados, luego del punto de vista urbano y de movilidad soterrarla tiene muchas ventajas. Ahora del punto de vista técnico hay que estudiarlo por un tema de costos”.

Comentó que un metro es un tren urbano y el Biotrén de alguna manera está funcionando como uno, pero de acercamiento porque no cruza la ciudad y en la medida que aumenten las estaciones va a tener un mayor uso.

Para el presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción, la solución a la congestión penquista es un metro, iniciativa que están impulsando como gremio y en la que están dispuestos a colaborar desde el punto de vista técnico que solucionen el paso de la vía férrea, sobre todo, si se consideran que existen múltiples proyectos inmobiliarios para San Pedro de la Paz con más de siete mil viviendas para este año. Eso sí, destacó que aún falta construir el puente ferroviario para que el Biotrén pueda aumentar frecuencias.

Metro no es la panacea

Loyer advirtió que un metro que cruce la ciudad tendría un alto costo, y no es la única solución para el problema, ya que por ejemplo, mejorar la operación y diseño del sistema de transporte público y generar un corredor que cruce la ciudad puede resolver el problema a un costo e impacto mucho menor.

Destacó como ejemplo de ello a Curitiba, Brasil, donde mejoraron su sistema de transporte público, simulando las ventajas de un metro. “El metro tiene vías prioritarias, acceso más rápido, lo que no ocurre con nuestras micros. El diseño de los paraderos y vehículos, así como la modalidad de pago afectan directamente la velocidad con la que accedes al bus, son muchas las cosas que se pueden mejorar sin el costo que implica el metro, el metro no es la panacea. Luego la próxima licitación de transporte público puede ser crucial, pero hay que ser creativos y atreverse a generar cambios profundos en nuestro sistema actual”.

Tucapel

Otro problema, quizás menor y de más fácil solución lo constituye la congestión en calle Tucapel entre Los Carrera y Las Heras, principalmente, generada por largas paradas de buses que van hacia la provincia de Arauco.

Loyer sentenció que muchas veces la congestión es básicamente generada por cómo opera el paradero de buses. “En el corto plazo la solución es que tenga mayor fiscalización, pero la idea es que tenga una solución autónoma y perdurable en el tiempo. El problema es que ese paradero funciona como un terminal, y malamente. Generar paraderos cercanos podría ser una solución, como la propuesta de extender la ruta por Los Carrera hasta Lincoyán, ya que va a distribuir las paradas en más puntos”.

Collao

Si bien, el sector Collao en los últimos años muestra un aumento de densidad habitacional importante, y en el lugar existen equipamientos como el Estadio y el Gimnasio Municipal, más el Terminal de Buses, que en días feriados o de eventos demandan gran parte de la capacidad de las vías, los cambios en estas aún no llegan.

De hecho, Loyer calificó como totalmente superada la capacidad de la intersección de Plaza Acevedo con el ingreso al sector Collao, agregó que la solución pasa por generar un desnivel o reasignar el flujo por otras rutas, aunque sería una solución más difícil.

Para Suazo es importante realizar la remodelación del par vial Collao – Novoa. “Esto es importantísimo y en especial rediseñar los extremos que están en la Plaza Acevedo y en la Universidad del Bío Bío. En ambos confluyen flujos y se producen conexiones hacia otros sectores de la ciudad que obligan a generar nudos viales importantes que resuelvan todos los virajes y conexiones”. dijo.

Durán indicó que ya se está trabajando en nuevos proyectos para la salida hacia Cabrero, situación que obligará a la nueva administración a analizar los proyectos desde la Región. “Hay dos paños grandes de Constructora Galilea y de Valmar que han comprado grandes extensiones hacia Cabrero. Por lo tanto, en ese sector vamos a tener una nueva Ruta 160”.

Para el presidente del gremio un metro para Concepción también lograría terminar con la congestión hacia Collao, pues visualizan que el mismo Biotrén podría extender sus servicios hasta la Universidad del Bío Bío. “Descongestiona, la gente va a dejar el auto, si tiene un transporte público de calidad. La clave está en pensar cuál es el transporte público que requiere la ciudad para los próximos 30 o 40 años, tal como lo hizo Santiago”.
Suazo manifestó que en materia de congestión la autoridad sólo se dedica a resolver la contingencia, puntos conflictivos de la mejor forma posible, sin muchas veces tener una mirada sistémica que involucre todos los sistemas de transporte para lograr así la integración de éstos.

Concluyó con que se hace indispensable tener una mirada sistémica para buscar alternativas acordes a la realidad que vivimos y a los futuros escenarios. “Por lo mismo, estoy de acuerdo que es el momento de pensar en un metro para Concepción y en el futuro para la intercomuna. Un Metro debe pensarse con años de anticipación. Santiago empezó a planificar el metro 20 años antes y creo que a Concepción le ha llegado la hora, esperando que en el mediano plazo se concreten las obras necesarias”.

Iniciativas gubernamentales

El seremi de Transportes, César Arriagada, destacó que se están desarrollando una serie de proyectos para disminuir la congestión en Concepción. En mayo se licitará un estudio para remodelar la autopista el Trébol, arteria usada por 4.600 vehículos en hora punta. Se espera soterrar un tramo de la vía frente al mall, ensanchar los enlaces, crear aceras y ciclovías para favorecer los modos de desplazamiento. Obra que tendría un costo cercano a los 51 millones de dólares.

En tanto, las faenas del soterramiento de Bonilla continuarán por seis meses para lograr resolver el flujo desde Talcahuano a Cabrero y viceversa, las obras ya cuentan con un 51% de avance involucran una inversión de 412.917 UF.

Para Arriagada la congestión en el ingreso a los puentes se solucionaría con el soterramiento de la vía férrea, que tendría un costo cercano a los 150 millones de dólares, combinado con el término del puente Chacabuco, aunque reconoce que falta aún el puente ferroviario para lograrlo.

En el centro penquista, según Arriagada, las soluciones van por mejorar el estándar de locomoción pública combinado con desincentivar el transporte privado, es decir, sacar estacionamientos del centro, aumentar el precio de los que estén en el casco urbano o usar permisos de circulación diferenciados como se estila en otros países.

La inclusión de ciclovías unidas a los corredores de transporte público son, según el seremi, un gran aporte porque disminuyen los tiempos de desplazamiento, aunque reconoce que el estándar debe mejorar.

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Fuente: Diario Concepción, Sábado 17 de Febrero de 2018

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