DIARIO ESTRATEGIA – Los devastadores incendios en Biobío, Ñuble y La Araucanía, han vuelto a poner en evidencia la fragilidad de nuestras comunidades frente a eventos extremos. Las irreparables pérdidas humanas, los hogares destruidos y las miles de familias damnificadas conmueven al país. Aun así, resulta esperanzador ver a los expertos dispuestos a planificar cada etapa, con el objetivo de evitar errores y sumar voluntades para avanzar con celeridad. El desafío de reconstruir hogares mediante viviendas de emergencia, albergues transitorios o soluciones definitivas requiere combinar eficiencia técnica y articulación institucional.
Chile ha venido adoptando -en el marco del Plan de Emergencia Habitacional-, soluciones que permiten responder con mayor rapidez y calidad. Un ejemplo de ello es la expansión de la construcción industrializada, que agrupa más de 20 empresas certificadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con un catálogo de más de 40 modelos de viviendas industrializadas tipo (VIT) ya aprobadas por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional de la cartera, además de una serie de métodos modernos de construcción (MMC) que, en cada categoría, presentan soluciones que aportan mayor productividad y velocidad de ejecución.
En un escenario ideal de colaboración público-privada, el número de empresas y soluciones habitacionales podría ser mayor, por lo que el desafío está en el trabajo del ecosistema, en el que cada actor resulta relevante. Un catastro correctamente estructurado permitirá que las entidades patrocinantes, las constructoras, las industrializadoras, los proveedores y los profesionales, entreguen soluciones habitacionales en menor tiempo a las familias con subsidios.
En ese contexto, las soluciones digitales -en medio de la era de la inteligencia artificial-, pueden contribuir a que los catastros que se lleven adelante sean más veloces y confiables, permitiendo activar con mayor rapidez la producción de viviendas y consolidar a la industrialización como una herramienta efectiva de política pública de alto aporte tecnológico.
Para que esta nueva etapa de reconstrucción logre corregir las limitaciones observadas en procesos anteriores, también se requiere la simplificación de etapas administrativas y la trazabilidad mediante plataformas compartidas. De avanzar en esa dirección, sería posible observar información en línea entre subsidios aprobados, obras en ejecución, plantas industriales operando a plena capacidad y entregas consecutivas de viviendas definitivas.
La resiliencia de las comunidades, junto con una institucionalidad activa, permite mirar hacia una reconstrucción centrada en las personas, utilizando todas las capacidades disponibles. En esa línea, el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) se han puesto a disposición de las autoridades para aportar experiencia técnica y soluciones concretas que permitan una reconstrucción más rápida, coordinada y de mejor estándar.
Tatiana Martínez
Consejera del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).
Fuente: Diario Estrategia, Jueves 5 de Febrero de 2026





