Martes, Junio 22, 2021

BID prevé impactos en PIB por escasez de inversiones en infraestructura en América Latina

MUNDO MARÍTIMO -El informe “Construir Oportunidades para Crecer en un Mundo Desafiante” evaluó electricidad, transporte, telecomunicaciones y agua y saneamiento en seis países representativos: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Jamaica y Perú.
En promedio, se calcula que el costo de no añadir capital nuevo al stock existente en los países de América Latina y el Caribe seleccionados, equivale a alrededor de 1 punto porcentual de pérdida de crecimiento del PIB. Dicho costo se eleva a 15 puntos porcentuales de crecimiento no alcanzado en caso de que la brecha persista por más de 10 años. Esto equivale a unos US$900.000 millones tomando como referencia los niveles actuales del PIB de la región en su totalidad.
Se calcula que la brecha de inversión en infraestructura de la región es aproximadamente el 2,5 % del PIB, es decir, unos US$150.000 millones anuales. América Latina y el Caribe no solamente registra un retraso en los montos de inversión sino también en su calidad, según el Informe Macroeconómico Anual del Grupo BID, que este año se centró en las inversiones en infraestructura.
“Los impactos varían entre países dependiendo de sus estructuras económicas”, dijo Andrew Powell, Asesor Económico Principal del BID y uno de los editores del informe, que apunta a realizar más y mejores inversiones en infraestructura, abordando retos que abarcan desde una más adecuada identificación de los proyectos hasta restricciones en el financiamiento.
Se estima que un shock positivo de crecimiento de solamente US$13.000 millones en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México proveniente de inversiones en infraestructura bien seleccionadas podría impulsar el crecimiento de la región en 0,5 % durante cada uno de los siguientes tres años.
Estrategias de inversión
Regionalmente en promedio, se calcula que, si los países son capaces de elevar los niveles de inversión en estos sectores de infraestructura hasta cerrar la brecha y alcanzar los niveles de los países desarrollados de la OCDE, el crecimiento de la productividad económica podría elevarse hasta en un 75 % con respecto al promedio histórico. Esto significa que el ingreso per cápita de la región podría duplicarse en casi la mitad del tiempo.
En términos de calidad, América Latina y el Caribe ocupa el quinto lugar entre seis regiones, por encima de África Subsahariana. El sector que presenta el mejor desempeño en la región es el eléctrico, con puntajes similares a los de Asia emergente. El más deficiente es el de transporte. Panamá, México y Guyana no alcanzaron las expectativas en el área de telecomunicaciones, en tanto Jamaica, Barbados y Costa Rica tuvieron un desempeño superior al previsto teniendo en cuenta sus niveles de desarrollo.
“El desafío aquí es cerrar la brecha de infraestructura en tiempos de fuertes restricciones presupuestarias”, dijo Eduardo Cavallo, Economista Investigador Principal del BID y coautor del informe. “Sin embargo, invertir en los proyectos de infraestructura adecuados puede aumentar la productividad e impulsar el crecimiento, mejorando la recaudación fiscal”, añadió.
El informe recomienda cerrar la brecha de infraestructura mediante una mayor y mejor inversión pública y atrayendo más financiamiento privado. Asimismo, una mejora en la identificación y preparación de los proyectos y la presencia de marcos institucionales y normativos adecuados para priorizar y gestionar proyectos complejos que requieren fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas, deberían ayudar a impulsar la inversión privada.
“Esperamos poder evitar algunos de los escenarios más desfavorables. Asimismo, el informe traza un rumbo por el cual la región puede obtener un gran impulso económico a través de inversiones en transporte, telecomunicaciones y otras obras de infraestructura tan necesarias”, dijo Eric Parrado, economista jefe del BID.
Políticas de infraestructura
La inversión pública se encuentra refrenada por presupuestos acotados, pero las oportunidades de obtener financiamiento privado son amplias en un contexto de tasas de interés bajas en todo el mundo, señala el informe.
Para la región en promedio, los cálculos indican que de ser capaces los países de incrementar sus niveles de inversión en los sectores de infraestructura lo suficiente como para cerrar la brecha con países de la OCDE, por ejemplo, la productividad en toda la economía crecería un 75% con respecto al promedio histórico.
Utilizando modelos detallados de una serie de países representativos de América Latina y el Caribe, se encontró que mejoras en la eficiencia relativamente pequeñas en los sectores relacionados con la infraestructura pueden acarrear grandes beneficios para la región. En promedio, un aumento del 5% en los indicadores de eficiencia podría elevar las tasas de crecimiento en 3,6 puntos porcentuales al cabo de 10 años.
Ver Artículo
Fuente: Mundo Marítimo, Martes 16 de Abril de 2019

