Miércoles, Enero 7, 2026

La eficiencia logística como clave para la sostenibilidad del sistema de salud

LOGISTICA 360 – El sistema de salud en Chile se prepara para enfrentar 2026 en un contexto de mayor presión operativa, expansión de infraestructura y crecientes exigencias en materia de abastecimiento. Al cierre del año anterior, el sector muestra un escenario de ajustes y crecimiento, impulsado por inversiones públicas y privadas orientadas a ampliar la capacidad hospitalaria y fortalecer la red asistencial. En este panorama, la logística de insumos y dispositivos médicos se consolida como un eje estratégico para garantizar continuidad, eficiencia y seguridad en la atención de pacientes.

Más infraestructura, mayor complejidad operativa

Durante los últimos años, la demanda asistencial se ha mantenido al alza, obligando a clínicas y centros de salud a operar con mayor intensidad y precisión. A ello se suma un ambicioso plan de inversión en infraestructura sanitaria: entre 2022 y 2024, Chile impulsó proyectos por más de USD 2.000 millones, incorporando nuevas camas, pabellones, equipamiento clínico y áreas de atención a lo largo del país. Esta expansión implica redes de abastecimiento más extensas y complejas, con mayores volúmenes de insumos que deben gestionarse de manera oportuna, ordenada y con altos estándares de trazabilidad.

“La magnitud de estas inversiones obliga a repensar la logística sanitaria. No se trata solo de almacenar más, sino de hacerlo mejor, con control, visibilidad y eficiencia”, explica Pamela Schwerter, gerente general de Grupo Ahona. Según la ejecutiva, el desafío para los próximos años será adaptar los sistemas logísticos a una operación más distribuida, donde la correcta gestión de inventarios y la coordinación entre bodegas, áreas clínicas y proveedores resulte clave para evitar quiebres de stock o sobre abastecimientos.

Eficiencia y uso de recursos: el desafío hacia 2026

El escenario se vuelve aún más exigente si se considera el comportamiento del gasto en salud. Chile registra un gasto sanitario per cápita de USD 3.749, cifra inferior al promedio de la OCDE, lo que refleja una presión permanente por optimizar el uso de los recursos disponibles. En este contexto, la organización del abastecimiento, la reducción de pérdidas, la adecuada rotación de insumos y el uso eficiente de espacios clínicos y logísticos se transforman en factores determinantes para sostener la calidad de la atención sin incrementar innecesariamente los costos.

De cara a 2026, el sector salud enfrenta así un doble desafío: responder a una demanda creciente y, al mismo tiempo, fortalecer sus capacidades logísticas para operar de forma más eficiente, trazable y coordinada. La forma en que clínicas y hospitales aborden esta dimensión será clave para asegurar la continuidad operativa y la sostenibilidad del sistema en los próximos años.

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Fuente: Logística 360, Lunes 5 de Enero de 2026

LOGISTICA 360 – El sistema de salud en Chile se prepara para enfrentar 2026 en un contexto de mayor presión operativa, expansión de infraestructura y crecientes exigencias en materia de abastecimiento. Al cierre del año anterior, el sector muestra un escenario de ajustes y crecimiento, impulsado por inversiones públicas y privadas orientadas a ampliar la capacidad hospitalaria y fortalecer la red asistencial. En este panorama, la logística de insumos y dispositivos médicos se consolida como un eje estratégico para garantizar continuidad, eficiencia y seguridad en la atención de pacientes.

Más infraestructura, mayor complejidad operativa

Durante los últimos años, la demanda asistencial se ha mantenido al alza, obligando a clínicas y centros de salud a operar con mayor intensidad y precisión. A ello se suma un ambicioso plan de inversión en infraestructura sanitaria: entre 2022 y 2024, Chile impulsó proyectos por más de USD 2.000 millones, incorporando nuevas camas, pabellones, equipamiento clínico y áreas de atención a lo largo del país. Esta expansión implica redes de abastecimiento más extensas y complejas, con mayores volúmenes de insumos que deben gestionarse de manera oportuna, ordenada y con altos estándares de trazabilidad.

“La magnitud de estas inversiones obliga a repensar la logística sanitaria. No se trata solo de almacenar más, sino de hacerlo mejor, con control, visibilidad y eficiencia”, explica Pamela Schwerter, gerente general de Grupo Ahona. Según la ejecutiva, el desafío para los próximos años será adaptar los sistemas logísticos a una operación más distribuida, donde la correcta gestión de inventarios y la coordinación entre bodegas, áreas clínicas y proveedores resulte clave para evitar quiebres de stock o sobre abastecimientos.

Eficiencia y uso de recursos: el desafío hacia 2026

El escenario se vuelve aún más exigente si se considera el comportamiento del gasto en salud. Chile registra un gasto sanitario per cápita de USD 3.749, cifra inferior al promedio de la OCDE, lo que refleja una presión permanente por optimizar el uso de los recursos disponibles. En este contexto, la organización del abastecimiento, la reducción de pérdidas, la adecuada rotación de insumos y el uso eficiente de espacios clínicos y logísticos se transforman en factores determinantes para sostener la calidad de la atención sin incrementar innecesariamente los costos.

De cara a 2026, el sector salud enfrenta así un doble desafío: responder a una demanda creciente y, al mismo tiempo, fortalecer sus capacidades logísticas para operar de forma más eficiente, trazable y coordinada. La forma en que clínicas y hospitales aborden esta dimensión será clave para asegurar la continuidad operativa y la sostenibilidad del sistema en los próximos años.

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Fuente: Logística 360, Lunes 5 de Enero de 2026

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