Miércoles, Abril 8, 2026

Sostenibilidad logística impulsa eficiencia, control y ventaja competitiva

LOGÍSTICA 360 – En la logística, la sostenibilidad ha dejado de limitarse a compromisos declarativos y comienza a instalarse en el centro de la operación. Su impacto se observa en costos, tiempos, continuidad del servicio y cumplimiento ante clientes y auditorías, en un contexto de mayores exigencias en trazabilidad, transparencia y control.

En este escenario, se incorpora como criterio de gestión que permite operar con datos y estándares medibles. Desde la operación, Gerardo Ortiz Burgos, Líder de Operaciones / Logística y Economía Circular, vincula este enfoque con la ejecución. Señala: «la sostenibilidad puede transformar la cadena de suministro en un diferenciador competitivo cuando deja de ser un ‘discurso’ y se convierte en gestión operacional medible».

A partir de esta lógica, la cadena de suministro integra tres dimensiones:

  • Trazabilidad: datos confiables de origen–destino mediante tickets, pesajes y evidencias.
  • Eficiencia: menos costos por tonelada, mejor planificación, menos traslados vacíos y menor contaminación.
  • Resiliencia: continuidad operacional con capacidad asegurada, proveedores alineados y planes ante contingencias.

Desde otra perspectiva, Fernando Chapa Vega, Especialista en Logística Sostenible y Gestión Ambiental – EcoVerdifica, indica que este cambio ocurre cuando la sostenibilidad se integra como criterio estructural. “La sostenibilidad deja de ser un elemento reputacional y se convierte en una ventaja estratégica basada en eficiencia, cumplimiento normativo y adaptación al mercado global”.

Prácticas sostenibles y control de operación

Las prácticas logísticas sostenibles se centran en eliminar pérdidas operativas y reducir la huella de carbono. Según Ortiz Burgos, esto se logra mediante acciones como:

  • Optimización de rutas y consolidación de cargas.
  • Coordinación de ventanas de descarga.
  • Estandarización de unidades de manejo.
  • Mejora en separación y control de calidad en origen.

A esto se suma la digitalización de la trazabilidad y la gestión de flota mediante telemetría, conducción eficiente y mantención preventiva.

Ortiz Burgos enfatiza: “Optimizar rutas, consolidar cargas y gestionar la flota con telemetría permite reducir kilómetros recorridos, viajes en vacío y consumo de combustible”.

Chapa Vega añade que estas prácticas combinan planificación y tecnología, incluyendo sistemas de gestión de transporte, eficiencia energética en centros de distribución, automatización y medición de indicadores ambientales. También menciona la electromovilidad en distribución urbana y el rediseño de embalajes bajo criterios de reciclabilidad y economía circular.

Gerardo Ortiz Burgos, Líder de Operaciones / Logística y Economía Circular

Reputación y relaciones operativas

La incorporación de criterios ambientales incide en la relación con clientes y socios a partir de resultados medibles. Según Ortiz Burgos, cuando la operación presenta menos emisiones, mejor trazabilidad y menos rechazos, se fortalece la confianza.

“Para clientes, eso se traduce en más confianza y menor riesgo: cumplimiento más sólido, auditorías más simples y menos conflictos por tickets o calidad”.

En socios y proveedores, la alineación de KPI y estándares operativos mejora la coordinación y reduce fricciones.

Chapa Vega indica que la logística es un componente visible dentro de la cadena de valor, especialmente en sectores exportadores. En este contexto, los criterios ambientales medibles fortalecen la credibilidad. Además, señala: “en mercados internacionales, particularmente en Europa, la sostenibilidad ya es un requisito de acceso”.

Implementación y desafíos

La implementación enfrenta desafíos relacionados con datos, infraestructura y coordinación. Ortiz Burgos menciona la falta de datos confiables, brechas tecnológicas y la coordinación entre actores.

Propone una implementación por etapas:

  • Estandarizar captura de datos y levantar línea base de huella.
  • Capturar “quick wins” mediante ruteo, consolidación y reducción de esperas.
  • Alinear socios mediante contratos y pilotos focalizados.

“Primero estandarizar la captura de datos y levantar una línea base de huella; luego capturar ‘quick wins’ que bajan costos y CO2 a la vez”.

Chapa Vega señala como desafío la falta de integración entre estrategia y operación logística. También menciona la percepción de altos costos iniciales, proponiendo implementación gradual y medición de resultados para entender la sostenibilidad como inversión.

Fernando Chapa Vega, Especialista en Logística Sostenible y Gestión Ambiental – EcoVerdifica

Indicadores y medición de resultados

La medición del retorno se basa en indicadores que integran costo, eficiencia, huella y servicio. Según Ortiz Burgos, incluyen:

  • Costo unitario por tonelada o retiro.
  • Factor de llenado y kilómetros vacíos.
  • Tiempos operativos y ciclo.
  • Consumo de combustible y emisiones de CO2e.
  • Rechazos y cumplimiento de trazabilidad.

Estos indicadores permiten observar cambios en costos, servicio y confianza.

Chapa Vega destaca que la gestión requiere KPI claros. Entre ellos menciona reducción de emisiones, consumo energético, costos logísticos, cumplimiento regulatorio y mejora en niveles de servicio.

Además, indica que el retorno también se vincula con reducción de riesgos, fortalecimiento reputacional y posicionamiento en cadenas de valor globales.

