BNAMERICAS – Los grandes proyectos portuarios en Chile han registrado demoras durante las últimas dos décadas, mientras Perú ha avanzado con terminales de gran escala como Chancay y Callao, generando preocupación sobre la pérdida de competitividad y presiones para acelerar inversiones.
Ante este escenario, BNamericas conversó con Juan Pedro Sepúlveda, profesor asociado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y miembro del comité de logística del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).
BNamericas: ¿Cuáles cree que son los principales obstáculos para el desarrollo expedito de infraestructura portuaria en Chile?
Sepúlveda: Hay varios puntos que considerar. Está la llamada “permisología” que se ha discutido por mucho tiempo, pero también hay que tomar en cuenta la fragmentación institucional.
Chile no cuenta con una autoridad portuaria a nivel nacional que se encargue de ir coordinando y gestionando a los distintos actores presentes.
Otro tema relevante es la complejidad ambiental que frecuentemente ralentiza los proyectos de inversión. También nos encontramos con conflictos judiciales entre los operadores portuarios y las autoridades de las ciudades en las que están instalados, cosa que no ocurre, por ejemplo, en el caso de Chancay.
Todos estos puntos están presentes. En el caso del proyecto del Puerto Exterior de San Antonio, llevamos casi 10 años en temas de evaluación, pero ni siquiera se ha puesto ni una sola gota de hormigón. Se espera que recién en 2035 haya cierto grado de operación.
En ese sentido, tenemos un atraso de seis años respecto a los tiempos que Perú se tarda en hacer una terminal de esa magnitud.
Ellos sí cuentan con una autoridad portuaria nacional que se encarga de gestionar este tipo de procesos. Y lo interesante es que Perú, a pesar de todos sus problemas políticos, parece ser capaz de separar esto de las decisiones de inversión a nivel estratégico nacional y de la vinculación público-privada que ha dado auge a esto.
En términos generales ellos se han demorado mucho menos y nosotros mucho más. Eso está creando el gran problema.
BNamericas: ¿Cree que Chile empezará a perder carga a favor de los puertos de Perú por ese atraso en infraestructura o es muy temprano para determinar eso?
Sepúlveda: Yo creo que eso es algo que ya está presente. Efectivamente los grandes barcos que no pueden atracar en Chile lo están haciendo en Perú.
Eso va a llevar a Chile a convertirse en un país alimentador del hub de Chancay, en lugar de ser el destino final de los barcos que parten desde Asia. Eso va a hacer que nuestros costos logísticos incrementen, lo que ya es un tema relevante a nivel nacional.
Estamos en una posición en la que tenemos que dar prioridad a proyectos relevantes e incrementar los recursos para procesar las tramitaciones de forma más rápida, de modo que estas inversiones puedan materializarse lo más expeditamente posible.
BNamericas: Este año deberían comenzar a elaborarse las bases para las próximas concesiones portuarias, ya que varios contratos comenzarían a expirar a partir de 2029 ¿Qué debería incluirse sin falta en los nuevos contratos? ¿Deberían enfocarse en expandir capacidad o en optimizar operaciones?
Sepúlveda: Chile, en general, tiene buenos diagnósticos en cuanto a lo que se necesita hacer, que sería el crecimiento de capacidades en el ámbito portuario. El problema es que no se ejecutan con la celeridad necesaria.
Volviendo al tema de las concesiones, creo que el foco también tiene que estar puesto en la tecnología y tratar de avanzar hacia puertos lo más semiautomatizados posibles. Esto llevaría a costos más bajos.
Otro aspecto donde el Estado debería buscar alianzas con el sector privado es todo lo que tiene que ver con la conectividad. Tenemos puertos insertos en las ciudades, por lo que se necesita fomentar el transporte de carga por ferrocarril hacia los puertos, lo que permitiría subir los volúmenes.
BNamericas: ¿Qué aspectos cree que se podría mejorar en el sistema de concesiones portuarias en Chile?
Sepúlveda: Insisto en que hay que mejorar la coordinación entre actores. Quizás tener una autoridad portuaria nacional sería mucho mejor que el sistema actual de empresas estatales en cada ciudad portuaria, o incluso con autoridades regionales que se encarguen de hacer una adecuada coordinación entre el funcionamiento como tal del puerto y su relación con el resto de la ciudad.
Tener una autoridad nacional te permite tener una mirada a nivel país y a nivel estratégico, no solo a nivel local. Hay que coordinar una mayor cantidad de actores. No es simplemente una coordinación entre la concesión y el terminal. Hay otros aspectos que tienen que ver con la ciudad, con la conectividad, y eso ya muchas veces sobrepasa el ámbito local.
Por eso a mi juicio es importante que exista esta autoridad para que efectivamente pueda coordinarse con los distintos ministerios para poder ofrecer mejores conectividad y poder asegurar un crecimiento más sostenible.
BNamericas: Fuera de proyectos como el Terminal Cerros de Valparaíso o el Puerto Exterior de San Antonio ¿Qué otras terminales de Chile necesitarían urgentemente expansiones de infraestructura o modernizaciones?
Sepúlveda: Yo creo que Talcahuano tiene problemáticas similares a las que afectan hoy a Valparaíso y San Antonio. Pero también hay que considerar inversiones a nivel regional como el Corredor Bioceánico. Si eso se materializa se abre la posibilidad de fortalecer el puerto de Mejillones
Si nosotros damos acceso a los países del Atlántico a través de estos corredores, efectivamente va a incrementarse el volumen de carga y lo más probable es que tengamos que hacer inversiones en esos distintos puertos que están cercanos a estos corredores.
BNamericas: ¿Qué expectativas tiene para el nuevo gobierno en materia de destrabar inversiones portuarias?
Sepúlveda: Tengo la esperanza de que se destraben esas inversiones. El gobierno ha dicho que quiere acelerar inversiones en general, dar certezas jurídicas y acortar plazos de tramitación.
Creo que es importante dar tranquilidad a los inversionistas para que puedan interesarse en poder invertir. Creo que existe la intención y ojalá se pueda materializar a través de hechos concretos para que efectivamente podamos tener el volumen de inversión que necesitamos hoy.
Fuente: BNamericas, Viernes 27 de Marzo de 2026





