TRADE DIGITAL NEWS – En el marco del seminario ‘En Tiempos de Resiliencia y Reconstrucción: Desafíos del Desarrollo Urbano y Rural para el Chile del 2050’, organizado por la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), se congregaron en Concepción diversas autoridades y expertos para debatir sobre el futuro del desarrollo territorial chileno.
Uno de los expositores principales fue Carlos Cruz Lorenzen, ex ministro de Obras Públicas y actual director ejecutivo del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), cuya intervención se centró en la compleja relación entre gobernanza y la urgente necesidad de construcción de vivienda.
La participación del CPI obedece a un convenio de cooperación con la ACHM y la voluntad de aplicar su experiencia en infraestructura a la problemática habitacional. La visión del Consejo se basa en “la mirada de largo plazo del Consejo y la otra la visión transversal que hemos instalado en el Consejo para poder mirar políticas de largo plazo”, buscando una modalidad de trabajo que trascienda la emergencia, dijo Cruz.

El diagnóstico: Disociación y falta de foco
Cruz fue enfático al señalar una de las grandes falencias del sistema estatal: la desarticulación institucional. Si bien reconoció que la reflexión ha aumentado a partir de las situaciones de emergencia, sentenció que existe “poca reflexión respecto de lo que es la permanencia de resolver la necesidad de vivienda en el país”.
Para él, el problema de fondo es la ausencia de una coordinación operativa efectiva entre los diversos organismos con injerencia en el territorio, un “divorcio” que ralentiza la inversión y la ejecución de proyectos. Citando un ejemplo del ámbito de la infraestructura, mencionó el caso de San Antonio: “una de las grandes dificultades que hay no son los permisos, las grandes dificultades son la falta de integración entre las distintas agencias del Estado que invierten en ese territorio y que no logran destrabar las relaciones entre ellos, lo cual hace que todo se retrase, todo se dificulte”.
Al trasladar esto a la vivienda, el territorio se convierte en el problema fundamental, específicamente, «cómo generar espacios para poder habilitar terrenos para la construcción, no de vivienda individual, de barrios, de barrios integrados, donde puedan convivir las personas, donde finalmente se llegue a una cierta sensación de arraigo, de pertenencia”.
Esta articulación de voluntades, según el experto, es la que fracasa porque las instituciones operan mirando “sus propios intereses institucionales” en lugar de un foco común. Recogiendo la opinión de algunos alcaldes presentes, Cruz reafirmó la dificultad de coordinación operativa, indicando que “mientras no pongamos a las personas en el centro, va a ser muy difícil”. La solución, a su juicio, pasa por una «focalización» en el bienestar de los habitantes de la comuna, convocando a todas las instituciones a trabajar en esa dirección.El sector privado como motor del desarrollo.
Rol de los privados
Otro punto crucial abordado por el exministro fue la necesidad de incorporar al sector privado de manera activa. Presentó un dato elocuente sobre la inversión nacional: “En Chile, del 100% el 10% es inversión que se hace con recursos públicos. El 90% se hace con recursos privados”.
Bajo esta premisa, la articulación público-privada es esencial, no sólo como una fuente de financiamiento, sino como una necesidad estratégica para poder desplegar programas de vivienda. Cruz sostuvo que el recurso público debe ser “un recurso facilitador para la inversión privada” en condiciones que hagan atractivo para las empresas rentabilizar sus inversiones a largo plazo, evitando “abusos o rentas excesivas”.
Al respecto, hizo una distinción con la infraestructura, sector que cuenta con marcos legales articuladores como la Ley de Concesiones o la Ley de Puertos. En cambio, en el sector vivienda “no existe esa relación, sino más bien esto se ha organizado a través de la transferencia de subsidios de distinta manera”, sugiriendo un posible “atraso en términos legislativos” o una falta de “capacidad de gestión o de focalización” para involucrar activamente al privado.
Cruz valoró el esfuerzo del gobierno en intentar alcanzar la meta de vivienda (con 240 mil ya construidas y el anuncio del próximo ministro de 500 mil viviendas), pero recalcó que todas éstas son construidas por el sector privado. Por lo tanto, el desafío es generar las condiciones para articular “la voluntad, la vocación, la capacidad que tiene el sector privado para llevar adelante estos proyectos con las normas, con los marcos regulatorios, con el esfuerzo que hace el sector público”.
La propuesta: Consejos Regionales de Habitabilidad
Para superar la fragmentación administrativa y normativa de los actuales planos reguladores, el director del CPI puso el foco en el rol articulador de los Gobiernos Regionales (GOREs), quienes pueden “convocar” e “integrar” a los municipios para que piensen en conjunto sobre un mismo territorio.
Finalmente, Carlos Cruz Lorenzen presentó la propuesta concreta de un nuevo organismo. “La propuesta nuestra es conformar un Consejo Regional de Habitabilidad, un consejo a nivel de la región en la cual estén articulados sector público, sector municipal, la comunidad organizada, el sector privado y la academia”, detalló.
El concepto de estos consejos va más allá de la vivienda, enfocándose en la “habitabilidad de la ciudad”. Además, Cruz enfatizó la necesidad de que estos organismos cuenten con una unidad ejecutiva con la responsabilidad de la planificación, la elaboración de proyectos y el seguimiento en la ejecución de las iniciativas por parte de las entidades públicas, asegurando así que la articulación no quede sólo en una mesa de diálogo.
Fuente: Trade Digital News, Lunes 2 de Febrero de 2026





