Miércoles, Agosto 4, 2021

BID destaca rol del CPI como institución única en América Latina

CPI – Como una entidad única en América Latina calificó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el rol que cumple el CPI al promover una mirada de largo plazo a la infraestructura y el papel que desempeña en el desarrollo económico y social de los países.
En su informe “Infraestructura sostenible y digital para impulsar la recuperación económica post COVID-19 de América Latina y el Caribe: un camino hacia más empleo, integración y crecimiento”, el BID detalla las acciones necesarias para la recuperación económica post pandemia, haciendo foco en la necesidad de invertir en infraestructura como mecanismo para impulsar la creación de empleo, la integración regional y fomentar un crecimiento económico inclusivo y medioambientalmente sustentable.
El documento agrega que la inversión en infraestructura tiene un impacto directo sobre el crecimiento económico porque incrementa la cantidad de activos que son vitales para la competitividad como carreteras, puertos y generación de energía y porque estimula aumentos en la inversión privada en actividades productivas. “Múltiples estudios -destaca- muestran efectos multiplicadores significativos de la inversión en infraestructura. Es razonable esperar para América Latina y el Caribe que por cada dólar de inversión en infraestructura el PIB aumente aproximadamente 1,5 dólares en un período de 5 años”.
El BID sostiene, además, que existe evidencia de la infraestructura incrementa la productividad al permitir combinaciones más eficientes de capital y trabajo.
En el capítulo “Planificación de la inversión en infraestructura: una vieja tarea pendiente”, el informe afirma que construir mejor infraestructura requerirá, además, aumentar la calidad de la inversión.
Esto implica acompañar las inversiones -sostiene- con las reformas en las políticas, regulaciones y marcos institucionales necesarios para transformar los servicios de infraestructura, no sólo para hacer frente a la nueva realidad posterior a la emergencia presentada por el Covid-19, sino además a los retos que impone la sostenibilidad ambiental, financiera, social e institucional.
Para ello, afirma el BID, secuenciar adecuadamente los proyectos de infraestructura requiere establecer procesos de planificación adecuados, sobre la base de criterios de priorización que maximicen los impactos socioeconómicos y mejoren la eficiencia en todo el ciclo de proyecto.
Menciona la experiencia de países como Australia, Canaá y Reino Unido que se han embarcado en agendas de reformas ancladas en el establecimiento de centros especializados en infraestructura, conocidos como “organismos de infraestructura” (I-bodies), comentando que los países de América Latina y el Caribe podrían seguir este ejemplo y fundar instituciones similares.
“El Consejo de Políticas de Infraestructura de Chile es la única institución de la región que comparte algunas características de diseño de los organismos de infraestructura de los países aquí mencionados”, destaca el BID.
Por eso, añade que si bien los I-bodies se encuentran en una etapa temprana de desarrollo institucional y es demasiado pronto para medir su impacto, establecer instituciones especializadas representa para los países de América Latina y el Caribe un camino posible prometedor para elegir los proyectos correctos y realizarlos de la manera correcta.
Fuente: CPI, Martes 18 de Agosto de 2020

CPI – Como una entidad única en América Latina calificó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el rol que cumple el CPI al promover una mirada de largo plazo a la infraestructura y el papel que desempeña en el desarrollo económico y social de los países.
En su informe “Infraestructura sostenible y digital para impulsar la recuperación económica post COVID-19 de América Latina y el Caribe: un camino hacia más empleo, integración y crecimiento”, el BID detalla las acciones necesarias para la recuperación económica post pandemia, haciendo foco en la necesidad de invertir en infraestructura como mecanismo para impulsar la creación de empleo, la integración regional y fomentar un crecimiento económico inclusivo y medioambientalmente sustentable.
El documento agrega que la inversión en infraestructura tiene un impacto directo sobre el crecimiento económico porque incrementa la cantidad de activos que son vitales para la competitividad como carreteras, puertos y generación de energía y porque estimula aumentos en la inversión privada en actividades productivas. “Múltiples estudios -destaca- muestran efectos multiplicadores significativos de la inversión en infraestructura. Es razonable esperar para América Latina y el Caribe que por cada dólar de inversión en infraestructura el PIB aumente aproximadamente 1,5 dólares en un período de 5 años”.
El BID sostiene, además, que existe evidencia de la infraestructura incrementa la productividad al permitir combinaciones más eficientes de capital y trabajo.
En el capítulo “Planificación de la inversión en infraestructura: una vieja tarea pendiente”, el informe afirma que construir mejor infraestructura requerirá, además, aumentar la calidad de la inversión.
Esto implica acompañar las inversiones -sostiene- con las reformas en las políticas, regulaciones y marcos institucionales necesarios para transformar los servicios de infraestructura, no sólo para hacer frente a la nueva realidad posterior a la emergencia presentada por el Covid-19, sino además a los retos que impone la sostenibilidad ambiental, financiera, social e institucional.
Para ello, afirma el BID, secuenciar adecuadamente los proyectos de infraestructura requiere establecer procesos de planificación adecuados, sobre la base de criterios de priorización que maximicen los impactos socioeconómicos y mejoren la eficiencia en todo el ciclo de proyecto.
Menciona la experiencia de países como Australia, Canaá y Reino Unido que se han embarcado en agendas de reformas ancladas en el establecimiento de centros especializados en infraestructura, conocidos como “organismos de infraestructura” (I-bodies), comentando que los países de América Latina y el Caribe podrían seguir este ejemplo y fundar instituciones similares.
“El Consejo de Políticas de Infraestructura de Chile es la única institución de la región que comparte algunas características de diseño de los organismos de infraestructura de los países aquí mencionados”, destaca el BID.
Por eso, añade que si bien los I-bodies se encuentran en una etapa temprana de desarrollo institucional y es demasiado pronto para medir su impacto, establecer instituciones especializadas representa para los países de América Latina y el Caribe un camino posible prometedor para elegir los proyectos correctos y realizarlos de la manera correcta.
Fuente: CPI, Martes 18 de Agosto de 2020

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