La infraestructura es un potente instrumento de transformación social, que además de mejorar la calidad de vida de las personas, es clave en el crecimiento de Chile. Éste, sin embargo, no está siendo utilizado de la forma más efectiva.

Lograr el desarrollo, supone avanzar decididamente hacia una mayor equidad e integración social. Reconociendo que Chile ha experimentado, desde el punto de vista de su ingreso per cápita un avance muy significativo, e igual cosa en la reducción de la pobreza, se hace necesario asegurar una inversión en infraestructura pública que se condiga con el desarrollo económico del país y con los porcentajes de inversión, en relación al PIB anual que destinan los países desarrollados. No obstante, para alcanzar los estándares de país desarrollado es necesario, no sólo un aumento en inversión, sino también, un determinado estándar de calidad en las prestaciones sociales, las que necesariamente requieren de infraestructura publica, y que actualmente dista de la realidad nacional.

Con el objeto de generar propuestas en este sentido y colaborar en la elaboración de políticas en el sector, que cuenten con el mayor consenso posible,  es que se ha constituido el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).