REDIMIN – El hidrógeno verde en Chile entró en una fase de “chequeo de realidad”: el Ministerio de Energía abrió la consulta pública de la actualización de la estrategia 2026-2030, con foco explícito en demanda interna, descarbonización y gobernanza, y con cierre el 15 de febrero y publicación final prevista para marzo según la convocatoria oficial del Ministerio de Energía.
El punto de quiebre: más consumo local y menos promesa exportadora inmediata
El mensaje central del ajuste es político y operativo: mantener la industria, pero con prioridades distintas. En la presentación de la consulta, el biministro Álvaro García afirmó que la actualización “la aterriza en un nuevo escenario donde la demanda nacional adquiere una relevancia mayor”, enmarcando el cambio hacia usos locales que permitan escala, aprendizaje y encadenamientos antes de una exportación masiva.
Metas recalibradas: de “gigavatios” a producción y condiciones habilitantes
El viraje también es de métrica. La discusión ya no se centra solo en potencia de electrólisis, sino en producción, costos y habilitantes (permisos, infraestructura y certificación), tal como se detalla en el análisis sobre cómo Chile cambió su meta 2030 y reordenó su hoja de ruta.
Radiografía de cartera: muchos anuncios, operación aún en piloto
La cartera existe, pero el despliegue sigue mayoritariamente en pruebas. De acuerdo con el mapa de proyectos de H2 Chile, a agosto de 2025 el país registraba 77 proyectos anunciados, de los cuales 49 correspondían a producción y comercialización de hidrógeno y derivados y 28 a usos en aplicaciones. Del total, 14 estaban operativos y, en su mayoría, en escala piloto.
El “facility” y el rol del Estado: US$1.000 millones para bajar riesgo y costo de capital
La recalibración no es solo técnica: también es financiera. El Gobierno presentó un programa/fondo por US$1.000 millones para catalizar inversión privada, orientado a proyectos de producción y demanda, con la meta de apalancar US$12.500 millones, según el anuncio del Ministerio de Economía. En esa comunicación se indica, además, que el fondo se financiaría con aportes y préstamos de organismos multilaterales y europeos, junto a recursos de Corfo, y que su operación comenzaría el segundo semestre de 2024.
Lo que aprieta el calendario: permisos, agua, puertos y logística de derivados
El ajuste de estrategia se entiende por fricciones concretas: tramitación ambiental y sectorial, disponibilidad y tratamiento de agua, necesidad de infraestructura portuaria y logística, y el avance de la certificación y estándares para exportación. En paralelo, la agenda se vuelve más “derivados-céntrica” (amoníaco, metanol, e-fuels), porque el transporte y la comercialización del H₂ puro siguen siendo una barrera práctica.
Señales desde proyectos: avances, escalas y desistimientos
En regiones, el reordenamiento también se traduce en planificación territorial. Un ejemplo es la Hoja de Ruta de Hidrógeno Verde 2026–2035 presentada en Antofagasta.
En la misma línea de “derivados”, iniciativas industriales comienzan a fijar escala y parámetros, como el Proyecto Volta y su capacidad proyectada de amoníaco verde. Al mismo tiempo, la cartera también muestra retrocesos: AES Andes confirmó el retiro de su apuesta en Antofagasta, en el caso del Proyecto INNA por US$10.000 millones.
Fechas y ruta de la consulta 2026-2030
- Inicio de consulta pública: 30 de enero de 2026.
- Cierre: 15 de febrero de 2026.
- Publicación final: marzo de 2026, de acuerdo con la convocatoria del Ministerio.
- Ejes declarados: demanda interna y descarbonización; desarrollo de un nuevo sector exportador y posicionamiento internacional; gobernanza para un desarrollo sostenible y generación de valor local.
Fuente: Revista Digital Minera, Miércoles 11 de Febrero de 2026