Ver artículo

Fuente: Logística 360, Martes 7 de Abril de 2026

LOGÍSTICA 360 – En la logística, la sostenibilidad ha dejado de limitarse a compromisos declarativos y comienza a instalarse en el centro de la operación. Su impacto se observa en costos, tiempos, continuidad del servicio y cumplimiento ante clientes y auditorías, en un contexto de mayores exigencias en trazabilidad, transparencia y control.

En este escenario, se incorpora como criterio de gestión que permite operar con datos y estándares medibles. Desde la operación, Gerardo Ortiz Burgos, Líder de Operaciones / Logística y Economía Circular, vincula este enfoque con la ejecución. Señala: «la sostenibilidad puede transformar la cadena de suministro en un diferenciador competitivo cuando deja de ser un ‘discurso’ y se convierte en gestión operacional medible».

A partir de esta lógica, la cadena de suministro integra tres dimensiones:

  • Trazabilidad: datos confiables de origen–destino mediante tickets, pesajes y evidencias.
  • Eficiencia: menos costos por tonelada, mejor planificación, menos traslados vacíos y menor contaminación.
  • Resiliencia: continuidad operacional con capacidad asegurada, proveedores alineados y planes ante contingencias.

Desde otra perspectiva, Fernando Chapa Vega, Especialista en Logística Sostenible y Gestión Ambiental – EcoVerdifica, indica que este cambio ocurre cuando la sostenibilidad se integra como criterio estructural. “La sostenibilidad deja de ser un elemento reputacional y se convierte en una ventaja estratégica basada en eficiencia, cumplimiento normativo y adaptación al mercado global”.

Prácticas sostenibles y control de operación

Las prácticas logísticas sostenibles se centran en eliminar pérdidas operativas y reducir la huella de carbono. Según Ortiz Burgos, esto se logra mediante acciones como:

  • Optimización de rutas y consolidación de cargas.
  • Coordinación de ventanas de descarga.
  • Estandarización de unidades de manejo.
  • Mejora en separación y control de calidad en origen.

A esto se suma la digitalización de la trazabilidad y la gestión de flota mediante telemetría, conducción eficiente y mantención preventiva.

Ortiz Burgos enfatiza: “Optimizar rutas, consolidar cargas y gestionar la flota con telemetría permite reducir kilómetros recorridos, viajes en vacío y consumo de combustible”.

Chapa Vega añade que estas prácticas combinan planificación y tecnología, incluyendo sistemas de gestión de transporte, eficiencia energética en centros de distribución, automatización y medición de indicadores ambientales. También menciona la electromovilidad en distribución urbana y el rediseño de embalajes bajo criterios de reciclabilidad y economía circular.

Gerardo Ortiz Burgos, Líder de Operaciones / Logística y Economía Circular

Reputación y relaciones operativas

La incorporación de criterios ambientales incide en la relación con clientes y socios a partir de resultados medibles. Según Ortiz Burgos, cuando la operación presenta menos emisiones, mejor trazabilidad y menos rechazos, se fortalece la confianza.

“Para clientes, eso se traduce en más confianza y menor riesgo: cumplimiento más sólido, auditorías más simples y menos conflictos por tickets o calidad”.

En socios y proveedores, la alineación de KPI y estándares operativos mejora la coordinación y reduce fricciones.

Chapa Vega indica que la logística es un componente visible dentro de la cadena de valor, especialmente en sectores exportadores. En este contexto, los criterios ambientales medibles fortalecen la credibilidad. Además, señala: “en mercados internacionales, particularmente en Europa, la sostenibilidad ya es un requisito de acceso”.

Implementación y desafíos

La implementación enfrenta desafíos relacionados con datos, infraestructura y coordinación. Ortiz Burgos menciona la falta de datos confiables, brechas tecnológicas y la coordinación entre actores.

Propone una implementación por etapas:

  • Estandarizar captura de datos y levantar línea base de huella.
  • Capturar “quick wins” mediante ruteo, consolidación y reducción de esperas.
  • Alinear socios mediante contratos y pilotos focalizados.

“Primero estandarizar la captura de datos y levantar una línea base de huella; luego capturar ‘quick wins’ que bajan costos y CO2 a la vez”.

Chapa Vega señala como desafío la falta de integración entre estrategia y operación logística. También menciona la percepción de altos costos iniciales, proponiendo implementación gradual y medición de resultados para entender la sostenibilidad como inversión.

Fernando Chapa Vega, Especialista en Logística Sostenible y Gestión Ambiental – EcoVerdifica

Indicadores y medición de resultados

La medición del retorno se basa en indicadores que integran costo, eficiencia, huella y servicio. Según Ortiz Burgos, incluyen:

  • Costo unitario por tonelada o retiro.
  • Factor de llenado y kilómetros vacíos.
  • Tiempos operativos y ciclo.
  • Consumo de combustible y emisiones de CO2e.
  • Rechazos y cumplimiento de trazabilidad.

Estos indicadores permiten observar cambios en costos, servicio y confianza.

Chapa Vega destaca que la gestión requiere KPI claros. Entre ellos menciona reducción de emisiones, consumo energético, costos logísticos, cumplimiento regulatorio y mejora en niveles de servicio.

Además, indica que el retorno también se vincula con reducción de riesgos, fortalecimiento reputacional y posicionamiento en cadenas de valor globales.

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Fuente: Logística 360, Martes 7 de Abril de 2026

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