MUNDO MARÍTIMO -El informe “Construir Oportunidades para Crecer en un Mundo Desafiante” evaluó electricidad, transporte, telecomunicaciones y agua y saneamiento en seis países representativos: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Jamaica y Perú.
En promedio, se calcula que el costo de no añadir capital nuevo al stock existente en los países de América Latina y el Caribe seleccionados, equivale a alrededor de 1 punto porcentual de pérdida de crecimiento del PIB. Dicho costo se eleva a 15 puntos porcentuales de crecimiento no alcanzado en caso de que la brecha persista por más de 10 años. Esto equivale a unos US$900.000 millones tomando como referencia los niveles actuales del PIB de la región en su totalidad.
Se calcula que la brecha de inversión en infraestructura de la región es aproximadamente el 2,5 % del PIB, es decir, unos US$150.000 millones anuales. América Latina y el Caribe no solamente registra un retraso en los montos de inversión sino también en su calidad, según el Informe Macroeconómico Anual del Grupo BID, que este año se centró en las inversiones en infraestructura.
“Los impactos varían entre países dependiendo de sus estructuras económicas”, dijo Andrew Powell, Asesor Económico Principal del BID y uno de los editores del informe, que apunta a realizar más y mejores inversiones en infraestructura, abordando retos que abarcan desde una más adecuada identificación de los proyectos hasta restricciones en el financiamiento.
Se estima que un shock positivo de crecimiento de solamente US$13.000 millones en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México proveniente de inversiones en infraestructura bien seleccionadas podría impulsar el crecimiento de la región en 0,5 % durante cada uno de los siguientes tres años.
Estrategias de inversión
Regionalmente en promedio, se calcula que, si los países son capaces de elevar los niveles de inversión en estos sectores de infraestructura hasta cerrar la brecha y alcanzar los niveles de los países desarrollados de la OCDE, el crecimiento de la productividad económica podría elevarse hasta en un 75 % con respecto al promedio histórico. Esto significa que el ingreso per cápita de la región podría duplicarse en casi la mitad del tiempo.
En términos de calidad, América Latina y el Caribe ocupa el quinto lugar entre seis regiones, por encima de África Subsahariana. El sector que presenta el mejor desempeño en la región es el eléctrico, con puntajes similares a los de Asia emergente. El más deficiente es el de transporte. Panamá, México y Guyana no alcanzaron las expectativas en el área de telecomunicaciones, en tanto Jamaica, Barbados y Costa Rica tuvieron un desempeño superior al previsto teniendo en cuenta sus niveles de desarrollo.
“El desafío aquí es cerrar la brecha de infraestructura en tiempos de fuertes restricciones presupuestarias”, dijo Eduardo Cavallo, Economista Investigador Principal del BID y coautor del informe. “Sin embargo, invertir en los proyectos de infraestructura adecuados puede aumentar la productividad e impulsar el crecimiento, mejorando la recaudación fiscal”, añadió.
El informe recomienda cerrar la brecha de infraestructura mediante una mayor y mejor inversión pública y atrayendo más financiamiento privado. Asimismo, una mejora en la identificación y preparación de los proyectos y la presencia de marcos institucionales y normativos adecuados para priorizar y gestionar proyectos complejos que requieren fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas, deberían ayudar a impulsar la inversión privada.
“Esperamos poder evitar algunos de los escenarios más desfavorables. Asimismo, el informe traza un rumbo por el cual la región puede obtener un gran impulso económico a través de inversiones en transporte, telecomunicaciones y otras obras de infraestructura tan necesarias”, dijo Eric Parrado, economista jefe del BID.
Políticas de infraestructura
La inversión pública se encuentra refrenada por presupuestos acotados, pero las oportunidades de obtener financiamiento privado son amplias en un contexto de tasas de interés bajas en todo el mundo, señala el informe.
Para la región en promedio, los cálculos indican que de ser capaces los países de incrementar sus niveles de inversión en los sectores de infraestructura lo suficiente como para cerrar la brecha con países de la OCDE, por ejemplo, la productividad en toda la economía crecería un 75% con respecto al promedio histórico.
Utilizando modelos detallados de una serie de países representativos de América Latina y el Caribe, se encontró que mejoras en la eficiencia relativamente pequeñas en los sectores relacionados con la infraestructura pueden acarrear grandes beneficios para la región. En promedio, un aumento del 5% en los indicadores de eficiencia podría elevar las tasas de crecimiento en 3,6 puntos porcentuales al cabo de 10 años.
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Fuente: Mundo Marítimo, Martes 16 de Abril de 2019

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